Hasta siempre, capitán

Terrible desde pequeño, Iván fue un niño travieso y siempre activo, buscando canalizar su inagotable energía; entonces tuvo un acercamiento con la música y tocó el piano, pero su gran amor lo llevaba siempre a un campo de juego.

La llamada Ciudad de los Palacios vio nacer a Iván Terrazas un 11 de noviembre de 1983. Heredó de su padre, don Martín Terrazas, el amor por las 108 costuras, y esa afición fue motivada por su mamá y forjada aún más por una familia unida y reconocida en el beisbol mexicano.

Terrible desde pequeño, Iván fue un niño travieso y siempre activo, buscando canalizar su inagotable energía; entonces tuvo un acercamiento con la música y tocó el piano, pero su gran amor lo llevaba siempre a un campo de juego.

La Liga Tranviarios fue el escenario de sus primeros pasos como pelotero, en donde inició su sueño de jugar a nivel profesional y continuar así con el legado de su padre.

Su talento llamó la atención de la organización de los Bravos de Atlanta, con quienes tuvo la oportunidad de jugar, pero sería la pelota mexicana la que lo vería brillar en sus diamantes.

Fue novato del año de la Liga Mexicana de Beisbol en el 2006 con la novena de Monclova, en donde su paso fue fugaz, pero brillante. Sus números: .338 a la ofensiva, 30 dobletes, 5 triples, 13 home runs y 53 carreras.

En uno de sus movimientos más sorpresivos y agresivos llegó a los Diablos Rojos del México a cambio del experimentado y ya consagrado Saúl Soto. Su llegada a la Pandilla Roja en el 2008 representó un cambio generacional importante para el equipo de la capital del país, sobre todo al tener a un fuerte representante vistiendo el jersey rojo.

Digno de un guion de película, el primer turno de Iván Terrazas como diablo fue un cuadrangular que produjo dos carreras, un potente batazo que permitió a Daniel Fernández, su mánager –otra leyenda escarlata– anotar su carrera número 1837, la última como pelotero profesional y la que lo colocaría en lo más alto de la lista de carreras anotadas en la historia del equipo. En esa temporada bateó 8 triples, 8 cuadrangulares y estafó 6 almohadillas.

Desde 2015, Terrazas porta con orgullo y compromiso el título de capitán del equipo más ganador del deporte en México; su productivo bat y su guante seguro en los jardines han sido la carta de presentación que conquistó el corazón de los aficionados.

En la temporada del 2016, específicamente el 27 de abril, sumó un récord más a su carrera, conectando su hit número 1000 en la Liga Mexicana de Beisbol, en un juego ante el equipo con el que debutó: Acereros de Monclova.

Además de los campeonatos con los Diablos Rojos del México en 2008 y 2014, Iván Terrazas también compartió su experiencia con las nuevas generaciones, aportando como refuerzo y coronándose campeón en la Liga Invernal Mexicana. Sin embargo, hoy lo despedimos de los diamantes: nuestro capitán se jubiló.

La carrera de Iván Terrazas podría definirse como la lucha y disciplina constante por alcanzar los sueños, de caer siete veces y diez ponerse en pie, de levantar al aficionado de la butaca, sin despegar nunca los spikes del suelo, convirtiendo la palabra “Terrible” en sinónimo de entrega y corazón.

¡Hasta siempre, Capitán Escarlata!


Erick Rodríguez el legendario receptor

Para la temporada 2022, Erik Rodríguez, uno de los peloteros más emblemáticos en la historia de la organización Guerreros de Oaxaca, y que cuenta con 20 años defendiendo los colores de la tribu zapoteca, además de tener una gran lista de récords en lo personal –y cientos de anécdotas que nunca olvidaremos–, ha tomado la decisión de retirarse como pelotero profesional.

Erik Rodríguez, nacido en Monterrey, Nuevo León, en el seno de una familia beisbolera de ocho hermanos, siendo el más pequeño y el único que finalmente debutó y jugó pelota profesional, comenzó a jugar beisbol a los 4 años en la Liga Pequeña Obispado en Monterrey, destacando desde un inicio por las grandes facultades con el guante y la pasión por el deporte rey que demostraba.

A los 13 años, Rodríguez ya jugaba con peloteros de más edad, y a los 17, el equipo Flores Magón, club de beisbol amateur reconocido en Nuevo León, lo invitó a jugar diferentes nacionales; fue ahí donde los scouts de los Broncos de Reynosa vieron las cualidades del regiomontano y sin dudarlo decidieron firmarlo.

En 1999 comenzó su travesía en las sucursales de los Broncos de Reynosa, jugando además en ligas en Estados Unidos e Invernales.

Mientras militaba en la Liga Estatal de Chihuahua, la organización bélica vio el potencial del jugador y de inmediato recibió el llamado al equipo grande; bajo la dirección de Nelson Barrera, y al lado de peloteros como Homar Rojas, Héctor Álvarez, Fabián López y Jaime Brena, Rodríguez comenzaba su carrera como profesional en nuestro país.

Guerreros le dio la oportunidad de debutar, lo que hizo en la defensa, en el estadio Francisco I. Madero frente a los Saraperos de Saltillo; tomó su primer turno y jugó un partido completo frente a los Tigres del México en el Parque del Seguro Social, conectando su primer hit al norteamericano Denis Pujals.

Fueron veinte años en los que Erik Rodríguez enfundó como jugador la camisola de los Guerreros de Oaxaca, conectando más de 1 300 imparables, produciendo 645 carreras, logrando 4 guantes de oro, participando en 8 juegos de estrellas, además, ha sido el pelotero con más juegos dentro de la organización bélica: 1 509. Por eso, el equipo retiró oficialmente el número 37 que utilizó Rodríguez durante toda su carrera, número que se encuentra al lado de grandes personajes en nuestra institución, como Nelson Barrera, #16, Adolfo Tribilín Cabrera, #47 y Jaime Brena, #10.

Gracias, #37, tu legado permanecerá por siempre.


