Clichés, pesas postales y linotipos: piezas del fondo reservado José L. Cossío

Cliché con la imagen del timbre postal Tehuana, 1934 utilizado para el Álbum postal Instructivo de la
República Mexicana, 1936. Fotografías: Acervo del Museo Infantil de Oaxaca

La Biblioteca José Lorenzo Cossío y Cosío del Mufi alberga un fondo reservado conformado por catálogos, libros, revistas, boletines, folletos, documentos de archivo y algunos objetos que, aunque parezcan extraños para algunos, están vinculados con justa razón al contexto del filatelista: unas gafas lupa, un recipiente de lata y una variedad de platones decorados con timbres postales; así como lámparas con lupa que permitían una adecuada iluminación para observar las delgadas líneas del trazo de una efigie o el relieve en la impresión de un motivo postal. Entre estos objetos se cuentan cientos de clichés que fueron utilizados en algunas de las publicaciones de la autoría de don José L. Cossío.

La palabra cliché tiene su raíz etimológica en el francés y alude originalmente a un estereotipo, “una réplica de una placa o troquel, o un bloque hecho por fundición directa o indirecta, pero aplicado libremente por filatelistas a los componentes individuales de una placa de impresión”.1

Para organizar las piezas que forman parte de este fondo se generó un proyecto de seis meses, para el cual contamos con la participación de dos estudiantes: Sebastián Méndez, de la Facultad de Administración Turística de la Universidad La Salle Oaxaca, y Aldo Hernández, de la Facultad de Artes Plásticas de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, quienes realizaron su servicio social de octubre de 2025 a abril del año en curso.

Para comenzar, fue necesario realizar un proceso de limpieza con brocha suave para remover polvo, óxido e incluso partículas de tinta seca. Esta etapa fue interesante, ya que atrajo la atención de los visitantes, quienes se acercaban a los estudiantes para preguntarles por lo que estaban haciendo. Ellos explicaban el proceso y el contexto de las piezas, así como el periodo aproximado durante el que estas fueron utilizadas, además, les mostraban los libros del fondo. Sus respuestas despertaron aún más el interés de los visitantes al enfatizar que el arte de la elaboración de un libro es fascinante, especialmente cuando los libros forman parte del patrimonio cultural.

El proceso de clasificación consistió en identificar las imágenes de los timbres postales o cancelaciones de los clichés con relación al orden en el cual se muestran en las páginas correspondientes a las siguientes publicaciones: Álbum postal. Instructivo de la República Mexicana (1936), Breves apuntes sobre los timbres del Correo Mexicano de 1874 a 1883 (1935), México emisión postal 1874-1883 (1937), Primera emisión postal para el exterior 1879-1882 (1937), Sellos usados en las oficinas de correos de la República Mexicana durante los años de 1868-1879 coleccionados y ordenados (1961) y Monedas antiguas de China No. 1. Publicaciones de la Sociedad Numismática de México (1963). El registro de esta última publicación da cuenta de la colección de monedas KU-PU. Es importante mencionar que únicamente el colofón el Álbum postal hace referencia al número de fotograbados, es decir, a la cantidad de clichés utilizados.

En este lote de clichés se identificaron otro tipo de piezas, como las pesas postales, también conocidas como plomos postales o precintos postales, descritos como objetos redondos perforados cerca del borde para ensartar un cordón de hilo de algodón o sintético, que, sujetos al bulto postal (valijas), a manera de sello, indicaban un porte cubierto para su envío por el servicio postal. De cierta manera, esto otorgaba garantía para su inviolabilidad. Estos precintos tienen el escudo de España y la inscripción MINISTERIO DE ASUNTOS EXTERIORES. Además, se identificaron linotipos, es decir, líneas de caracteres que, a diferencia de los tipos móviles individuales, forman líneas completas de texto en una sola pieza de metal (plomo) para imprenta. Se incluye una placa de impresión cuyo diseño corresponde únicamente al marco de 16 estampillas postales con la inscripción CORREOS DE VENEZUELA · EJÉRCITO REVOLUCIONARIO.

