
En el marco de su vigésimo tercer aniversario, el pasado 8 de mayo Adabi de México realizó el conversatorio “23 años de Adabi. Experiencias compartidas”, un espacio dedicado a reflexionar sobre las labores de rescate, organización y conservación del patrimonio documental, bibliográfico y fotográfico del país. La actividad se llevó a cabo en la Biblioteca José Lorenzo Cossío y Cosío y reunió a especialistas, colaboradores e instituciones vinculadas con la preservación de la memoria histórica de México.
Durante la jornada participaron coordinadores de proyectos, archivistas, restauradores e instituciones aliadas que compartieron experiencias desarrolladas a lo largo de más de dos décadas de trabajo impulsado por la asociación. Las intervenciones abarcaron desde algunos de los primeros proyectos emprendidos por Adabi hasta iniciativas concluidas en los primeros meses de 2026.
Estos 23 años han significado el trabajo ininterrumpido de rescate de la historia y la identidad nacional, porque, para Adabi, rescatar un archivo municipal o parroquial es revivir una voz que el tiempo o el descuido han pretendido silenciar. Es en estos archivos donde reside la historia más íntima del país: el cotidiano de los lugares alejados, tan diferente al de las grandes ciudades. Es ahí donde se manifiestan los pequeños y grandes cambios que dan lugar a las transformaciones sociales. En este sentido, Adabi ve el rescate documental como un acto de justicia histórica.
En este largo caminar de la institución quisimos darle voz a quienes han estado al frente de algunos proyectos archivísticos que Adabi ha llevado a cabo, porque los grandes logros obtenidos se deben al enorme compromiso de las personas que los han hecho posibles. Es el convencimiento personal, el entusiasmo y el compromiso con nuestro patrimonio lo que impulsa y da fuerza a los cerca de dos mil proyectos realizados, que incluyen diagnósticos, rescates, capacitaciones, cursos, talleres, asesorías o seguimientos presenciales y también los que se realizan por vía remota.
La primera de las dos mesas dedicadas a este conversatorio contó con la participación de cuatro ponentes que compartieron su experiencia en distintos proyectos de Adabi. La participación inicial estuvo a cargo de Elisa Garzón, quien habló de los trabajos archivísticos realizados en el estado de Puebla, una de las entidades con mayor número de intervenciones por parte de la asociación. Subrayó la relevancia de los archivos históricos no solo para la reconstrucción del pasado, sino también como herramientas útiles para la administración pública, la resolución de conflictos territoriales y la preservación de la memoria comunitaria. Además destacó el papel formativo que Adabi ha desempeñado para generaciones de historiadores y archivistas que encontraron en el trabajo documental una vía de profesionalización y servicio al patrimonio cultural.

Posteriormente, Jacobo Babines abordó el rescate y organización del entonces Archivo General del Poder Ejecutivo del Estado de Oaxaca, proyecto iniciado en 2011 y considerado uno de los trabajos archivísticos más representativos impulsados por la asociación. Explicó que el proyecto combinó esfuerzos públicos y privados para recuperar documentación que permanecía en condiciones inadecuadas de resguardo.
La tercera participación fue de Jorge Núñez Chávez, quien habló sobre los procesos de capacitación archivística y vinculación institucional desarrollados en distintas entidades del país desde 2006. Enseguida intervino Gabriela López Ortiz, quien encabezó el proyecto de rescate de archivos parroquiales de la Arquidiócesis de Morelia. Destacó que esta labor le permitió ampliar su conocimiento sobre la historia de Michoacán y comprender con mayor profundidad la riqueza documental de las comunidades participantes.
La mesa concluyó con las palabras de Luz María Jasso, quien presentó el trabajo de estabilización, clasificación y conservación del archivo fotográfico de Emérico Weisz. Explicó que el proyecto, desarrollado entre 2019 y 2025, permitió estabilizar y resguardar más de 65 mil ejemplares fotográficos relacionados con la vida cultural, política y artística de México durante el siglo XX.
La segunda parte del evento consistió en la participación de representantes de las instituciones que este año fueron seleccionadas para recibir un apoyo para el desarrollo de sus proyectos. Entre las líneas de acción que Adabi lleva a cabo se encuentra la de donativos, la cual busca incentivar a las instancias, mediante un recurso monetario o en especie, para que realicen labores de rescate, organización y conservación de sus acervos por cuenta propia.
Más allá de un festejo, el hecho de dedicar el aniversario de esta institución —cuya existencia y sostén de su labor durante 23 años ha sido posible gracias a la generosidad de Alfredo Harp Helú y María Isabel Grañén Porrúa— a la remembranza y reflexión sobre el camino recorrido resulta especialmente valioso. Es también una oportunidad para hacer una pausa, reconocer lo alcanzado como equipo, y tomar impulso para continuar con el propósito de Adabi: preservar la memoria documental de México.





