El viaje de Heródoto y las nueve musas

Heródoto de Halicarnaso, el Padre de la Historia, no fue un simple historiador o narrador, sino un pionero, quizá inconscientemente, en desarrollar estudios antropológicos y etnológicos, incluso geográficos. Dedicó su vida a explorar lugares y a recabar información que le permitiera conocer las tradiciones de otras culturas, no solo la griega. Así surgió su obra Historiae (de ἵστωρ ‘saber, conocer’), situada en el 430 a. C. Es la primera descripción del mundo antiguo que hace un singular énfasis en curiosidades de pueblos y algunos de sus habitantes. En el siglo III a. C., un editor alejandrino dividió esta obra en nueve libros, uno por cada una de las musas: Clío, la musa de la historia; Euterpe, de la música; Talía, de la comedia; Melpómene, de la tragedia; Terpsícore, de la danza; Erato, de la elegía; Polimnia, de la lírica; Urania, de la astronomía y Calíope, de la poesía y la retórica.

Heródoto, considerado por sus primeros libros como un narrador jocoso, no hace más que abrirse a nuevos mundos y contarlo de manera fácil y amena para todos. Testigo de esto es el libro II de las Historiae, dedicado a las maravillas de Egipto. En él describe la tierra egipcia y sus “bestias” (animales muy poco conocidos por los griegos, como los cocodrilos o los gatos), las enormes pirámides, sus dioses y templos, las raras costumbres del pueblo e incluso sus cuentos, como el del ladrón de tesoros de pirámides. Pero es a partir del libro VI que Heródoto describirá con gran dramatismo los principales enfrentamientos de las guerras médicas y el triunfo final de los griegos.

La Biblioteca Fray Francisco de Burgoa es un espacio que alberga más de 500 años de literatura e historia en sus libros, los cuales pertenecieron a los conventos que ocupaban Oaxaca, principalmente de los dominicos. Dentro de esta riqueza bibliográfica se encuentra una gran variedad de obras clásicas, hallaremos autores como Homero, Cicerón, Luciano, Séneca, Horacio, entre otros. Por supuesto que Heródoto no podía faltar en la lista; la Biblioteca Burgoa resguarda un ejemplar del libro IX de sus Historiae, impreso por Petri Schovtenii en 1763. Una singular edición que adorna sus páginas con un grabado calcográfico de las nueve musas y que muestra símbolos de la historia que nos cuenta Heródoto en su obra. La ilustración fue realizada por Hieronymus van der Mij y grabada por el escultor Francois van Bleyswyck.

Si observamos la imagen, a grandes rasgos podemos apreciar a dos musas en una nube, una lleva un pergamino y la otra una corona de laurel, por lo que probablemente sean Clío y Calíope.

Debajo vemos a dos musas sosteniendo el mapa que muestra el mar Egeo, alrededor del cual sucedieron las guerras médicas y casi por detrás podemos reconocer las impresionantes pirámides egipcias. En la parte inferior nos encontramos con algunos pergaminos, vestigios y estatuillas. En estos podemos observar animales alados, uno de ellos con cuernos, lo que nos recuerda a los toros guardianes persas que protegen palacios y ciudades. En la mitad izquierda del grabado se encuentra el busto de Heródoto, ligeramente abrazado por una musa que señala el lugar donde al autor desarrolló su obra. Por último, en la esquina superior está Babilonia, según la descripción dada por el mismo autor.

Otro ejemplo de hermosas ilustraciones que podemos encontrar en la Biblioteca Burgoa es el caso del libro El parnasso español, de Francisco de Quevedo y Villegas, editado por Francisco de Hierro en 1729, 34 años antes del ejemplar de Heródoto mencionado. En él nos encontramos con grabados de madera, aunque no son tan detallados como los elaborados en metal. El parnasso español no solo nos sirve para
comparar la técnica de grabado, sino también para mostrarnos la adaptación occidental de las musas griegas, puesto que hallaremos en sus páginas una ilustración bastante curiosa con la leyenda “Las nueve musas castellanas”, representadas en medio de un monte rodeadas de seres mitológicos como faunos y pegasos, cargando sus artefactos característicos, tales como máscaras, instrumentos musicales, las coronas de flores, etcétera.

Sin duda alguna, dentro de los libros se encuentran muchos tesoros ocultos esperando ser descubiertos, solo hace falta imitar la curiosidad de Heródoto. En menos palabras, el acervo bibliográfico y documental que preserva la Biblioteca Burgoa está disponible para aquel que desee hallar el arte de las nueve musas y más.


DÍA INTERNACIONAL DE LOS MUSEOS

MUSEOS Y PAISAJES CULTURALES

Hablar en los museos es una de las cosas que los hace importantes, y la forma en que hablamos en los museos es una de las cosas que define lo que son para nosotros. Porque los museos, me parece, son sitios tanto para ir a ver cosas como lugares para ir a hablar de cosas.

Adam Gopnik

Los museos poseen una larga historia de cambios que permite generar diferentes lecturas en su entorno. Las definiciones sobre qué es un museo varían a lo largo del tiempo, sin embargo, el interés principal de conservar, educar y difundir el patrimonio cultural permanece y se manifiesta de múltiples formas en todo el mundo, de acuerdo con su contexto cultural y geográfico.

Desde 1977, el Consejo Internacional de Museos, el 18 de mayo, organiza todos los años el Día Internacional de los Museos (DIM), con el fin de sensibilizar y comunicar al público la importancia del rol de los museos como instituciones al servicio de la sociedad y su desarrollo. El tema de este año, Museos y Paisajes Culturales, enfoca la responsabilidad de los museos con respecto al paisaje del que forman parte y destaca la manera en que pueden aportar conocimientos y competencias propias, convirtiéndose en protagonistas activos de su gestión y buen mantenimiento.

