EPIDEMIA EN LA PALMA DATILERA

La palma datilera (Phoenix dactylifera) llegó a Oaxaca hace casi cien años. Por toda la ciudad deja caer su sombra y ya es un elemento emblemático del entrañable horizonte que ofrece esta ciudad. Sin embargo, desde hace un tiempo —difícil decir cuánto, exactamente— estas palmeras tienen un huésped poco distinguido y bastante doloroso: el rhynchophorus palmarum, mejor conocido como picudo negro o gorgojo cigarrón. Este bicho del color del fierro negro mide, adulto, entre 26 y 53 milímetros, y tiene el apetito y la fuerza de un taladro industrial. Sólo imaginar lo que le hace a las palmeras es sombrío: los huecos que cava en su tronco son suficientes para enfermarlas y matarlas en poco tiempo.

En mayo de este año, el Programa de Reforestación Urbana del Departamento de Ecología de la FAHHO decidió declararle la guerra al picudo negro y recuperar, en la medida de lo posible, la salud de las palmeras datileras de la ciudad de Oaxaca. Con la asesoría de biólogos y arboristas certificados se lanzó la ofensiva: 50 trampas contra picudos negros en la primera etapa y 50 para la segunda, que comienza este mes. Las trampas consisten de un insecticida y una feromona que ahuyenta al insecto. Además, se aplicó un hongo —beauveria bassiana— que ha sido utilizado para el control biológico de insectos y, quizás, podría ayudar a derrotar a esta plaga. Pronto sabremos si nuestras palmeras están libres de fauna indeseable y en camino a la recuperación. Si no, que no quepa duda, los esfuerzos continuarán hasta que se haya logrado este objetivo.

DE ACUERDO CORAZÓN

Quizás llame la atención del lector percatarse de que la palabra acuerdo comparte su raíz etimológica con la de corazón; proviene del latín accordāre, derivado de cor, cordis, ‘corazón’. Podríamos sugerir, entonces, que generar acuerdos para resolver problemas puede ser un acto del corazón. Así, el Hospital de la Niñez Oaxaqueña le ha planteado a la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca una petición para generar un acuerdo con el fin de resolver los problemas médicos del corazón de decenas de niños oaxaqueños.

El corazón es el órgano principal del sistema circulatorio; el primer sistema funcional del embrión de un vertebrado en desarrollo y primer órgano que funciona en todo embrión. Con la precisión de una maquinaria suiza, sus cavidades y válvulas laten en concordancia para llevar la sangre a todo el cuerpo, circula, entra y sale, se oxigena, recorre nuestro organismo y regresa para empezar de nuevo el recorrido.

En ocasiones esta maquinaria puede fallar. Alguna cavidad o alguna válvula necesita una reparación profunda para que el sistema funcione de nuevo a la perfección y, para ello, como lo hacen los relojeros con su lente de aumento y un pulso minucioso, es necesario observar el corazón desde afuera. Cuando el corazón es pequeñito como el de un niño, la observación y el diagnóstico demanda mayor precisión y cuidado, y como aquel relojero, son entonces los cardiólogos pediatras los que se adentran en esa pequeña maquinaria para valorarla y reparar cualquier avería que hubiera que reparar.

En el estado de Oaxaca solamente un hospital tiene la capacidad, las herramientas y los doctores especialistas encargados para operar a corazón abierto cuando así lo demanda algún problema de un niño. El Hospital de la Niñez Oaxaqueña es donde anualmente se realizan más de 80 operaciones de corazón abierto a pequeñines.

Y así como la lente de aumento permite al relojero observar con precisión hasta el engrane más pequeño en la maquinaria de un reloj, así un equipo de ultrasonografía permite a los cardiólogos pediatras observar a detalle aquellas cavidades y válvulas de los pequeños corazones para ayudarlos a reparar, en cirugía, cualquier cardiopatía. Así, los corazones laten, y su tiempo y ritmo se unifican. Los corazones de los cardiólogos pediatras, con los pequeños corazones de los niños y con el corazón de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca firman un acuerdo por la vida. La FAHHO donó el pasado mes de septiembre un equipo de ultrasonografía de última generación al Hospital de la Niñez Oaxaqueña para que más pequeños corazones no paren de latir.

ALIANZAS ESTRATÉGICAS PARA EL SECTOR ARTESANAL DE OAXACA

Del 1 de octubre de 2015 al 30 de septiembre de 2016, se llevó a cabo la primera beca de Apoyo a la Creación de Textiles del Estado de Oaxaca, que impulsó el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes en colaboración con la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca y el Museo Textil de Oaxaca.

Al finalizar esta primera emisión, los proyectos egresados concluyeron sus metas de rescate, innovación, fortalecimiento del trabajo grupal, compra de materiales y mejoramiento de espacios de trabajo, entre otros temas.

Esta beca, inédita para el FONCA y la FAHHO, implicó un trabajo colaborativo entre equipos multidisciplinarios integrados por diseñadores, especialistas en acabados textiles, administración y costos, quienes trabajaron con los nueve proyectos beneficiados ubicados en nueve localidades de cinco regiones del estado de Oaxaca a lo largo de un año.

La beca concluyó con una presentación de los representantes de cada proyecto donde pudieron compartir los logros e innovaciones que alcanzaron durante su participación en el programa. Asimismo, se identificaron los puntos a mejorar para la siguiente emisión.