Una vez identificados los materiales se realizó el registro de cada una de las piezas considerando número de inventario, título, dimensiones, descripción, estado de conservación de la placa de metal y del soporte de madera, así como campo de notas para referenciar la página y algunos detalles como anotaciones con lápiz o tinta en el soporte, entre otros. Posteriormente, se elaboraron las etiquetas para anotar el identificador, conformado por las iniciales de la biblioteca, el fondo al cual pertenece, las iniciales del título de la obra seguido del número del inventario y el año con relación a la fecha de publicación en la que se utilizó el cliché. Para la colocación de etiquetas se utilizó hilo de algodón.

En general, los clichés se encuentran en un buen estado de conservación, con algunas excepciones en las que el grabado se ha perdido debido a la corrosión.

Como parte de este proyecto, también se organizó la colección de los sellos de goma que el Mufi, siguiendo el peculiar estilo postal, ha generado desde 1998 para las distintas actividades que se realizan, como exposiciones, cancelaciones especiales, cursos de verano y eventos especiales. Lo anterior resultó en la elaboración de un catálogo que permite consultar la imagen del sello.

La participación de los estudiantes que realizan su servicio social en la biblioteca, coadyuva significativamente en la preservación del acervo del Mufi.

1 Sutton, R. J. The Stamp Collectorʼs Encyclopaedia. Philosophical Library. Estados Unidos de América, 1966.


En honor a las abejas

Actividades en el atrio del Centro Cultural San Pablo por el Día Mundial de las Abejas.

La Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca se unió a la conmemoración del Día Mundial de las Abejas, con el propósito de contribuir a difundir el importante papel que desempeñan estos pequeños seres vivos vitales para el soporte de los ecosistemas, la producción de alimentos y la protección de la biodiversidad de la que depende la vida en el planeta.

La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) proclamó el 20 de mayo de 2017 como Día Mundial de las Abejas, con el objetivo de concientizar sobre la importancia que estos seres vivos tienen como polinizadores para la biodiversidad y la seguridad alimentaria.

En el mundo existen alrededor de 20000 especies de abejas; en México se han registrado 1800, incluidas las meliponas, que no tienen aguijón. Algunas presentan tonalidades verdes o azules metálicas, negras, cafés, amarillas o naranjas, mientras que otras conservan el característico patrón amarillo con negro.

De esas 20000 especies, tan solo una minoría produce miel en cantidades significativas. La mayoría son solitarias y no viven en grandes colonias que requieran almacenamiento de alimento. Las especies utilizadas en apicultura pertenecen principalmente al género Apis, así como algunas sin aguijón (meliponas), que también viven en colonias organizadas.

Las abejas existen desde hace ciento veinte millones de años, convivieron con los dinosaurios y evolucionaron junto con las primeras plantas con flores. Son famosas por cinco cosas que hacen muy bien: polinizar las flores, producir miel, zumbar y picar. Ah, y volar: también son bastante buenas en eso.

Además, las abejas participan en la polinización de alrededor del 75 % de las plantas de cultivo más productivas del mundo. Junto con escarabajos, moscas, mosquitos, avispas, abejorros, mariposas, polillas, algunas lagartijas, aves (colibríes, mieleros, calandrias), murciélagos y el reciente descubrimiento del zorro culpeo (Lycalopex culpaeus) como polinizador de un chagual (Puya alpestris), una planta endémica de los Andes centrales. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) indica que cerca del 35 % de la producción global de alimentos depende directamente de polinizadores, y que 87 de los 115 principales cultivos alimentarios requieren de su intervención. Asimismo, documenta que aproximadamente el 87.5% de las plantas con flores son polinizadas por animales, y que más del 80% de las especies silvestres con flores dependen especialmente de insectos para la polinización.

La polinización es un proceso crucial en la reproducción de la mayoría de los cultivos que se consumen en el mundo. A pesar de que existen diferentes polinizadores, las abejas son los principales actores en este proceso, pues permiten la dispersión y producción de semillas y frutos. Sin embargo, no solo las plantas obtienen un beneficio, sino toda la cadena alimentaria, ya que muchos animales dependen directa o indirectamente de las plantas que son polinizadas por las abejas para obtener alimento, refugio y otros recursos.