Desde hace más de 5 años, el MUFI se ha unido a estas celebraciones abordando las distintas problemáticas que enfrentan los museos y los tópicos que plantea anualmente el DIM. Entre otras actividades, se han atendido necesidades especiales en niños y se ha reflexionado sobre la accesibilidad de museos en ediciones como “Un museo para todos”, “Museos sustentables para una comunidad” y “Memoria y creatividad para un progreso social”. Estos temas nos han permitido explorar y conocer más de cerca a nuestro público, como parte de nuestra vocación de ampliar y desplegar actividades acerca de nuestro patrimonio cultural y del paisaje que nos rodea. Paisajes culturales que nos definen como comunidad a la que pertenecemos, paisajes vivos que combinan elementos físicos, sociales, materiales e inmateriales, que son parte del universo de los museos.

Este año en el marco de las festividades del DIM 2016, el 18 de mayo celebraremos nuestra primera Noche de Museos, un foro para conversar, convivir y disfrutar de un museo abierto a ampliar sus horizontes.

UNDÉCIMO FESTIVAL INTERNACIONAL DE ÓRGANO Y MÚSICA ANTIGUA DEL IOHIO

Cada festival del IOHIO supera a los anteriores, bien podemos decir que la gran fiesta de los órganos oaxaqueños en 2016 ha sido la mejor hasta ahora. Ninguna duda cabe que el Festival del IOHIO es único en el mundo, debido a la variedad de actividades que incluye: conciertos de órgano, recorridos a las comunidades y visitas a iglesias antiguas, además, la oportunidad de disfrutar la cocina y la cultura de diferentes regiones de Oaxaca. En esta ocasión contamos con la concurrencia de casi 60 personas de siete países incluyendo México. Los participantes, de diferentes ámbitos (organistas, organeros, músicos, restauradores, escritores, artistas, arquitectos, académicos, hombres de negocios, profesionistas retirados, aficionados por la cultura oaxaqueña y más), estuvieron reunidos por el entusiasmo y la apreciación del trabajo que hemos realizado con los órganos oaxaqueños. Muchos nos han acompañado en al menos uno de los festivales anteriores y por lo visto no pudieron resistir volver a participar. El festival provocó, además del deleite musical, un sentimiento de camaradería, nuevas amistades, colaboraciones profesionales y ¡hasta el surgimiento de un romance!, por lo que el grupo este año se sintió como una gran familia.

Tuvimos la oportunidad de escuchar ocho conciertos —en los que participaron 20 músicos del extranjero, Oaxaca y otras partes del país— realizados en 7 órganos restaurados: Catedral, Tamazulapan, Yanhuitlán, Zautla, Tlacochahuaya, Tlacolula y Tlaxiaco. Se programó un concierto en la Basílica de la Soledad, que hubiera incluido un órgano más a la lista de instrumentos interpretados, pero desgraciadamente tuvo que ser cancelado unos días antes del Festival y reprogramado en la Catedral.

Se otorgaron becas de participación a seis estudiantes de diversos estados de la república. Nuestros nueve organistas y estudiantes locales (tres de los cuales tocaron en uno de los conciertos colectivos) fueron sus entusiastas guías. Cuando se suma el número de personas inscritas, músicos invitados, alumnos de órgano y el equipo de trabajo del IOHIO resultan cerca de 100 personas. Las siete iglesias resultaron llenas, cientos de personas tuvieron la oportunidad de escuchar los órganos oaxaqueños en todo su esplendor.

Nuestros festivales sintetizan los objetivos del IOHIO:

Promoción de los órganos restaurados: Los ocho conciertos contaron con la participación de músicos de reconocimiento internacional e incluyeron tres conciertos colectivos en donde pudieron participar organistas visitantes; la mayoría de los conciertos contaron con una transmisión simultánea que se proyectó en pantallas en la parte baja de los templos con el fin de que el público pudiera conocer de cerca todos los pormenores que implica tocar un órgano tubular de tracción mecánica.

Conservación de los órganos no restaurados: Visitamos 12 órganos en las regiones zapotecas de los Valles Centrales así como en la Mixteca Alta; se hicieron comentarios y análisis en cada caso, destacando los retos que implica la conservación de estos instrumentos; así mismo, se habló sobre los templos y los objetos artísticos que resguardan.

Capacitación musical y técnica: Se contó con la participación de tres jóvenes organistas oaxaqueños en los conciertos de Zautla y Tamazulapan y con el apoyo de estudiantes para realizar los registros, voltear las páginas y distribuir los programas de mano en los conciertos a manera de intercambio por la beca recibida; David Antonio Reyes y José Luis Acevedo han sido capacitados en el taller de organería Gerhard Grenzing (Barcelona) y actualmente participan en el proyecto de restauración del órgano de Jalatlaco.

Investigación en archivos históricos: Bajo la coordinación de Ryszard Rodys, investigador de la FAHHO, junto con el personal de la Biblioteca Francisco de Burgoa, se organizó una exposición de documentos históricos relacionados con el órgano de Jalatlaco y de su constructor Pedro Nibra, así como del panorama de la organería oaxaqueña en los siglos XVIII y XIX.

Restauración de órganos: Los participantes del festival tuvieron la oportunidad de ver la restauración del órgano de San Matías Jalatlaco en proceso con la explicación de la restauración de la caja a cargo de los restauradores Alberto Compiani y Eric González.

El Décimosegundo Festival del IOHIO está programado para febrero de 2018 y estamos seguros de que contaremos con la participación de un maravilloso grupo de personas como ocurrió en esta ocasión. Las palabras de un participante hablan por sí mismas: “¡El festival fue maravilloso, no existe nada que se le compare!”.

EL DERECHO AL ARTE Y LA CULTURA PARA NUESTROS INFANTES

El 27 y 28 de febrero hubo una fiesta infantil en el Centro Cultural San Pablo. Fue una celebración colmada de cultura: dos mañanas y dos tardes dedicadas exclusivamente al público más pequeño al que en diversas ocasiones no se le permite la entrada a teatros y espacios donde se ofrecen propuestas, inclusive infantiles.

La población más pequeña, también llamada primera infancia, que va desde un recién nacido hasta los seis años, fue motivo de atención y dedicación. Gracias a la sinergia de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca y al programa federal de la Secretaría de Cultura, Alas y Raíces, fue posible que más de 800 infantes y sus respectivos familiares disfrutaran jugando, bailando, cantando, pintando, haciendo teatro y leyendo. Cada pequeño con su acompañante transitaba de taller en taller gozando a lo grande.