Actualmente estamos trabajando los detalles de la segunda emisión de la beca de apoyo a la creación de textiles, la cual será dirigida al distrito de Jamiltepec en la región de la Costa de Oaxaca, distrito que cuenta con el mayor número de creadores textiles de acuerdo con los censos del estado. Allí se cuenta con el registro actual de trabajo de siembra, cosecha e hilado de algodón, teñido de fibras, tejido con telar de cintura y bordado.

La convocatoria será lanzada durante el primer trimestre del año 2017 y contará con una traducción en lengua mixteca de la Costa, donde los aspirantes podrán consultar las bases y requisitos de participación.

Con este esfuerzo, el FONCA, la FAHHO y el MTO reconocen la labor de la creación textil artesanal en Oaxaca. Esta alianza tiene por objetivo fomentar la labor artesanal brindando un reconocimiento a los creadores, a través de una beca que durante un año les permitirá experimentar y crear nuevos productos que podrán dirigir a nuevos mercados.

MATRUSHKAS EN OAXACA

¿Quién no conoce las matrushkas rusas? Se trata de una artesanía o juguete consistente en una muñeca adentro de otra, adentro de otra de menor tamaño adentro de otra aún más pequeña. O dicho de otra manera: un enigma oculto en uno menor…

En Oaxaca hay un museo así. Se llama el Museo de la Filatelia o, como cariñosamente se le conoce, el MUFI. Es un espacio pequeño pero luminoso. Largos pasillos salpicados de piedras son resguardados por un cactus, como si se tratara de un dios espinado y protector.

Entras al acervo y te topas con un cuartito aparentemente vacío. ¿Cómo va a caber un museo en lo que parece la palma de una mano, tersa y plana?

Pero las paredes, aparentemente lisas, esconden insólitas sorpresas. Se trata de grandes abanicos ocultos, que se despliegan ante los ojos atónitos del visitante. Y en esas rebanadas hay miles de hermosísimas miniaturas que se regalan a la vista.

Y esas filas de timbres son cuadros liliputienses, retazos de la historia, pedacería de exóticos lugares, emblemas de proezas deportivas, efemérides, elogios de lo cotidiano y celebración de toda la fauna y flora del planeta… Filigrana de colores y artistas anónimos, precios de sistemas económicos que ya fenecieron, lotería y recuento del mundo y del folklore. Todo lo que describa es mínimo comparado con las dimensiones colosales de un timbre aparentemente pequeño.

Y adentro de ese museo, como matrushkas, está contenido un equipo de gigantes de la promoción del arte del correo, la estampilla y la carta: Eduardo Barajas y Edú Nieto, entre muchos otros.

Y adentro de esas personas se oculta una matrushka más modesta en su presencia pero gigante en sus alcances: la Fundación Harp Helú Oaxaca que no ha cesado en embellecer y engrandecer el de por sí magnífico estado de Oaxaca. Ahí aparecen los nombres de Socorro Bennetts, Aracely Vergara, Hugo Cuevas, Arturo Tobón y María Isabel Grañén Porrúa. Y para terminar esta pequeña reflexión, en el propio Museo de la Filatelia, hay —entre otras maravillas— una increíble cantidad de timbres de matrushkas.

TRABAJO COOPERATIVO ENTRE ESTUDIANTES Y ARTESANOS

Durante una semana, del 3 al 8 de octubre, doce estudiantes de la Universidad de Monterrey (UDEM) y cinco artesanos oaxaqueños vinculados a la Coordinación de Arte Popular y Proyectos Productivos de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca trabajaron en conjunto para intercambiar ideas y conocimientos que dieron forma al Proyecto PARES. Crearon una serie de productos innovadores para los estudiantes y un modelo de negocio para los artesanos.

En este primer encuentro, el objetivo del proyecto se enfocó, por medio de cinco equipos de trabajo, en la promoción del enriquecimiento cultural y el aprendizaje técnico entre los estudiantes y los artesanos.

María Eugenia Cázares y Diana Woolrich fueron las maestras de la UDEM que dirigieron el trabajo e investigación de los estudiantes —algunos de la carrera en diseño gráfico y otros más de diseño industrial— quienes visitaron, convivieron y trabajaron con los oaxaqueños. Los universitarios trabajaron con Juan Manuel García Esperanza y José Jorge García García, maestros orfebres originarios de esta ciudad y especializados en la filigrana elaborada con plata y oro. Este equipo realizó un prototipo de marca llamada “Bibanni, salvando memorias”, que consistió en la producción y venta de mancuernillas, pisacorbatas, así como otros productos realizados con filigrana de plata y cantera verde, la piedra emblemática de la capital oaxaqueña.

Abigail Mendoza, maestra textil de Santo Tomás Jalieza dedicada al tejido en telar de cintura con la técnica de labrado de urdimbre, fue otra de las artesanas que se sumó a PARES. Con ella, una alumna trabajó en la creación de la marca “Entre-telares”, enfocado al diseño de joyería.

“Relieve” es el nombre del proyecto de marca en el que trabajaron tres estudiantes de la UDEM y Adelina Pedro Martínez, maestra ceramista de barro negro originaria de San Bartolo Coyotepec. Este equipo se inspiró en la superficie de todo el estado de Oaxaca, así como en su clima y grupos étnicos, para diseñar mancuernillas, prendedores y un botanero.

Con Celsa Hernández, maestra textil dedicada al bordado y confección de prendas de San Juan Chilateca, otro equipo trabajó en la elaboración de una bolsa para mujer y un pañuelo para hombres, productos inspirados en el mar, la tierra y la diversidad natural y étnica que caracteriza al estado, cuya marca comercial lleva por nombre “Alear”.