Algunas especies de abejas son especialistas en el cultivo que polinizan, y eso las convierte en actores clave para la producción de cultivos de importancia económica. Aunque la especie Apis mellifera es la más conocida, no es una especie nativa de México. Sin embargo, es importante reconocer a las abejas nativas de nuestro país, pues también juegan un rol determinante en la polinización.

No obstante, en las últimas décadas, las poblaciones de abejas han disminuido significativamente debido a múltiples factores, como el uso de pesticidas en los cultivos, la pérdida de su hábitat por la tala y la deforestación, así como por enfermedades ocasionadas por patógenos que no se controlan a tiempo y terminan acabando con la población entera. Esto representa una amenaza para la seguridad alimentaria, la biodiversidad e, incluso, para la economía de quienes se dedican a la producción y venta de miel. Por lo tanto, es de suma relevancia tomar medidas estratégicas para proteger a las abejas y su hábitat desde enfoques gubernamentales, científicos y comunitarios.

La celebración anual del Día Mundial de las Abejas permite sensibilizar acerca del papel esencial que las abejas y otros polinizadores desempeñan en el mantenimiento de la salud de las personas, el ecosistema y del planeta entero, así como sobre los muchos desafíos que estos seres afrontan hoy en día.

Por lo anterior, desde la Coordinación de Medio Ambiente de la FAHHO, nos dimos a la tarea de desarrollar un pequeño programa bajo el título “Un acercamiento al mundo de las abejas”. Esto fue posible gracias a la colaboración con profesores y alumnos de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UABJO, así como a la participación del equipo de Abejas de la Coordinación de Medio Ambiente FAHHO. Fue así como, el 20 de mayo de 2026, desarrollamos diálogos con técnicos apicultores, impulsamos una pequeña sesión de anecdotarios, presentamos pósteres difusivos sobre las abejas, realizamos una degustación de mieles, llevamos a cabo una mesa de contacto con el equipo y los materiales que se emplean para trabajar con las colmenas; además, hicimos una demostración sobre la extracción de miel.

Con estas actividades refrendamos nuestro compromiso con la difusión y el aprendizaje sobre el medio ambiente y sus interacciones.


Habitar y jugar desde el patrimonio natural del MIO

Taller “Aves del ahuelito” para observar los pájaros de la estación en compañía del equipo de Tierra
de Aves.

Cada día, el Museo Infantil de Oaxaca se llena de diversos y variados sonidos. Entre los árboles, los vagones y las antiguas estructuras del ferrocarril, las aves comienzan a aparecer poco a poco, llenando el entorno de movimiento, cantos y pequeños destellos de color. Aunque la estación guarda una profunda historia ferroviaria, también se ha convertido en un refugio para distintas especies que encuentran alimento, sombra y descanso. También es un punto de encuentro donde niñas y niños de Oaxaca corren, juegan y descubren.

El taller “Aves del ahuelito” nos permitió observar los pájaros de la estación en compañía del equipo de Tierra de Aves. Durante una hora, el MIO se transformó en un espacio de observación y descubrimiento.

Desde el inicio, los participantes se involucraron activamente, colocando sobre sus hombros capas hechas con plumas de tela que los invitaban a imaginarse como parte del mundo de las aves. Por medio del juego, comenzaron a reconocer distintas especies y sus características de manera cercana y divertida.

Después llegó el juego de lotería y, con él, el murmullo entre las mesas se escuchaba cada vez que pasaba una carta: “Ya casi lleno mi tabla”, “a mí me falta uno”, “¿el de cabeza gris?”, “¡ah, ya lo encontré!”, “¡lotería!”.

Las risas y la emoción acompañaban cada descubrimiento, dando lugar a momentos de atención y curiosidad.

Lo que normalmente parecía un simple árbol o un sonido lejano comenzó a cobrar sentido por medio de la observación. Las miradas se levantaron hacia las copas, los oídos intentaban seguir los cantos y la emoción de los niños aparecía cada vez que alguna ave cruzaba rápidamente el cielo o se detenía entre las ramas. Poco a poco, comenzaron a identificar detalles como sus patas, las formas en que se desplazaban y los sonidos que emitían. Asimismo, reconocieron la importancia de acercarse con calma, avanzando despacio para no espantarlas y poder observarlas más de cerca a través de los binoculares.