Los rostros de los familiares eran de asombro y de expectación: ¿cómo?, ¿un taller de teatro, de literatura, música y artes plásticas para pequeños de cero a tres años? Esto sí fue posible, así como una obra de teatro y un espectáculo musical de Cri-Cri.

En palabras de Eva Janovitz, directora de esta primera feria realizada en la ciudad de Oaxaca, la respuesta de los asistentes fue notable e increíble. Desde la Coordinación de Proyectos Educativos de la FAHHO se intensificó la campaña informativa de este 1.er Festival para la Primera Infancia. Los padres de familia e interesados inscribían a sus hijos, lográndose el registro de 800 infantes que participarían en los 32 talleres. Por razones obvias, hubo participantes que no pudieron llegar y los que estaban en lista de espera o llegaban en el momento pudieron participar.

El Centro Cultural San Pablo se convirtió en un maravilloso escenario para esta fiesta. La ambientación a cargo de Alas y Raíces fue una sorpresa para todos: una mamá pata y su pequeño hijo, ataviados con prendas de nuestras regiones, fueron el marco para que muchos se tomaran la foto del recuerdo. Los más de diez especialistas que vinieron a guiar las actividades y los testimonios de los familiares participantes coinciden en algunas ideas:

• Desde casa podemos crear espacios de arte y cultura con nuestros infantes, siendo creativos sin mayor gasto, buscando materiales y dándonos tiempo y libertad para convivir con ellos.

• No forzar a los infantes; sí guiarlos y seguirlos de acuerdo con sus intereses y gustos, observarlos y respetarlos. Estar listos para las sorpresas que surjan.

• Reconocer el valor de la observación y la escucha con los más pequeños, vivirlo y disfrutarlo.

• El juego es una las mejores plataformas para conocernos como humanos y para los niños es vital y atractivo.

• No preocuparse por lo que puedan aprender, mejor relajarnos y gozar de la actividad que estemos viviendo con los infantes.

Aunque las ofertas culturales y artísticas para la primera infancia todavía son limitadas, se pueden buscar referentes y visitar, espacios, por ejemplo, la BS Biblioteca Infantil de Oaxaca, en Xochimilco, que cuenta con espacios y actividades diseñados para esta población.

A modo de cierre. Para todos los que vivieron la experiencia en esos dos días, los invitamos a replicar en casa lo que más les haya gustado a los pequeños, y que se atrevan a volver a ser niños y niñas con sus seres amados.

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COR MAGIS. EL BIEN COMÚN

En el marco de la celebración del Año de Italia en Latinoamérica, el Centro Cultural San Pablo presenta la exposición Cor magis. El bien común: Frescos del Palacio Público de Siena, en la cual, con reproducciones de los frescos del siglo XIV de Ambrogio Lorenzetti ubicados en el Palacio Público de Siena (Italia), se muestra, además de una gran riqueza artística, el anhelo del artista y de la sociedad por alcanzar el bien común, inculcando a través del arte los valores cívicos y morales del buen gobierno y mostrando los horrores e impunidades de su contraparte: el bien propio.

Mediante una infografía, preguntas abiertas y los mismos frescos, la exposición busca entablar una comunicación directa con el visitante, invitándolo a la reflexión y exhortándolo a voltear la vista a sí mismo como ciudadano y parte de una sociedad que se encuentra en la búsqueda del bien común.

PORTADORES DE SABERES: NUEVOS IMPULSOS A LA CREACIÓN TEXTIL OAXAQUEÑA

Gracias a la primera Convocatoria de Apoyo a la Creación de Textiles Artesanales del Estado de Oaxaca, desde octubre de 2015, la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca y la Secretaría de Cultura federal han unido esfuerzos para apoyar la creación de textiles artesanales con becas otorgadas a nueve agrupaciones de diferentes regiones del estado.

Con el objetivo de generar las condiciones favorables para los creadores textiles, portadores de los saberes ancestrales de los pueblos originarios de Oaxaca, este programa brinda espacios de experimentación por medio de talleres en los que se privilegian la participación y el intercambio de ideas y de experiencias con los integrantes de las agrupaciones. Así, hemos impulsado este modelo, como una propuesta que abre la posibilidad de conciliar un mercado demandante con la preservación de un patrimonio cultural que ha sido transmitido de generación a generación a través del tiempo.

A lo largo de estos meses, en los talleres han surgido propuestas por parte de los grupos becados para recuperar la elaboración de sus prendas tradicionales, la aplicación de nuevos colores en sus piezas y la motivación de querer transmitir a otros sus conocimientos sobre el arte textil que han heredado.

Es de resaltar el interés que muchos de ellos han manifestado por la revitalización de la tradición textil en sus comunidades, en las que, en voz de los portadores, se han dejado de elaborar o de usar ciertas prendas. Algunos han retornado al uso de los materiales de origen natural: han reemplazado los estambres por el algodón y las tinturas sintéticas por grana, añil, flores o cortezas de árboles. Y, sin lugar a duda, todos ellos están encontrando ese punto medio en el que la tradición y la modernidad se conjugan en sus textiles para buscar un posicionamiento en un mercado que tiene los ojos puestos en esta manifestación cultural particular que ha tenido en los últimos años una difusión tal, que ha rebasado las fronteras de lo comunitario.

Con el ánimo de propiciar una conciencia en la sociedad en general sobre el valor no sólo estético sino cultural que encierra el arte textil (usos rituales, sociales, conocimientos de la naturaleza y del mundo reflejados en la gran diversidad de materiales, técnicas de tejido y estilos de diseño), este programa promueve el trabajo y el apoyo puntual y directo con los artistas, propiciando la contextualización de sus obras de arte popular y creando condiciones para que esta manifestación cultural quede en manos de ellos mismos, fomentando así una forma de protección, por parte de los portadores de este patrimonio, no sólo del textil per se, sino de los conocimientos y saberes acumulados y deposita- dos en cada una de las piezas creadas.

