10 AÑOS DEL PROGRAMA DE LECTURA

Leer se define como pasar la vista por lo escrito o impreso comprendiendo la significación de los caracteres empleados. Los más de doscientos voluntarios que viajan de espacio a espacio en una semana cualquiera del año, leen de acuerdo con una acepción que va más allá: darse, brindarse al otro, entregarse a una causa que no es la propia, pero que los hace sentir y construir su humanidad, su humanismo con los otros. Hemos escuchado que la lectura cambia vidas, que salva. No podría decir si esto es cierto, porque sería otorgarle al verbo leer un valor supremo. Lo que sí hemos descubierto juntos, tanto la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca como los que hacen posible este programa –equipo de coordinadores y lectores voluntarios– es que leer nos permite sentirnos humanos y vernos como hermanos.

Cada semana las almas que vuelan y llegan a lugares inesperados –salas donde infantes reciben su quimioterapia, en la calle, la explanada de un penal, bajo un árbol, un preescolar, pasillos con jóvenes Down, un cómodo sillón del asilo con abuelos, auditorios con adolescentes, bajo un pochote en la biblioteca, dentro de una alberca vacía en el albergue Josefino, junto a los estantes olorosos en una librería, por citar algunos sitios– descubren su poder al encontrarse con los otros, sus posibilidades de tejer mediante la palabra una nueva historia, un final distinto. La esperanza está presente, la solidaridad y los deseos de volver a esa experiencia única que se da entre dos o más seres humanos los convierte en lectores ilusos. He escuchado mencionar: “Ése es mi lugar, es mi espacio y no me lo pierdo por nada. Llegar el lunes a leerles a mis niños me hace empezar la semana, llevo haciéndolo ya más de nueve años, y leo en más de tres espacios a la semana, me hace sentir vivo, pleno. He hecho amigos, dejé la depresión y ahora siento que pertenezco a un proyecto noble. Al principio pensé que daba mi tiempo y mi voz, ahora sé que es más lo que recibo que lo que doy”. Son testimonios que escucho constantemente, que emocionan y nutren nuestra labor.

Desde sus orígenes, Seguimos Leyendo cuenta con un apoyo financiero del DIF estatal. Empezamos leyendo en voz alta en quince primarias públicas, hoy son más de treinta y cinco espacios tan diversos como queridos. Cada año el programa innova e incorpora ideas aportadas por los propios lectores que llegan a convertirse en tradición, muestra de ello son: las caravanas literarias, viajes que hemos hecho a Ixtlán, Collantes, Corralero, Magdalena Jaltepec, entre otros. Vamos por seis ediciones de la Posada Literaria y cinco de la Comparsa Literaria. El Festival de la Primera Infancia, donde más de 900 familias se concentran en dos días, se encamina a su cuarta edición. Encuentros con escritores nacionales e internacionales son también parte de nuestras tareas. Una nueva misión arribó hace dos años: el proyecto Biblioteca Humana. Sesenta y dos programas de radio: Cazacuentos, en su mayoría grabados por los propios lectores guiados y bien asesorados por expertos. Dos radionovelas forman parte de nuestra historia, así como una serie de programas: Amplitud Literaria con Radio Universidad Oaxaca. La escritura ha estado presente en nuestro libro azul: durante dos años documentamos la experiencia de nuestro programa; y dos ediciones del proyecto de escritura: Élitros. En el campo de la formación, son ya cinco generaciones continuas de estudiantes de diplomados relacionados con la cultura escrita acreditados por la Universidad La Salle, estamos alcanzando los 420 alumnos formados durante diez meses cada año.

Una mujer soñadora que nos cautiva con sus ideales y propósitos ha sido la principal promotora de estas cruzadas literarias, la Dra. Ma. Isabel Grañén Porrúa, siempre cercana a los retos y frutos de Seguimos Leyendo, junto con don Alfredo Harp Helú, quien conoce, con esa memoria que lo caracteriza, las estadísticas, los rincones de nuestras andanzas. Ambos impulsan a seguir leyendo de la mano de muchos ciudadanos del mundo, constructores de humanidad.