Gran parte de esa vida encuentra refugio en el árbol más importante de la estación: el antiguo Ahuehuete que, con 1572 años de antigüedad, permanece como uno de los grandes guardianes del lugar, pues mucho antes de la llegada del ferrocarril ya extendía sus raíces sobre esta tierra. En él habitan diferentes especies que encuentran resguardo entre sus ramas, desde aves que descansan o anidan hasta pequeños organismos que forman parte de este ecosistema.

A unos cuantos metros lo acompaña el Higo del Valle, cuya sombra recibe diariamente a quienes visitan la estación. Bajo sus ramas descansan familias, trabajadores, estudiantes y visitantes que encuentran un momento de calma en medio del día. Un lugar donde la vida social y cultural también se hace presente: en diversas ocasiones su sombra ha sido escenario de conciertos y presentaciones musicales que reúnen a la comunidad, transformando el entorno en un punto de convivencia, escucha y disfrute. Mientras la música fluye entre sus ramas, el Higo del Valle no solo ofrece resguardo, sino también experiencias compartidas.

De esta manera, la antigua estación del ferrocarril se convierte en un sitio activo de aprendizaje y convivencia, donde las niñas y los niños pueden acercarse a la naturaleza de forma significativa. Mediante talleres, como “Aves del ahuelito”, se fomenta la observación, la curiosidad y el reconocimiento del entorno, fortaleciendo el vínculo entre las infancias y el patrimonio natural y cultural que convive en este lugar.


Cineclub FAHHO Itinerante

Los olvidados es uno de los largometrajes de ficción que han ingresado al registro Memoria del Mundo de la UNESCO

El Cineclub FAHHO Itinerante es un programa que busca difundir el séptimo arte entre comunidades juveniles y públicos no especializados. Tiene dos objetivos principales. El primero consiste en transformar la percepción del cine como una actividad únicamente recreativa, para comenzar a entenderlo como una forma de arte y, por tanto, como una vía para reflexionar y conocer el mundo. El segundo objetivo tiene un carácter formativo: al trabajar con juventudes, se busca despertar en ellas la idea de que el cine, al igual que la literatura y otras artes, es un ámbito en el que es posible profesionalizarse. Así como se puede ser abogado o médico, también es posible ser guionista, editor o director cinematográfico.

Las funciones integran una pequeña clase introductoria, impartida por el maestro de cine Tlatoani Ortiz, y concluyen con un debate entre los asistentes para comentar la película y discutir los distintos puntos de vista surgidos durante la proyección. Es a través de estas conversaciones que salen a la luz aspectos técnicos y artísticos del cine: las características del montaje, las decisiones estéticas de los directores, el discurso cinematográfico y su relación con los movimientos de cámara, y los procesos de producción y postproducción. Estos y muchos otros elementos constituyen la actividad cinematográfica tanto como una práctica profesional como una expresión artítica.

Actualmente, el Cineclub FAHHO se lleva a cabo en el COBAO 01 de Pueblo Nuevo, con el ciclo de cine mexa, el cual contempla las siguientes películas:

CRONOS
Director: Guillermo del Toro
(México, 1993)

Sinopsis: Jesús Gris, el anciano dueño de una tienda de antigüedades, descubre un misterioso dispositivo dorado llamado Cronos, que otorga la vida eterna al precio de una transformación inquietante. A medida que Jesús comienza a experimentar los efectos de la inmortalidad, un hombre obsesionado por la juventud y su sobrino lo persiguen, buscando hacerse con el artefacto para su propio beneficio. Con esta, su ópera prima, Guillermo del Toro logró crear una de las obras fundamentales del cine fantástico mexicano. La película destaca por su enfoque único del mito del vampirismo, mezclando horror, poesía y sensibilidad.

LOS OLVIDADOS
Director: Luis Buñuel (México, 1950)

Sinopsis: Retrato crudo y realista de la vida de un grupo de jóvenes y niños habitantes de un barrio marginado en la Ciudad de México. Los olvidados es uno de los largometrajes de ficción que han ingresado al registro Memoria del Mundo de la UNESCO. Sin abandonar la estética surrealista de sus primeras obras, Buñuel ofreció una mirada sin concesiones sobre una parte de la sociedad mexicana en los bajos fondos de la gran urbe. Esto le valió el premio al Mejor Director en el Festival de Cannes de 1951.