PAISAJISMO TEXTIL

El próximo 18 de mayo la comunidad museística celebrará el Día Internacional de los Museos, conmemorado desde 1977 por el Consejo Internacional de Museos (ICOM). Los museos que participan en este evento interactúan con su público como espacios que están al servicio de la sociedad, la cultura y el desarrollo de ambas a través de la programación de actividades siempre relacionadas con la temática del ICOM. Este año el contenido girará en torno al tema Museos y Paisajes Culturales.

El Museo Textil de Oaxaca ha organizado una serie de charlas, durante los miércoles del mes de mayo, dedicadas al conocimiento y evolución del paisaje textil del estado. Rosalba Pérez, artista de Santa María Zacatepec, nos ofrecerá el panorama cultural del traje tradicional tacuate y los bordados que representan a los nahuales. Nicholas Johnson, responsable de
Vinculación de Acervos del MTO, hablará sobre la importancia de las relaciones entre instituciones culturales, la investigación académica y las comunidades de Oaxaca. “Entretejiendo paisajes” es el título de la charla
que nos presenta Noé Pinzón, artista de San Mateo del Mar, quien hace
una aproximación a su proceso creativo y la conjugación de historias de
su entorno familiar y social que dan pie a la concepción de una pieza. Mariana Almaraz, restauradora del MTO, ofrece en su charla un acercamiento desde la restauración y conservación del entorno cultural como parte de la preservación y difusión de los bienes culturales. Y para finalizar, el primer miércoles de junio, en su charla “La visión de las mujeres de Chicahuaxtla sobre el telar de cintura” Yatahli Rosas dará muestra de la relevancia del telar de cintura en la región, así como de las técnicas de tejido e iconografía triqui y en particular, de la variante de Chicahuaxtla.

El Museo Textil de Oaxaca considera que los museos son un medio importante para los intercambios culturales, el enriquecimiento de conocimiento, el avance del entendimiento mutuo, la cooperación y la paz entre los pueblos. Te invitamos a construir con nosotros una conciencia social para la conservación del paisaje cultural que nos rodea.

LA MESA DE TRABAJO DE UN CONSTRUCTOR DE RETABLOS EN LA MIXTECA OAXAQUEÑA

Entre julio de 2011 y enero de 2012 se llevó acabo la restauración del retablo de Santiago Apóstol, ubicado en la capilla mayor del templo de Santiago Yolomécatl. Este trabajo formó parte de la colaboración entre la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca, el programa Fondo de Apoyo a Comunidades para la Restauración de Monumentos y Bienes Artísticos, la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH y la comunidad de Santiago Yolomécatl.

Durante los trabajos de restauración del retablo de Santiago Apóstol, se encontró —escondida detrás del retablo— una extraordinaria pieza histórica, única hasta la fecha: la mesa o el banco de trabajo de un constructor de retablos del siglo XVIII. Fue en el proceso del desmontaje del retablo que se localizó —entre el tercer cuerpo y el ático— un tablón o sección de madera que mide 5.28 m de largo por 32 cm de ancho y 8 cm de espesor.

La pieza hallada presenta una perforación de forma rectangular en cada extremo, que debió usarse para colocar los soportes del tablón. En una de las caras de la pieza se observan finos dibujos arquitectónicos, aparentemente a una escala 1:1, plasmados posiblemente con tinta o pintura. Estos dibujos permanecieron intactos gracias a que el tablón fue colocado boca abajo. Su conservación es tal que nos permite incluso observar las líneas guía para el dibujo, trazadas con la ayuda de una lezna o punta de metal. Sobre las guías se dibujaron los elementos arquitectónicos, que no están ordenados y se traslapan en parte, pero después de observarlos con cuidado se distinguen trazos que corresponden a cuatro partes principales de un retablo (véase el esquema).

Para facilitar su uso, cada dibujo viene con su respectiva letra que indica dónde inicia y dónde termina. Hay dibujos que corresponden al sotabanco (marcado por una S), el banco (b), la pilastra estípite (e) y la cornisa (c). La serie de dibujos inicia con el banco de forma bulbosa y una guardamalleta y continúa con las secciones de una pilastra estípite: la pirámide invertida está delimitada por molduras semicirculares que a su vez enmarcan otra guardamalleta. El área central del cubo ostenta un diseño trilobulado, la continuación del fuste se da con formas también bulbosas y es delimitado por un diseño que recuerda una hoja. La parte final se elabora a partir del fuste recto y remata con un capitel de rasgos corintios. En cuanto al diseño del entablamento —arquitrabe, friso y cornisa —, llama la atención que la segunda moldura del friso sea de forma redondeada. Entre el canto del banco y a un costado del estípite se perfila el sotabanco. El último diseño consiste en dos recuadrados en cuya área central se tiene un rectángulo y en la parte media un círculo. El primero se ubica a la altura del capitel y el segundo está de forma independiente al resto del dibujo; son la planta de una calle y los círculos representan los hoyos donde deben entrar las espigas de las columnas.

También hay una zona desgastada por las herramientas en donde se pueden distinguir las marcas dejadas por gubias, formones y compás. Finalmente, tenemos una guía en el costado de la mesa: una especie de regla, donde se pueden distinguir números y en la que se marcan las proporciones de algunos elementos como las molduras y sus partes.

La forma de presentar estos diseños en el blanco son semejantes a los que aparecen en los tratados y obras consultadas por artistas, arquitectos, entalladores y retablistas novohipnos. A partir de esta pieza se puede deducir cómo se trasmitía el diseño inicial a los miembros del taller. Esto debió requerir, al igual que en nuestros tiempos, de planos o dibujos, función que cumple este banco. Aunque la Nueva España contó con múltiples talleres de retableros durante la época colonial y la existencia de estos bancos debió ser común, ésta es la primera vez que se ha encontrado una evidencia directa de este tipo de mueble.

El estudio apenas comienza y hay muchas preguntas por responder. Seguramente este banco fue usado en otras comunidades debido al desgaste que presentan las orillas. Además, el diseño no corresponde totalmente con el retablo de Yolomécatl. Es posible que el dibujo sólo haya sido una guía que se adaptaba a las necesidades de cada obra. No obstante estas interrogantes, el descubrimiento de este banco demuestra una vez más que la Mixteca oaxaqueña está aún llena de sorpresas y enseñanzas.