ENTRETEJIENDO COTIDIANOS

1/8 Takamura busca responder a las necesidades de la indumentaria contemporánea con piezas elaboradas a partir de criterios estéticos y funcionales. Dentro de la marca, Guillermo Vargas Ayluardo –director artístico– ha tenido gran acercamiento a procesos artesanales. Una de las principales motivaciones para ello es la aproximación que se tiene con los materiales y lo íntimo que resultan los procesos que se trabajan de la mano con los artistas textiles. A finales de noviembre se cumplirá un ciclo de dos años donde él y la marca se han visto en una relación de intercambio de conocimiento en un proyecto que se ha gestado en el Museo Textil de Oaxaca. El interés es abrir un espacio para aprender y conocer el saber hacer de dos ámbitos que a primera vista parecerían distantes: el trabajo artesanal y el diseño. 

Una semana es el lapso en que el museo se transforma en un aula en la que los artífices intercambian su conocimiento con Guillermo y viceversa. El objetivo primordial es facilitar las cuestiones técnicas, procesos de producción y conceptualización que aporten al desarrollo estético en la creación de nuevas propuestas textiles. 

Se han desarrollado distintos módulos que estructuran un programa que permite conocer las etapas de la manufactura de ropa para potenciar el talento y tradición de cada uno de los participantes. Algunos de los procesos que lo componen son: iniciación al corte y confección, patronaje básico de mujer, modelado sobre maniquí a partir de rectángulos para el aprovechamiento de telares artesanales, graduaciones básicas, diseño y creación de prototipos. Lo más importante es brindar herramientas para que el trabajo artesanal y las tradiciones se mantengan en el presente, acortar los tiempos de elaboración y diversificar la propuesta artesanal sin desvincularse del origen. 

El mes de octubre cobijó la tercera edición del Encuentro de Textiles Mesoamericanos. Como parte del evento, se organizó una expo-venta donde se pudo apreciar el trabajo que se ha elaborado en distintas comunidades de Oaxaca a partir del encuentro entre ambas disciplinas. Este ejercicio demuestra las múltiples opciones que encontramos para entrelazar los distintos cotidianos que enaltecen la riqueza textil de México.

NACIMIENTO DE LAS PALOMAS

El nacimiento, representación de la natividad, se ha convertido en una costumbre de carácter popular en México durante las fiestas decembrinas. A lo largo de tres generaciones, la familia Bravo de Irabién conservó esta bella tradición en una técnica de arte popular, para después compartirla al público. 

La historia del “Nacimiento de las Palomas” comienza hace más de 76 años, cuando la señora Luz María Bravo de Irabién realizó un viaje por diversas ciudades del Bajío, entre ellas Irapuato, Apaseo, Guanajuato y Salamanca, descubriendo y aprendiendo la técnica de realización de figuras en cera, de los maestros del arte popular de la zona. Aquellos artesanos compartieron con ella la técnica de mezcla de cera y parafina con tierras de color para obtener distintas tonalidades con las que se modelan piezas de gran belleza, a las cuales se les colocan ojos de cristal para aumentar la expresividad de las mismas. 

Fue así como Bravo de Irabién comenzó a crear piezas y a montar pasajes para conformar un nacimiento que hoy se compone de más de 140 piezas, todas ellas de gran detalle y delicadeza en su elaboración, atendiendo a la naturaleza del frágil material con que fueron realizadas.

El realismo de las piezas y la composición del conjunto le valió al “Nacimiento de las Palomas” ganar en 1951 el concurso de conservación de las tradiciones mexicanas organizado por el diario Excélsior. Es así como las generaciones de hijos y nietos deciden compartir y a la vez conservar el nacimiento, exhibiéndolo en distintas sedes, hasta llegar en 2012 a su actual hogar.

Como hace ya varios años, este diciembre los visitantes podrán admirar el “Nacimiento de las Palomas” en la Capilla del Rosario del Centro Cultural San Pablo, acercándose así a dos tradiciones y disfrutando de la tradición y el arte popular en un solo conjunto.

HÉROE DE LA TRADICIÓN ALFARERA

Desde los seis años, José aprendió a modelar jugando con el barro. Fabricaba sus propios juguetes mientras su mamá “levantaba” cántaros, apaxtles y pichanchas para intercambiar en el mercado. 

Las hijas del maestro José crecieron entre las etapas del barro: cuando es piedra y lo convierten en arena, cuando el agua lo vuelve una especie de plastilina lista para jugar, cuando las manos van dando forma a lo que dicta la imaginación y cuando el fuego, el aire y la reducción de oxígeno lo materializan en piezas frágiles y bellas. Ellas aprendieron viendo las cantidades de material que utilizaba, el tiempo de la quema en el horno y el secreto para convertir las piezas en color negro.