Enfocados en las artesanías de palma y barro de la Mixteca, el quinto equipo de trabajo se reunió con Silvia Sandoval, con quien concretaron la marca “KASA’A”, donde elaboraron, además de productos de palma, una edición especial de comales decorativos, cuyos patrones fueron diseñados con base a las esculturas de los principales dioses mixtecos.

Para María Eugenia Cázares “lo más importante es el trabajo colaborativo en donde se puede plantear la innovación del estudiante, quien le da al artesano un modelo de negocio que puede utilizar para comercializar sus productos”.

En un intercambio de ideas, los alumnos coincidieron en la importancia del trabajo de los artesanos y el proceso que antecede el producto final que llega a las manos de los clientes.

Con esta experiencia, PARES busca facilitar la movilidad estudiantil y la experiencia en campo, por medio de vínculo entre la Universidad de Monterrey y la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca, además de establecer una comunicación y relación de trabajo cooperativo con comunidades artesanas oaxaqueñas y procurar generar actividades que les permitan comercializar mejor sus productos.

HILAR EL VIENTO: LOS TEJIDOS MEXICANOS DE PLUMA

Hace 10 años nos embarcamos en una travesía para conocer más acerca de una de las expresiones artísticas y culturales más importantes del mundo mesoamericano: los textiles emplumados. Hemos bautizado a la pieza que dio inicio a este camino “Tlàmachtēntli de Madeline”, en honor a Madeline Humm de Mollet, pues fue ella quien lo halló en un mercado de pulgas en la ciudad de Puebla a finales de los años ochenta.

El tlàmachtēntli es sólo un fragmento de lo que debió haber sido un huipil extraordinario y solamente se han documentado otros cinco textiles con características similares a este tejido: tres de ellos se encuentran en México, uno en Roma y otro más en Nueva York. Las seis piezas son mexicanas, fueron elaboradas entre los últimos años del siglo XVII y los primeros del XVIII, y comparten una característica sumamente especial: cada una cuenta con distintas variantes de hilos de algodón entretorcido o hilado con plumón de pato. El plumón es la pluma más pequeña y flexible que se encuentra en las aves, generalmente en la zona del pecho. Su flexibilidad permite que sea hilada o torcida con otras fibras, como el algodón. Salvo dos piezas procedentes de San Miguel Zinacantepec, Estado de México, es difícil saber con exactitud dónde se hicieron las demás. Sin embargo, las relaciones geográficas del siglo XVI describen numerosos poblados (algunos de ellos ubicados en Oaxaca) donde se apreciaban plumas incorporadas a la vestimenta. Si bien es posible encontrar el uso de textiles con plumas en otras regiones del mundo (como en los Andes, en el Amazonas, en las islas del Pacífico e incluso en el occidente de Estados Unidos), todo parece indicar que los hilos emplumados son una exclusividad de la cultura mesoamericana y, en particular, de las culturas que se establecieron en lo que hoy conocemos como México.

Los resultados de las investigaciones en torno a estas piezas no han quedado sellados en archivos, sino que han sido compartidos con artistas del telar procedentes de Puebla, Guerrero y Oaxaca con el ánimo de revivir un conocimiento que se fue perdiendo con el paso de los años y que, al parecer, sólo sobrevivió en un pequeño poblado del municipio de Chicontepec, en Veracruz. La exposición que presentamos busca construir un puente entre las piezas emplumadas novohispanas y las primeras creaciones del siglo XXI, elaboradas este año, que presentan esta técnica. El plumón de ganso ha viajado desde el otro lado del Atlántico para luego convertirse en hilo en San Sebastián Río Hondo y Teotitlán del Valle. La grana cochinilla, el añil, el zacatlaxcalli y el huizache se han unido para crear una rica paleta de colores, más amplia incluso que la que se observa en las piezas que han sobrevivido al paso del tiempo. Los telares de Oaxaca, de Chiapas y de California han acogido entre sus hilos a un material tan etéreo como el plumón que vuela con tan sólo respirar. El hilo emplumado no sólo se ha abierto paso entre la urdimbre y la trama, sino que ha encontrado un camino para insertarse en prácticas textiles contemporáneas. A pesar de las diferencias que cada obra presenta, todas están vinculadas por medio de los hilos emplumados y estos, a su vez, derivan directamente de las técnicas de hilado y de teñido empleadas en la elaboración de las piezas virreinales. La muestra que hemos preparado también incluye un espléndido mosaico de plumas, labor que nos ha cautivado tanto (o más) de lo que seguramente sorprendió este arte a los primeros extraños en llegar a esta región de América.

Si bien la exposición se centra en textiles, hemos preparado un ciclo de charlas en torno a la plumaria en México. En éstas se presentarán trabajos sobre los hilos emplumados, pero también la construcción de los penachos prehispánicos y los mosaicos de pluma durante el periodo virreinal. A continuación el calendario de las tres presentaciones que restan del programa, las cuales se llevarán a cabo a las 18 h en la Capilla del Rosario del Centro Cultural San Pablo:

04 de noviembre
El mosaico de plumas: Investigación, conservación y práctica, Rosa Lorena  Román Torres, Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía “Manuel del Castillo Negrete” del INAH.

25 de noviembre
Entretejiendo la tradición plumaria. Acercamiento a un textil emplumado de la época colonial, Mariana Almaraz Reyes, Museo Textil de Oaxaca.

02 de diciembre
Un segundo aire para los tejidos emplumados en el siglo XXI, Román Gutiérrez Ruiz, Hector Manuel Meneses Lozano, Artista Textil, Teotitlán del Valle, Museo Textil de Oaxaca.