EL ÚLTIMO SUSPIRO DE LOS COLOSOS: ELEFANTES

Una de las satisfacciones que obtenemos en el museo, cuando de boca en boca llegamos a más lugares, es conocer a personas que, según sus posibilidades, realizan la misma labor de rescate, conservación y, sobre todo, de promoción de este arte y pasatiempo llamado filatelia. En menor o mayor medida que la hagan siempre nos sorprende. Saber que en cualquier parte del mundo, y pese a la cada vez menor producción de timbres, hay alguien que está iniciando una colección filatélica, o ha heredado una, es alentador. En muchas ocasiones el museo tiene la fortuna de recibir en donación colecciones heredadas cuyos dueños prefieren verlas exhibidas en nuestro museo a que el tiempo las consuma olvidadas en un desván. Por otro lado, hay quienes se aferran a explotar sus colecciones y heredar su conocimiento y pasión a los más jóvenes por medio de clubes de filatelia. Es así como se prolonga la vida del timbre postal: en manos de personas que le darán tiempo y dedicación.

El último suspiro de los colosos: Elefantes es una de esas exposiciones que llega al MUFI resumen de la pasión de una persona por la filatelia temática. Mario Ramírez Bahena, joven coleccionista de la ciudad de Querétaro, formado en el seno del Club Filatélico de dicha ciudad, comienza desde muy temprano su pasión por la filatelia. Alentado por los miembros del Club, descubre su pasión por las ranas, mismo que le llevó a formar una amplia colección de este anfibio, la cual ha recibido varios galardones en competencias nacionales, y misma que se exhibe actualmente en el Mufi. Del montaje de su colección de ranas titulada Anuros: pequeño salto a la fama surge la iniciativa de exhibir Elefantes, otra de sus crecientes colecciones que aborda la vida y evolución de uno de los mamíferos más grandes de la tierra. Destaca en esta exposición, no el tema en sí, sino la singularidad de las piezas aquí expuestas: El último suspiro de los colosos: Elefantes es una exposición ilustrada con material filatélico de más de 50 países conformada por estampillas, sobres, postales, matasellos y etiquetas postales. La muestra reafirma que la filatelia puede llegar a ser un pasatiempo muy apasionante.

Esta exposición llega al museo del palacio para coincidir con el festejo de su décimo aniversario y atender dos grandes temas: “Diversidad de la materia” y “Vida y diversidad cultural”.

EL ARTE DECORATIVO DE LOS ALTARES DEL BARROCO OAXAQUEÑO: TRADICIONES ANTIGUAS Y PROPUESTAS CONTEMPORÁNEAS

Para las comunidades oaxaqueñas, las formas decorativas del barroco ofrecieron un importante recurso para expresar su fuerte devoción, creando con ellas obras artísticas que no sólo conmovían, sino también servían como catalizadores de una vida social importante. Las iglesias se llenaban de altares con retablos dorados que fungían como reflejos de un mundo divino sublime, habitado por ángeles, santos y los miembros de la sagrada familia. El carácter tridimensional, las decoraciones profusas, el uso de diversos medios como la escultura y la pintura sobre madera y lienzo, y el oro o la policromía aplicados sobre toda la superficie convirtieron los retablos en los principales instrumentos para evocar sentimientos religiosos en los devotos. Durante la última década, la conservación de estas obras de arte del pueblo oaxaqueño ha sido una de las preocupaciones de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca.

En las iglesias oaxaqueñas, los altares antiguos se encuentran construidos contra la pared para poder sustentar los retablos (retablo viene de retrotabula, ‘tras el altar’). Aparte del altar mayor, pueden existir varios altares laterales con sus respectivos retablos. Estos altares pueden estar adornados con decoraciones florales y otras policromías. Después de los cambios en la liturgia de 1969, los altares cayeron en desuso; a veces fueron demolidos o modificados. En las restauraciones, los especialistas han tenido un especial cuidado en recuperar el aspecto original de los altares, siempre y cuando existan los vestigios y la población lo permita. Sin embargo, en el caso del retablo de la Virgen del Rosario conservado en la Capilla del Rosario de San Pablo de Oaxaca, se carecía del altar original. Este retablo de 1761 —de la mano del maestro Antonio Ramírez— fue desechado por su comunidad de origen en 2004 para dar lugar a uno de nueva hechura. Mediante un esfuerzo conjunto entre el INAH y la FAHHO fue recuperado, restaurado y coloca do en dicha capilla como un ejemplo educativo. Sin embargo, no sólo le faltaban las estatuas de los santos, las pinturas —que ya se habían perdido antes— y algunos atlantes o estatuas cargadoras —hoy reemplazadas por varas de metal—, sino también la mesa del altar, por lo que se tuvo que construir una mesa moderna. Desde su colocación en 2011, fue la intención del equipo restaurador cubrir esta mesa con un elemento decorativo, objetivo que finalmente se vio realizado en este año de 2016, cuando la artista Trine Ellitsgaard aceptó la solicitud de realizar una propuesta.