El maestro José disfruta de la elaboración de diseños nuevos y de piezas que le piden clientes retadores. Él acepta cualquier adversidad o contratiempo que se presente en su trabajo, y lo representa con esta frase: “El barro como en la vida misma, si se cae o se rompe la pieza, la vuelves a levantar”.

Para don José, ser artesano es un don con el que se nace, y lo afirma diciendo: “Alfarero a tus cántaros. Cada artesano debe trabajar lo suyo, cada quien con lo que Dios le haya dado permiso de hacer y así van a salir cosas buenas”.

El taller de la familia López Aragón es una fachada más de San Bartolo Coyotepec, alejado del centro, sin ninguna señal indicando que ahí se guarda y comparte la tradición. Si tocas el portón verde, pueden abrirlo dos mujeres jóvenes o una señora, y al entrar, don José estará sentado sobre trapos llenos de barro tendidos en el suelo, con una almohada en el pecho, raspando con sus manos grandes un cántaro color gris, quitándole el exceso, alisándola. Dos perros saldrán a saludar, la familia te contará lo travieso que es “Churro” y que no deja trabajar a su amo hasta altas horas de la noche. A lo lejos, se escuchará música anunciando alguna fiesta, y don José contará interminables historias sobre las tradiciones de su pueblo y los avances ecológicos que han tenido. Sentirás nostalgia cuando hable de su hija menor, que ha tenido que salir a trabajar a la Ciudad de México, pero luego contará el gran orgullo que siente por haber enseñado a sus hijas a trabajar en la alfarería, y presumirá los premios que ellas han ganado. 

Trabajar el barro ha sido nuestra fuente de trabajo, y mis hijas llevan el oficio en las manos y en el corazón. Ahora no se perderá el trabajo de la alfarería que, para mí, es algo tan noble, bonito y que puedo hacer a mi gusto.
José López Aragón, alfarero de San Bartolo Coyotepec, Oaxaca. 

SANTIAGO LALOPA Y EL RESCATE DE SU MEMORIA

El rescate del archivo de Santiago Lalopa se realizó mediante un convenio entre las autoridades municipales, presididas por Rubén Darío Valdespino Santiago y la FAHHO, a través de la Coordinación de Archivos Civiles y Eclesiásticos, área dedicada a la atención de los archivos que se encuentran dispersos en las comunidades de todo el estado de Oaxaca, así como de aquellos que no tienen apoyos institucionales. 

La comunidad de Santiago Lalopa está ubicada en el Rincón de la Sierra Norte, a cuatro horas de viaje desde la ciudad de Oaxaca. El archivo estaba acomodado en un mueble de madera con vitrinas. En la parte superior había varias carpetas recopiladoras con documentos de las últimas administraciones, y en los cajones de la parte inferior se encontraban otras carpetas con documentos más revueltos que no parecían tener ningún orden. Por lo general, la organización de archivos municipales requiere una mayor inversión de tiempo debido a la complejidad administrativa de la institución. Este archivo se organizó durante tres semanas de los meses de agosto a septiembre. En este caso, como en muchos otros, los documentos se encontraban demasiado disgregados, lo cual complicó la labor de identificación, clasificación y elaboración de carpetas de papel cultural. Al final, muchos documentos se integraron en un solo expediente del mismo año y sobre un asunto particular. 

En cuanto a las labores de estabilización de los documentos, Salvador Martínez se encargó de realizar la limpieza con aspiradora para remover polvo y concreción de hongos de todo el archivo, así como la desinfección local para eliminar el hongo activo de algunos documentos. Además, fumigó el mueble de madera para quitar termitas e incluso requirió del apoyo de las autoridades para asolearlo con el fin de eliminar su humedad. Será necesario controlar el ataque de plagas y vigilar que el espacio donde ahora está resguardado se ventile para evitar la proliferación de hongos.

Después del proceso de organización, el archivo quedó compuesto por 87 cajas archivadoras: 58 de la sección Gobierno, 9 de la sección Hacienda, 4 de la sección Justicia, 13 de la sección Registro Civil y 3 de material dañado de las diferentes secciones. El documento más antiguo, fechado en 1701, pertenece a la serie Civil de la sección Justicia. Trata sobre los límites territoriales con el pueblo de San Juan Yaeé. Algunos documentos están escritos en una variante arcaica del zapoteco que ahora resulta incomprensible para los hablantes de la lengua en la comunidad. De cualquier forma, fueron digitalizados para ser parte del proyecto Filología de las Lenguas Otomangues y Vecinas (FILOV) del Departamento de Documentos Coloniales de la Biblioteca de Investigación Juan de Córdova. De hecho, las autoridades de Santiago Lalopa solicitaron nuestra intervención para la organización del archivo con el objeto de salvaguardar los documentos más antiguos, que les han permitido delimitar sus tierras con los pueblos circunvecinos. 