ROJO AMANECER
Director: Jorge Fons (México, 1989)

Sinopsis: Un departamento del multifamiliar Chihuahua, en el conjunto habitacional Tlatelolco de la Ciudad de México. Son los días de mayor efervescencia del movimiento estudiantil del 68. La mañana del 2 de octubre una familia de clase media —padre burócrata, madre ama de casa, abuelo exmilitar jubilado, dos hijos preparatorianos y dos niños de primaria— se prepara para comenzar un día más. Al transcurrir las horas, la familia se verá atrapada en medio de la represión política más sangrienta del México moderno.

MUSEO
Director: Alonso Ruizpalacios
(México, 2018)

Sinopsis: La película narra las circunstancias que rodearon al robo de varios artefactos prehispánicos del Museo Nacional de Antropología de la Ciudad de México, en 1985, y la sorpresa de las autoridades al descubrir que los autores de semejante hazaña habían sido dos jóvenes marginales de los suburbios: Carlos Perches y Ramón Sardina.

Por medio de estas cuatro películas, la FAHHO Itinerante busca ofrecer, a manera de pequeña muestra, un acercamiento a las juventudes de Oaxaca sobre la importancia y la riqueza del cine mexicano.


El archivo del profesor Guillermo Mondragón Gómez

Parte del acervo fotográfico del Fondo Personal Guillermo Mondragón Gómez

Durante los trabajos realizados por la Coordinación de Archivos Civiles y Eclesiásticos FAHHO en la organización del Archivo del Colegio Particular Minerva, fueron encontrados diversos documentos pertenecientes al fundador y único director de esta institución, por lo que se separaron para conformar el Fondo Personal Guillermo Mondragón Gómez.

Guillermo Mondragón nació en la ciudad de Oaxaca el 11 de julio de 1913. Sus padres fueron Efrén Mondragón Noriega y Francisca Gómez de Mondragón. Recibió sus primeras letras en la Escuela Primaria Superior Pestalozzi, donde concluyó el sexto grado en 1929. Realizó sus estudios secundarios en la escuela nocturna del Instituto de Ciencias y Artes del estado. En 1931 ya era alumno normalista. Su vocación por la educación la heredó de su abuelo paterno, Manuel Mondragón Silva, quien también fue profesor de educación primaria.

En 1932 recibió su título profesional como profesor normalista por la Escuela Normal Mixta Federalizada del estado. Su labor docente comenzó en el ya extinto colegio particular Cuauhtémoc.1 En 1935 tuvo la iniciativa de crear la escuela particular Minerva, que abrió sus puertas un 12 de julio en una casa familiar ubicada en la calle de Murguía, en el centro histórico de la ciudad de Oaxaca.

El profesor Guillermo participó activamente en seminarios de perfeccionamiento profesional; fue comisionado al Centro de Cooperación Pedagógica y un apasionado colaborador en radio, revistas y periódicos, además de diversos programas, como “Los amigos del árbol”. Fue conocido en los círculos sociales, culturales, deportivos y educativos dado su gusto por la literatura, la oratoria, los deportes y el teatro; también fue un entusiasta del fomento al respeto cívico. Este fondo personal ofrece un panorama de la intensa actividad que caracterizó su vida personal y profesional, al contarnos sobre sus afinidades deportivas y su gusto por la composición, su placer por la investigación y la escritura.

Su inigualable vocación fue reconocida en diversas ocasiones por la Secretaría de Educación Pública, así como por alumnos, padres de familia y diversas instituciones, especialmente por haber sido artífice de la formación educativa de 37 generaciones de alumnos en el estado. El Colegio Particular Minerva cerró sus puertas en 1969, pero el profesor continuó con un notable deseo de seguir fomentando la educación en Oaxaca hasta su fallecimiento, el 25 de diciembre de 1992. En la memoria de las personas que lo conocieron aparece como un ciudadano culto, educado, caballeroso y religioso; una persona respetuosa y cariñosa con su familia, pero, sobre todo, como un profesor preocupado y ocupado por la niñez.