La integración de elementos modernos en las obras antiguas siempre se debe hacer con sumo cuidado y la mayor diligencia. Cualquiera que sea la solución ideada, esta siempre debe respetar, o incluso resaltar, la parte histórica, nunca sujetarla a la intervención como algo nuevo o no imitar lo antiguo. Estos principios rigieron la recuperación y restauración del monasterio de San Pablo en general y fueron aplicados de nuevo aquí. Para la decoración del altar, la artista se inspiró en los antiguos frontales o antipendios, piezas decorativas ejecutadas en tela o metal, colgadas sobre el frente del altar, y hechas originalmente para cubrir las reliquias guardadas allí. Puesto que el retablo cuenta con una gran cantidad de ornamentos, la artista ideó una cubierta de tela que se incorporara sencilla y armónicamente al resto de la estructura. Se pensó en el color rojo para integrarla con el bol, que subyace el dorado del retablo, así como con la predela —el banco del retablo— donde predomina este color. De igual modo, se deseó que el color de la tela presentara cierta irregularidad para evitar que el altar se apreciara como un bloque sólido de color, efecto que resultaría demasiado contrastante con la pátina del retablo. Para lograr este efecto heterogéneo, se encargó el teñido a la artista Maddalena Forcella. Tras varias pruebas de color a partir del tinte del palo de Brasil, Forcella alcanzó el color que lograba ligar la tela de lino con el resto del retablo. La elección del lino se debe a que es una tela que no se deforma fácilmente con el tiempo y su textura, rugosa, se integra con los lienzos en lino crudo que ocupan los espacios donde originalmente existían las pinturas del retablo. Por último, para establecer un vínculo entre el altar y el dorado del retablo, Liborio Apolinar Pérez colocó líneas rectas de hoja de oro que siguen el trazo de ciertas molduras doradas del decorado del retablo mismo y marcan las esquinas de la mesa. Con esta sutil intervención, quedó concluida la recuperación del retablo del Rosario. Agradecemos a Trine Ellitsgaard su generosa participación en llevar a buen término este último detalle de la restauración de esta muestra del Barroco oaxaqueño.

LA RELACIÓN ENTRE LA TIERRA Y LOS SERES

El pasado 21 de febrero se clausuró la exposición La relación entre los seres y la tierra, presentada por el proyecto Huertos Orgánicos de la Fundación Alfredo Harp Helú en la Galería del Centro Cultural San Pablo. La iniciativa consistió en crear un espacio en el corazón de la ciudad donde cada visitante pudiera conocer los procesos naturales de las plantas a partir de la exhibición de diferentes ejemplos de huertos verticales, diversas semillas, fotografías y, sobre todo, talleres que invitaban al público a experimentar.

La exposición fue fruto del trabajo del proyecto de Huertos Orgánicos que tiene como objetivo primordial capacitar a escuelas de los Valles Centrales en la producción de alimentos orgánicos y trabajar la sustentabilidad alimentaria y ecológica con los niños. Esta experiencia motivó a la Fundación para crear un espacio abierto al público en donde se mostraran y discutieran los temas que hoy día enfrentamos como la crisis alimentaria, ecológica y económica que vive México, con el fin de dialogar, proponer y compartir los conocimientos adquiridos con las comunidades a lo largo de los años, y sembrar una semilla de cambio en cada persona que lo visitara.

Este espacio recibió escuelas, familias, viajeros, gente de la ciudad y de los pueblos de Oaxaca, a todos ellos se les invito a tocar, oler, plantar, pintar, observar y comprender la importancia de la labor del campo en nuestras vidas.

La exposición tuvo comentarios muy favorables, desde quien encontró “justo lo que buscaba” porque necesitaba asesoría para crear su propio huerto, el reconocimiento a que el “trabajo motiva con su ejemplo a cuidar la tierra”, pasando por lo “divertido de la experiencia”, hasta lo gratificante que es poder ver proyectos como éste que se convierten en un remanso en este agitado mundo”. Fueron cinco meses de permanencia de la muestra acompañada de diversas actividades para propiciar y fomentar el cuidado del medio ambiente, la alternativa alimentaria y el respeto por el trabajo agrícola.

TRABAJOS DE REHABILITACIÓN EN LA CASA DE LA CIUDAD: MEJORES CONDICIONES DE SERVICIO PARA USUARIOS Y VISITANTES

El viernes 26 de febrero se llevó a cabo la entrega de trabajos de rehabilitación del inmueble que alberga, desde hace más de 12 años, la Casa de la Ciudad y la Biblioteca Andrés Henestrosa. El edificio fue construido originalmente como parte de un conjunto religioso de la Congregación del Oratorio, entre 1660 y 1680. Estos trabajos estuvieron a cargo del Taller de Restauración de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca.

Las adecuaciones se realizaron en espacios específicos del inmueble. Se llevó a cabo el mejoramiento de la conexión hacia el núcleo de servicios en la planta alta mediante la sustitución del puente de madera ubicado en esta área, por un puente metálico.

En el interior de la Biblioteca de Arquitectura de la Casa de la Ciudad se reubicó uno de los vanos con la finalidad de proveer de iluminación y ventilación natural, facilitando y haciendo más cómodas las actividades de lectura, trabajo y consulta de acervo para los usuarios de la biblioteca.

Se integraron paneles solares para el ahorro de energía en el inmueble, lo que permite ser un edificio del Centro Histórico de Oaxaca capaz de generar y utilizar este tipo de energía limpia. También, con la finalidad de mejorar y promover el uso del patio principal, se integró una cubierta móvil que optimizará las condiciones del espacio.

Todo esto fue posible gracias a la aportación financiera, de forma tripartita, de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca, el Municipio de Oaxaca de Juárez y el Secretaría de Cultura (antes Conaculta), a través del programa PAICE. De esta forma se busca brindar un mejor servicio a los visitantes y mejorar las condiciones del edificio para la realización de las actividades académicas, artísticas y culturales de ambas instituciones, aportando, además, el cuidado del medio ambiente.

EXPERIENCIAS MULTICULTURALES

El Museo Textil de Oaxaca responde a la necesidad de enriquecer el desarrollo integral y promover la participación y el diálogo con jóvenes en formación profesional creando un espacio educativo donde convergen la multiculturalidad y el trabajo interdisciplinario. María José Irula, pasante de la licenciatura en Diseño del Producto Artesanal por la Universidad Dr. José Matías Delgado de El Salvador, dialoga con el aprendizaje y la reflexión sobre las dinámicas laborales entre el diseño y el trabajo artesanal, así como los alcances y límites de un trabajo colaborativo de esta índole. “El MTO es un espacio donde se celebra el textil artesanal; preservando, valorizando y promoviendo el arte textil. Además ofrece conocimiento histórico, cultural y técnico de la labor artesanal, conjugando experiencias entre artistas, artesanos, investigadores, diseñadores y el público en general; les recuerda el valor que tiene para nuestras culturas el trabajo artesanal en un mundo cada vez más industrializado y digitalizado: logra transmitir la esencia humana de los objetos que ahí se encuentran.