LUZ & SONIDO, UN NUEVO PROYECTO EDITORIAL

Luz & Sonido es un proyecto que se plantea como taller de diseño y producción editorial con asiento en Oaxaca. En una primera fase, en colaboración con el Fondo Ventura, el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca y la Biblioteca Henestrosa, reeditaremos tres títulos inaugurales: Aguas servidas (1981), de Carlos Cociña, El orden de los días (1991), de Elvira Hernández y 30 poemas del ex poeta José Ángel Cuevas (1992), de José Ángel Cuevas, obras que fueron publicadas en Chile en el contexto de la dictadura cívicomilitar (1973- 1989) encabezada por Augusto Pinochet y el subsecuente proceso histórico-político denominado “transición a la democracia”.  Estas obras se presentarán en la próxima FILOaxaca con la presencia de los autores. La colección de poesía chilena contemporánea que se abre con estos tres títulos, se completará con la publicación de libros fundamentales del último período citado, teniendo en carpeta obras de Tomás Harris, Germán Carrasco y Yanko González.

La política editorial de Luz & Sonido busca editar y publicar libros que entiendan el lenguaje como un acto político, lo que se traduce en experimentación formal, comprendiendo los géneros de poesía, narrativa y ensayo, así como un interés especial en propuestas relacionadas con libros-objeto y book-works. Nuestro foco alternará su atención hacia lo local, lo nacional e internacional (latinoamericano especialmente). Por local entendemos la presencia en Oaxaca de escritores mexicanos y extranjeros cuya obra puede eventualmente entrar en diálogo con este proyecto y cubrir necesidades de mutua recompensa en el plano de esta actividad cultural.

Además de los libros citados, las próximas publicaciones de Luz & Sonido tienen el acento puesto en la producción local. Publicaremos la novela breve Caballo no entra, del poeta y traductor José Molina, y un libro de crítica de arte del filósofo Edgar Hernández Cruz. Además, se elaborarán los siguientes book-works: Pensar en blanco y Pensamiento en blanco, de Rosa María Cortés, Un tiro de dados siempre abolirá el azar y Democracia, de Diego González Algara, Un libroouija, de Efraín Velasco y Migrar a Unomismo, de mi autoría (todos autores oaxaqueños). Además de ser producidos en una edición limitada con ejemplares foliados, las obras serán registradas digitalmente con el objetivo de exhibirlas en el sitio web de la editorial, que contendrá una biblioteca digital especializada en la difusión de piezas de poesía objetual.

En un reciente viaje a Guatemala vimos el busto de Elisa Molina de Sthal, “hija predilecta de Quetzaltenango”, a quien un anónimo bautizó como “Dama de la luz y el sonido”. Creemos que más allá y más acá de nuestras ficticias fronteras, y con una bola de disco refractando el mundo, todos nos movemos al compás de los lenguajes que nos habitan, como en una babel que portamos por el solo hecho de existir en un cuerpo.

EDITORIAL

Hace algunos días, Alfredo Harp Helú envió un comunicado en busca de una solución pronta y armoniosa a través del diálogo entre los distintos actores que participan en el conflicto que afecta nuestra vida nacional: la educación.

Son palabras de alguien que vive de los hechos, quizá por ello tuvieron tanto eco. La fundación que lleva su nombre tiene años de servir a nuestra comunidad, vive el palpitar de su realidad y sabe que es posible una vida más digna a través del humanismo.

Nuestras acciones se cimientan en el desarrollo creativo del arte, la música, el deporte y la lectura; el cuidado del medio ambiente; el acercamiento a las culturas indígenas; a la preservación de las lenguas originarias; la protección del patrimonio cultural e intangible y, por supuesto, también en el impulso a la educación integral del ser humano.

La FAHHO fomenta el aprovechamiento académico y la investigación y sobre todo nos interesa la formación de personas sensibles a sus semejantes, que sepan amar, perdonar, comprender, que valoren la honestidad, la ética, el servicio a los demás, el cuidado de su entorno natural, el respeto a la diversidad y que compartan el amor por México.

Nuestras sedes y proyectos inspiran un aire de paz y armonía, promueven el encuentro cordial de la población y nuestros fines tienen una repercusión social de beneficio a la comunidad. Nos vincula la reflexión, el diálogo y las propuestas creativas.

“Todos somos pueblo”, nos recuerda Alfredo Harp Helú. Hagamos un mismo equipo, sumémonos a la concordia que tanto anhelamos, que nuestra meta sea el beneficio colectivo para México.

TODOS SOMOS PUEBLO, AMO A MÉXICO

Cada mañana, los mexicanos salimos a trabajar con el anhelo de mejorar la calidad de vida y la preparación de nuestros hijos. La educación nos incumbe y la situación por la que pasa el país nos preocupa a todos. Es triste ver escenas de Oaxaca, Chiapas, Michoacán, Guerrero, Nuevo León, la Ciudad de México y otras entidades que podrían compararse en ocasiones con las que vive la más desolada de las guerras: policías y civiles enfrentados, hombres armados, comercios cerrados… El corazón queda abatido ¿Qué le está pasando a nuestro país? Se vive temor en una tensa calma nublada por tan triste atardecer. ¿Cómo llegamos a esto?