El fondo personal está dividido en las siguientes secciones: Educador, Personal y Religioso, porque también fue miembro de la orden de Caballeros de Santa María de Guadalupe en Oaxaca, y del Comité Diocesano de la Unión de Católicos Mexicanos. Algunos documentos dan cuenta de su participación activa en las celebraciones anuales por la virgen de Guadalupe.

Este fondo, anexo al archivo del Colegio Particular Minerva, se suma al compromiso de Adabi Oaxaca en las labores de rescate, conservación y descripción con el fin de asegurar su disponibilidad como fuente patrimonial para el estudio de la memoria individual de los procesos de enseñanza dentro del estado de Oaxaca.

1 Fondo Personal Guillermo Mondragón Gómez, Sección Personal, Serie Formación profesional, 1984.


La importancia de las guardas en la conservación documental

En el trabajo cotidiano de bibliotecas y archivos, muchas de las decisiones más importantes pasan casi desapercibidas. Entre ellas está el uso de guardas, elementos que, aunque discretos, cumplen una función fundamental en la conservación de documentos. Más allá de las hojas que encontramos al inicio y al final de un libro, en el ámbito de la conservación el concepto de guardas se amplía para incluir una variedad de soluciones destinadas a proteger, sostener y organizar materiales de distinta naturaleza.

Las guardas forman parte de ese primer nivel de cuidado que no siempre se nota, pero que hace posible que los documentos se mantengan estables y protegidos a lo largo del tiempo. En muchos casos, no se trata de intervenir directamente sobre el material, sino de crear las condiciones adecuadas para su resguardo. Ahí es donde entran en juego las carpetas, camisas, sobres, cajas y otros elementos que acompañan al documento sin modificarlo.

En el caso de documentos sueltos, como hojas, fotografías o materiales frágiles, las guardas funcionan como una barrera de protección frente a la manipulación, el polvo o el contacto con otros objetos. Los sobres, carpetas de conservación de dos y cuatro solapas y marialuisas permiten mantener cada pieza en su lugar, evitando dobleces, roces o pérdidas. Este tipo de soluciones resulta especialmente útil cuando los materiales no están encuadernados y requieren un soporte que les dé estabilidad.

También existen guardas rígidas tipo carpeta, que responden a necesidades más específicas. Se utilizan, por ejemplo, en cartillas, cuadernillos o documentos de pequeño formato que, por su tamaño o estructura, no encajan fácilmente en sistemas estándar. En estos casos, la guarda se adapta al objeto, permitiendo su consulta sin comprometer su integridad. Muchas veces son soluciones sencillas, pero pensadas a partir de la forma en que el documento se usa y se conserva.

Para los libros existen soluciones como las cajas tipo almeja o estuches de conservación. Estas permiten resguardar ejemplares que, por su estado o valor, requieren una protección adicional frente a factores como la luz, el polvo o la manipulación constante.

Además de su forma o función, los materiales con los que se elaboran las guardas también son importantes. En conservación, se procura utilizar papeles y cartones libres de ácido, ya que los materiales inestables pueden provocar manchas, amarillamiento o deterioro con el paso del tiempo. Del mismo modo, una guarda mal ajustada o demasiado rígida puede generar tensión sobre el documento en lugar de protegerlo. Por ello, cada solución debe pensarse a partir de las características específicas de la pieza y de su forma de consulta.

Elegir la guarda adecuada no depende de una fórmula única, sino de la observación del documento y de las condiciones en las que se encuentra. El estado de conservación es un punto de partida: no es lo mismo un material estable que uno frágil o deteriorado. También influye la frecuencia de consulta, ya que los documentos más utilizados requieren sistemas que faciliten su manejo sin generar mayor desgaste. El formato, el tamaño y la forma de almacenamiento son igualmente determinantes, así como el principio general de intervenir lo menos posible.

En bibliotecas y archivos, gran parte del trabajo consiste en tomar decisiones que no siempre son visibles, pero que sostienen la vida de los documentos a largo plazo. Cada guarda, carpeta o soporte forma parte de ese cuidado que puede marcar la diferencia entre un documento que se deteriora con el uso y uno que logra conservarse a través del tiempo.


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