Colaborar en el MTO significa abrirme a nuevas ideas, aprender un poco de las diferentes culturas, intercambiar conocimientos; son cosas que no se aprenden en la universidad ni en clases o talleres; es algo más íntimo y me encanta la oportunidad de ver cómo funciona el MTO y la apertura de todos los que colaboran en él”.

El impulso de programas educativos que brindan una interpretación y apertura a los espacios museísticos de este tipo promueve actividades de vinculación social. Para Fabienne Guilbert, pasante de Bellas Artes por la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes de París, el compartir conocimientos con una institución museística como ésta: “Va más allá de ser una experiencia bella, es participar activamente en un proyecto de gran impacto cultural y social. Hacer mis prácticas en el museo me pareció una oportunidad única, pues permite trabajar en todos los sectores de mi interés. Además, el museo preserva el arte textil mexicano y lo pone en comunicación con obras de otras partes del mundo. Crea una correspondencia interesante entre el arte tradicional y las innovaciones que se desarrollan en el mismo medio hoy en día, ya sea a nivel de la artesanía, del arte contemporáneo o del diseño textil”. La interacción que se genera a partir del contacto directo con los artistas textiles tradicionales y los trabajadores culturales del textil contemporáneo fomenta el diálogo participativo entre disciplinas que a simple vista no tienen una relación. Para Flavia Bomfim, becaria de un programa de residencia para artistas de Brasil, psicóloga de profesión e ilustradora por convicción, formar parte de este pro- grama de voluntariado: “Es un sueño, ya que es un espacio de aproximación al arte textil regional, porque tengo interés en comprender mejor las características de estos productos textiles y las relaciones que están detrás de su producción. Veo un espacio que presenta y conserva estos objetos y que los considera objetos artísticos, y artistas a quienes los hacen”.

Como resultado de este trabajo de colaboración entre el museo y jóvenes en formación profesional, durante el año 2015 se contó con la colaboración de Even Morales, pasante de la licenciatura de Diseño Textil por la Universidad Iberoamericana, Puebla. A partir de la sensibilidad desarrollada durante su estancia en el MTO, Even impartió el primer taller de capacitación para distintos creadores textiles que ofrecen sus tejidos y bordados en la tienda del museo. Este taller se enfocó en principios de diseño.

Entendiendo que los museos son espacios abiertos al diálogo intercultural y a los procesos de interacción que favorecen la recepción artística cultural y la adquisición de nuevos imaginarios, el MTO promueve el intercambio y la comunicación entre culturas y disciplinas y contribuye en la comprensión, el respeto y la difusión de todo trabajo cultural artístico, muy particularmente con el arte textil. Creemos que el participar activamente en la educación y formación de jóvenes ayudará a la preservación de la cultura textil. Asimismo, afirmamos que el trabajo educativo enfocado a grupos específicos, como en este caso jóvenes en crecimiento profesional, siembra en ellos conocimiento y crea pensamientos críticos capaces de generar conciencia sobre el patrimonio cultural y natural que los rodea.

EL CENTRO DE BARRIO 5 SEÑORES: CONSTRUYENDO CIUDAD DESDE LA COMUNIDAD

El programa Centros de Barrio que desarrolla la Casa de la Ciudad aboga por una visión de ciudad más humana y compacta, en donde existan espacios de referencia urbana para los vecinos de un barrio o conjunto de colonias y que permitan regenerar la vida de estos sitios mediante la convivencia y la inclusión, minimizando, en lo posible, el desplazamiento de quienes allí habitan. Sin embargo, dotar a nuestros espacios urbanos de estos lugares de encuentro cotidiano, lograr que sean vibrantes y que sus habitantes se identifiquen con ellos implica entender a profundidad cómo se vive ese espacio a diario. Los habitantes que experimentan con frecuencia un espacio público seguramente conocerán su historia o tendrán bien identificado su funcionamiento, sus atributos y deficiencias, y sabrán reconocer lo que realmente es importante para las personas en ese sitio. Por esta razón, contar con la participación activa de la comunidad en el proceso de planeación de un proyecto urbano brinda valiosa información para diseñar estrategias que logren dar solución a los problemas y potenciar sus valores.

El Parque Infantil 5 Señores, ubicado en la explanada de esta agencia municipal, es el tercer proyecto de Centros de Barrio para la ciudad de Oaxaca, después de los situados en las colonias Bugambilias y Azucenas, y fue desarrollado por la Casa de la Ciudad bajo esta misma premisa: trabajar de la mano de la comunidad.

En talleres con habitantes de las cinco colonias que conforman la agencia municipal se consolidó un proyecto basado en las ideas y experiencias comunes de todos los participantes. Una de sus prioridades era tener un parque más grande, por lo que se intervino la calle aledaña, Artículo 123, de manera que se restringió el paso vehicular a un carril confinado, rescatando una mayor área para juegos infantiles y jardineras. Otro concepto básico — para crear un ambiente fresco y agradable— fue incluir vegetación en el parque, sembrando 12 árboles de especies de buena sombra y adaptación a la zona, como patas de vaca, arrayanes, macuiles rosas y grevilias.

Se instalaron tres juegos infantiles de cuerdas para que los pequeños practiquen habilidades al trepar y brincar; un gimnasio al aire libre, el cual es parte del programa Circuitos de la Salud, implementado por la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca; así como mobiliario urbano adecuado al sitio: bancas, luminarias y basureros. También se contempló un sistema de captación de agua de lluvia para riego y una huerta comunitaria que, mediante el apoyo del programa Huertos Orgánicos FAHHO, fomenta la autoproducción de alimentos.

Una vez terminados los trabajos de rehabilitación de la explanada se llevó a cabo la entrega del parque el viernes 26 de febrero, en compañía de los vecinos de 5 Señores, representantes del Municipio de Oaxaca de Juárez y de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca. En un ambiente festivo, la comunidad recibió este nuevo centro de barrio, que se abre ahora con fines recreativos, deportivos y sociales.

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