Es urgente resolver el problema educativo en México y, para ello, es preciso el diálogo, un diálogo permanente que propicie el entendimiento y el mejoramiento de las condiciones en que se presenta la educación, donde los maestros, los investigadores, académicos y científicos destacados sean convocados para tratar de resolver el problema de fondo. No los intereses personales o de cualquier otra índole que nada tienen que ver con la educación.

El proyecto educativo que necesita el país es uno que propicie la cohesión social, el orgullo por la diversidad, el respeto por las diferencias, empezando por las lingüísticas y culturales; que fomente el aprecio por la colectividad y que reconozca al magisterio como una profesión digna que forma las mentes del futuro. Hay ejemplos en el país de maestros que han logrado por sí solos que sus alumnos destaquen en el ámbito internacional, de ello debemos sentirnos orgullosos y tomarlos como modelo a seguir.

La tardanza en resolver el conflicto provoca que la crisis económica se agrave más y que la moral de los mexicanos cada día esté más desesperanzada. El pueblo es el perjudicado, el más afectado, el más dolido. Tenemos que reflexionar, hacer un alto en el camino, pensar en este pueblo que somos todos, creer en México, en su gente. A cada quien le toca hacer su parte y luchar desde su terreno para que no se agrave el conflicto.

Propongo levantar las cortinas, ofrecer servicio, abrir fuentes de empleo, procurar que la derrama económica llegue a los rincones más olvidados, cuya realidad duele y duele mucho. Hagamos lo posible para que, a pesar de los pesares, el pueblo no sea el afectado. La mejor manera de resolver los problemas que enfrentamos es la productividad, el empleo y por supuesto, el reto es mejorar la educación. Es momento de salir a trabajar con más bríos y darle consuelo a un pueblo que resiste circunstancias hostiles.

No más violencia. Instamos al gobierno, al magisterio y a todos los organismos e instituciones involucrados a que lleguen a acuerdos lo antes posible para no seguir afectando al tejido social.

Comprometámonos ahora que tanto se necesita. Por mi parte, reitero dar continuidad e impulsar proyectos educativos, culturales, deportivos, sociales, de salud, preservación de la naturaleza y cuidado del patrimonio. Continuaré abriendo fuentes de empleo para reactivar la economía.

México necesita ciudadanos comprometidos. Hago un llamado a la sociedad para que actúe positivamente ante la adversidad, no nos dejemos abatir. Todos somos pueblo.

Amo a México
Alfredo Harp Helú
Ciudad de México, 5 de agosto de 2016.

HOME RUNS BANAMEX 2016 XX ANIVERSARIO

Una profunda alegría recorre mis venas el día de hoy en que nos reunimos personas que dedicamos nuestra vida al servicio de los demás. Alienta saber que estamos juntos, Oaxaca lo merece. Nos convoca Home Runs Banamex, un programa que ha permitido que durante 20 años los Guerreros de Oaxaca y los Diablos Rojos del México se comprometan también socialmente con las causas nobles que ayudan a un gran número de mexicanos.

Las buenas jugadas de los equipos, además de incrementar los records individuales de los peloteros de la Liga Mexicana, provocan alegría colectiva: benefician a su comunidad, gracias a la entrega de instituciones que hoy apoyamos.

Para un estado tan necesitado como es Oaxaca, cualquier ayuda es bienvenida. Por eso anima tanto este programa que une voluntades, apoya a instituciones comprometidas que ofrecen su trabajo a la asistencia social, la salud, la cultura, la educación, al deporte, la ecología, plataformas tecnológicas y los proyectos productivos. Evaluamos cientos de propuestas y me gratifica saber que existen tantas personas dedicadas a servir a la sociedad y a mejorar su entorno. Este año, Home Runs Banamex apoya a más de cien instituciones en Oaxaca. Ésta es una manera darnos la mano y abrazar a nuestro querido México. Todos y entre todos: Guerreros de Oaxaca, Banamex, la Fundación Alfredo Harp Helú y las organizaciones beneficiadas.

Estimula la diversidad de proyectos tan benéficos que se apoyan este día: casas hogares, centros de rehabilitación, escuelas, bibliotecas, museos, centros comunitarios, apoyo a la producción artesanal y un fuerte impulso a las ligas infantiles de beisbol. Agradezco que existan personas que compartan los mismos sueños y trabajemos para lograrlos.

Strike por la diabetes es la causa que la Liga Mexicana de Beisbol ha elegido apoyar en este 2016 y Home Runs Banamex se suma a ella. La diabetes es un problema grave en nuestro país, es necesario multiplicar esfuerzos para que los mexicanos sigan una dieta sana y nutritiva que evite los males que engendra esta enfermedad.

Banamex y la Fundación Alfredo Harp Helú continuarán su camino en la construcción de un mundo más humano y nos anima saber que este sendero es una peregrinación cada vez más grande en la que los mexicanos nos encontramos unidos.

Sigamos labrando un camino de esperanzas, juntos haremos que los campos sean verdes, que nuestros diamantes estén llenos de peloteros deseosos de jugar con el alma por México.

11 de agosto del 2016

EL SELLO POSTAL COMO FUENTE DOCUMENTAL

Desde que se emitió el primer sello postal mexicano en el año de 1856, con la efigie de Miguel Hidalgo, han aparecido numerosas estampillas conmemorativas y definitivas en México, a esto hay que agregar complejas variedades de papel, perforaciones, marcas de agua, resellos, etc. Aunque originalmente las estampillas se limitaban a mostrar escudos, efigies de héroes y mandatarios, motivos simbólicos y cifras de valor, ya se puede identificar en ellas un discurso nacionalista que transmitía valores estéticos e históricos.

Conforme el uso del sello postal se popularizó y masificó, ya no sólo se le concibió como medio de pago para los servicios postales, sino que terminó por reinventarse para convertirse en un canal de comunicación en su propio derecho, por medio del cual los gobiernos y regímenes del mundo comenzaron a transmitir ideas y conocimientos que permiten difundir la historia e identidad de las naciones. Este cambio, tan importante para la filatelia, se manifestó en México, de manera muy clara, en el año de 1910 cuando apareció la primera serie conmemorativa de estampillas postales. En ella se observaba el centenario del inicio del proceso de emancipación y se rendía honor a los principales líderes y caudillos del movimiento.

A partir de entonces la rica producción filatélica de México ha recogido a lo largo de más de 150 años a numerosos personajes, escenas históricas, costumbres, eventos y demás motivos que contribuyen a la construcción de una identidad mexicana. Lo anterior ha permitido que el sello postal se convierta por sí mismo en una fuente documental, que abre una ventana al estudio de la historia política, social y económica del Estado que las emite. Este fenómeno se reproduce a lo largo y ancho de la geografía del orbe, factor que permite dimensionar el potencial de la filatelia como una disciplina capaz de contribuir en la generación de conocimiento con valor académico.

Además de buscar comprender el uso pragmático del sello y sus rasgos físicos, el filatelista consumado también adopta el rol de investigador, para con ello poder dar voz a la estampilla e interpretar la información que le presenta. El futuro mismo de la filatelia se perfila hacia reconocer y asumir estos factores como elementos de gran trascendencia para la investigación histórica.

LA IMPORTANCIA DE ASIGNARLE VALOR AL TIEMPO TRABAJADO

“Negocio + Mensaje = Conexiones” fue el título del taller que recibieron, en el Centro Cultural San Pablo, las agrupaciones beneficiadas con la primera Convocatoria de Apoyo a la Creación de Textiles Artesanales del Estado de Oaxaca, que impulsa la FAHHO, en coordinación con el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes.

En la primera sesión, Verónica Miranda y Nara Montáñez, integrantes de La Jabonera, centro de diseño que se encargó de impartir el taller de costos, implementaron dinámicas que reafirmaron a los artesanos la importancia de asignarle valor al tiempo que invierten en la realización de sus piezas, además de los costos que esto conlleva. “Es importante que los artesanos conozcan el costo y el valor de lo que hacen, y que su hora de trabajo cuesta y genera gastos”, afirmó Montañez.

La dinámica de este taller consistió en transmitir de forma práctica a los participantes la teoría de los talleres tradicionales de costos, por medio de juegos en los que el tiempo, la materia prima, la capacidad de producción, los imprevistos y el mercado eran las situaciones que tenían que enfrentar y resolver.

En la segunda sesión se enfocaron en descubrir y analizar las formas para dar a conocer sus productos; en comprender que el costo de su trabajo va más allá del precio que establecen por el tiempo y el material invertido, y que además está el valor que se le imprime a cada emoción e historia que dejan en sus piezas.

En el taller participaron representantes de las agrupaciones becadas: Textilería Quiaviní, Arte Mixe Xoj, Mujeres Juquilitas, Yuku Titeku, Tamara Rivas, Taller Textil Casa Jiménez, Yuku Chatuta Ñuu Kunu Isa, Santa Cruz Porvenir y el Centro de Arte Textil Zapoteco Bii Dauu. Verónica Miranda y Nara Montáñez coincidieron en señalar que el regateo en el precio de los productos es una de las problemáticas más serias del mercado artesanal porque el cliente desconoce todo el proceso que existe en la creación de una pieza.

El taller que impartió La Jabonera es el último de tres que recibieron los grupos de artesanos que trabajan, entre otras cosas, en la recuperación del telar de cintura; la elaboración de camisas con randa de aguja; el rescate de los bordados con iconografía antigua; y la innovación en la producción tradicional de textiles elaborados a base de lana. Dos de los resultados fueron: identificar que hay una necesidad de transmitir el proceso que lleva la creación de estos productos y que el reto es encontrar una manera en esta explicación llegue a nuevos mercados.

CORRESPONDENCIA CON URUGUAY

Durante el IV Congreso Internacional de Huertos Orgánicos Escolares celebrado en Oaxaca en octubre de 2015, los participantes realizaron diferentes visitas a los huertos escolares que apoya la FAHHO en las comunidades de Valles Centrales. Fue en la escuela de Santa María del Tule y con la plática con los niños cuidadores de los huertos que a María Cristina Viola, maestra de Montevideo, Uruguay, le surgió la idea de que los niños de su país y los niños zapotecos pudieran establecer una comunicación epistolar que les permitiera contarse sus experiencias en el huerto. He aquí una mínima selección de las cartas enviadas de los niños oaxaqueños a Uruguay.

UNIVERSIDAD LA SALLE OAXACA, A.C. MENSAJE DE LA JUNTA DIRECTIVA

Pareciera que en La Salle Oaxaca estamos ajenos a lo que ocurre en nuestro estado. No es así. Hemos colaborado juntos, durante más de ocho años, ofreciendo un camino de crecimiento educativo para jóvenes oaxaqueños; y en la construcción de ese camino, nosotros también lo hemos andado.

No estamos ajenos al sufrimiento de Oaxaca. Estamos inmersos en él, y en medio de él nos hemos apoyado unos con otros, para generar un horizonte de paz.

Estamos inmersos en la vida misma de Oaxaca porque aquí transcurre nuestra cotidianidad, porque vivimos la realidad de la gente día a día en muy diversos ambientes, porque palpamos juntos las necesidades de todos, y porque miramos también los sueños de niños, adolescentes, adultos y ancianos… muchos de ellos con vidas truncadas por diversas razones.

Sabemos que aquí, en este espacio, diariamente trabajamos por hacer que los sueños de muchos oaxaqueños logren ver la luz.

No perdamos de vista nuestra misión, menos ahora.

No nos enredemos y saturemos de información; no dejemos de tener presentes los argumentos absolutamente legítimos de todos los protagonistas de este momento de dolor.

Y, por encima de todo, los invito a tener presente que La Salle no está en Oaxaca para dividir. Está para luchar desde la trinchera que nunca será vista en redes sociales, ni en las televisoras.

Estamos en Oaxaca para llevar a cabo esa lucha que no amerita ser publicada, porque es la lucha diaria de fomentar en nosotros nuevos caminos de encuentro, de crecimiento, de proyección de lo mejor de cada uno.

Estamos aquí para apoyar a Oaxaca en lo que estamos convencidos será uno de los pilares para el desarrollo y proyección que se merece; estamos aquí para sumar voluntades en la construcción de una realidad de justicia y paz a través del crecimiento de las personas.

Busquemos la justicia siempre en medio de la paz.

Busquemos la justicia permaneciendo siempre unidos: Dios no nos deja. Dios nunca muere.

Rocío Ocádiz

Santa Cruz, Xoxocotlán, Oaxaca, junio de 2016.

PRESENTACIÓN DEL LIBRO ‘ÉLITROS; PARA HABLAR SE HIZO LA VOZ’

El pasado 1 de julio de 2016, en el bello espacio de la Biblioteca Francisco de Burgoa, en el Centro Cultural Santo Domingo de la ciudad de Oaxaca, se presentó el libro Élitros. Para hablar se hizo la voz. Cincuenta y cinco, de los cincuenta y seis autores de esta antología son lectores voluntarios del Programa Seguimos Leyendo patrocinado por la Fundación Alfredo Harp Helú, Oaxaca y el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia del estado de Oaxaca.

Los autores son ávidos y asiduos lectores para sí mismos y en voz alta. Esta experiencia los provee de un inmenso bagaje pero, además, estuvieron acompañados por la maestra Raquel Olvera, quien con su dirección jugó un papel relevante para que se expresaran de manera espléndida. El buen trabajo de los escritores y la difícil tarea de selección están a la vista; las obras de la antología son de una gran calidad literaria.

En la biblioteca nos recibieron con el primer regalo de la tarde, dos ejemplares para cada uno del anhelado libro. La presentación inició y escuchamos mensajes de reconocimiento y elogio por parte de las autoridades y de las personas distinguidas que nos acompañaron.

Sin duda, uno de los momentos más esperados de la tarde era escuchar de viva voz a los autores compartir alguno de sus textos. Claudia Domínguez, Efi genia Hernández López y Qris Ogarrio fueron las elegidas para empezar. Claudia nos hizo llorar con su texto “Duerme Toñito”, inspirado y escrito a manera de homenaje muy personal para Toñito, quien descansa ya, después de haber perdido su lucha contra el cáncer. El “negrito” ya no podrá escuchar a Claudia ni a los otros lectores voluntarios que semana a semana, a través de sus lecturas, regalan momentos de tranquilidad, alegría, esperanza y optimismo a los niños internados en el Hospital del Niño y a sus familiares.

Luego llegó el turno de Joel Hernández Zurita, quien antes de com partir su texto dirigió unas palabras emotivas y alegres. Fue así como la mayoría nos enteramos que está cumpliendo una condena en el reclusorio a cargo de la Dirección de Ejecución de Medidas para Adolescentes (DEMA). En ese centro se dan cita un grupo de lectores voluntarios que cada semana, a través de sus lecturas, acompañan a los jóvenes a transitar de una manera más llevadera su condena y les ayudan a abrir ventanas nuevas en sus vidas. La labor de los lectores en ocasiones se vuelve incluso un reto personal, y los resultados están a la vista. Joel, por ejemplo, gracias a su constancia y la de los lectores voluntarios, es ahora un hábil escucha, disfruta todo lo que se le comparte y es un lector voraz. El texto que Joel nos leyó se titula “El final del mundo de las letras en la vida de los hombres”, mediante el cual nos dejó entrever, además de su talento, una muestra de un léxico y la forma de escribir propios de un lector asiduo. También nos hizo sentir cómo entiende, vive, se emociona y ríe con cada escena de letras.

Así concluyó la presentación formal de la segunda edición de Élitros. Por un lado, la alegría innegable de tener el libro en nuestras manos y, por otro, comprobar cómo el Programa Seguimos Leyendo, del cual formamos parte, tiene un impacto positivo y trasciende en la vida de nuestros escuchas. También nos emocionó constatar el estrecho vínculo afectivo que se establece entre el lector y el escucha, particularmente con aquellos menos privilegiados o que atraviesan por circunstancias difíciles. Las lecturas también nos hicieron reflexionar sobre la fragilidad de la vida y la libertad, privilegios que algunos de nosotros frecuentemente damos por hecho. Joel se retiró antes de que concluyera el evento, dejándonos su sonrisa y energía positiva y la seguridad de que está apto para su reingreso a la sociedad cuando los tiempos de su proceso así lo marquen. Una tarde excepcional.

Un reconocimiento especial al doctor Heriberto Antonio García, director general de Prevención y Reinserción Social, y a la licenciada Mónica Rodríguez Ojeda, titular de la Dirección de Ejecución de Medidas para Adolescentes, por coadyuvar y autorizar la participación de Joel, así como por apoyar y facilitar la labor de los lectores voluntarios en el centro a su cargo. El trabajo en equipo entre la FAHHO, el DIF, la DEMA y los lectores voluntarios demuestra que entre todos podemos contribuir a formar lectores autónomos, pensantes y críticos, y una sociedad menos desigual.

¡Enhorabuena!

JAYATS MITIIÜD MÜM JUSTINA: LA HERENCIA DE JUSTINA OVIEDO RANGEL

Los ikoots de San Mateo del Mar tienen una larga tradición textil que se remonta, probablemente, a la época precolombina. Fue documentada por primera vez por Federick Starr a finales del siglo XIX y está presente en diversas colecciones públicas y privadas, así como en numerosas publicaciones. Esta continuidad se debe a las mujeres tejedoras y hoy se manifiesta de forma creativa gracias a que algunas de ellas han sido reconocidas local, nacional e internacionalmente. Justina Oviedo Rangel fue una protagonista excepcional de esta historia: a lo largo de su vida tuvo la voluntad de renovar las formas de los tejidos y los estilos figurativos, desafiar las fronteras técnicas y ampliar sus capacidades abriéndose a nuevos conocimientos, sin dejar el surco de coordenadas estéticas y simbólicas en las que la comunidad sigue reconociéndose.

Müm Justina nació en 1938, en una época en que la mayoría de las mujeres de San Mateo sabían hilar, armar un telar y tejer, y no eran impulsadas a ir a la escuela. Le fue fácil empezar a tejer jugando, recogiendo hilos desechados por otras tejedoras de su misma familia. Como dio a conocer en una autobiografía, müm Justina aprendió mirando sin que nadie se hiciera cargo de una enseñanza directa y explícita. Si bien muchas tejedoras compartieron esa vivencia durante muchas décadas, cuando aún no había un mercado para los textiles ikoots, müm Justina pudo consolidar su experiencia tejiendo servilletas, manteles y huipiles por encargo de las mujeres de su pueblo, al mismo tiempo que les enseñaba a tejer. Trabajar sin descanso le permitió desarrollar su destreza, pero le dio sobre todo una actitud reflexiva hacia su actividad. El control sobre las técnicas que la tradición le brindaba alimentó una mirada creativa hacia el acervo de contenidos figurativos “tradicionales” y la voluntad de explorar las posibilidades aún no aprovechadas que la urdimbre le ofrecía.

Como ejemplo de ello, los motivos brocados adornan un solo lado de la urdimbre, por la forma de tejer en San Mateo; de hecho “no hay nada que se vea al revés de una servilleta” (ngomajiür nikwajind meweaiig a mandel majaraw): se ve blanca. La función de esta particularidad es reforzar la textura de la tela y proteger al brocado mismo. No sabemos qué llevó a müm Justina a concebir la utilización del lado de la urdimbre “no involucrada” en el brocado como un segundo espacio donde llevar a cabo otro proyecto figurativo independiente. Las hijas se acuerdan perfectamente de cuando su mamá les anunció que estaba planeando una servilleta que tuviera dos “cuerpos” y dos “colores”, uno para cada lado. Era un reto que las hijas no creían posible superar. Pero müm Justina, al cabo de día tras día de reflexionar, fue capaz de realizar con gran éxito su audaz proyecto. A partir de aquella conquista volvió a tejer obras de doble vista en centenas de proyectos diferentes con todas las formas posibles (rectangular, cuadrada, redonda, ovalada), multiplicando los contenidos en la misma medida que surgían espacios diversos a raíz de su invento.

En ombeayiüts (la lengua de Justina) se utiliza una misma raíz para “caminar” y para  “tejer”, -jüy. Caminar y tejer comparten la necesidad de seguir una pista para alcanzar una meta o para lograr algunos diseños: mimbaj mandel, “las flores de la servilleta”. En ambos casos se marca o se adorna un espacio: con los pasos, akwüüch oleaj (“pisa el pie”), se dejan huellas en la tierra (iüt), mientras que con el pepenador (nindej) y con la lanzadera (chil) se adorna a la urdimbre, mixiüt mandel (“la vena de la servilleta”). Conforme camina el pepenador, va marcando poco a poco a la urdimbre, para que después la lanzadera deje brotar con sus colores las flores de la servilleta.

Si es imposible contar con cuántas “flores” adornó müm Justina sus obras, de igual forma es difícil conocer a cuántas mujeres (y también hombres) impulsó a sembrar las “flores” del arte textil; a ampliar sus conocimientos para que brotaran exuberantes; a cuántas personas enseñó “a caminar” y con el tiempo a asumir su misma actitud innovadora. Una personalidad tan fuerte como la de müm Justina animaba a sus hijas, Cristina, Victoria y Elena, en lugar de frenar sus habilidades y su creatividad. Cada una de ellas respondió al estímulo de una manera diferente, desarrollando habilidades técnicas y capacidades expresivas específicas.

Lo que müm Justina realizó es resultado de una feliz ansiedad innovadora, un deseo comunicativo sin fronteras y un tranquilo afán identitario, que se han vuelto instrumentos esenciales para la memoria de San Mateo del Mar y la reivindicación de los ikoots, un logro para todo el mundo indígena y para el arte textil en general.

Lo sentimos, la página que buscas no existe.

¡Muchas Gracias!
En breve nos pondremos en contacto contigo.