El archivo también resguarda la memoria cultural del pueblo, ahí se encuentran documentos muy tempranos de la celebración de la Semana Santa, la importancia de esta festividad hasta nuestros días es una muestra del éxito que tuvieron las enseñanzas misioneras en la zona. Del mismo modo están documentadas otras fiestas religiosas donde se presentan dos orquestas integradas por los pobladores de la comunidad.

Santiago Lalopa es una comunidad pequeña de apenas 498 habitantes, que mantiene un alto rezago social, en contraste con su buena organización comunal. Por medio de un sistema de gobierno de usos y costumbres, las autoridades han podido realizar las obras públicas necesarias para el beneficio de la población, la mayoría de las veces trabajando con sus propias manos. Como prueba existen abundantes testimonios sobre construcción de escuelas, alumbrado público, agua potable, planta de tratamiento de aguas residuales, la restauración del templo, etc. Todo esto tiene una estrecha relación con la serie Actas de la sección Gobierno, donde están plasmados los acuerdos tomados por las autoridades sobre los asuntos de interés, así como la rendición de cuentas ante la población. Igual se encuentran informes de las aportaciones de los lalopeños residentes en la Ciudad de México que continúan apoyando a su municipio. 

En gran medida, Lalopa está rezagado por su lejanía de la capital oaxaqueña, su accidentada geografía y la falta de mantenimiento de sus medios de comunicación. A pesar de esto, en el archivo se manifiesta la presencia que siempre tuvieron sus pobladores ante las autoridades judiciales o religiosas en defensa de sus intereses, los alegatos para conservar los derechos sobre sus tierras, así como una cohesión social que sigue patente en la organización comunal. El archivo cuenta por sí mismo la historia de su pueblo. 

SOBRE EL DUELO

Cuando toco tu fluido tan delicado, persistente en tu cuarto y tus objetos familiares que aprieto en mis manos…
H. Michaux 

Buscas aún, nos buscas lugar surge a raíz del duelo que he estado viviendo a partir de la muerte de mi mamá.

El duelo es el proceso de adaptación emocional que sigue a cualquier pérdida. En mi caso, afortunadamente, este proceso ha ido de la mano de la creatividad, herramienta que mi carrera me ha permitido desarrollar.

Los primeros días en el taller, al comenzar a crear las piezas que se pueden observar en la exposición, había mucho dolor y tristeza. Con el tiempo –el mejor aliado en estos momentos- y el trabajo, las emociones se han ido transformando: el vacío y la ausencia aún existen pero de una forma menos dolorosa.

Me ha llamado la atención que durante estos meses fuera el silencio el que predominara en mi estudio. Menciona John Berger en una entrevista que le hicieron al cumplir noventa años, que el silencio no miente y estoy totalmente de acuerdo con él. El silencio me llevó a abrir el baúl de la memoria: la infancia, los recuerdos y las anécdotas familiares. De alguna manera, a la hora de realizar las piezas con objetos y materiales que pertenecieron a mi madre, he revivido las experiencias de nuestra vida en común. Ha sido fuerte este proceso, pero lleno de aprendizaje y hasta podría decir que sanador, otra virtud más que el arte proporciona.

*El MTO te invita a conocer la exposición de Emilia Sandoval en la Sala Ixtle.

ARCHIVO AUDIOVISUAL: RODAJE EN PROCESO

En la Coordinación de Comunicación usamos las herramientas digitales para dar seguimiento a trabajos, actividades y quehaceres incansables de las diferentes instituciones que constituyen la FAHHO. La mayoría de nuestras producciones se comparten de manera inmediata en las “redes sociales”, comunicándonos de manera directa con un público variado e intergeneracional. Sin embargo, uno de nuestros mayores retos es usar estas herramientas de comunicación contemporánea en la construcción de una memoria audiovisual viva, que dé cuenta de un proyecto grande en escala y en objetivos, que sucede en distintas sedes y que se desarrolla a lo largo del tiempo. No conocemos aún los alcances de este archivo audiovisual, pero lo asumimos con total responsabilidad y compromiso. Tampoco pensamos que sustituirá la pertinencia y utilidad de otros archivos, pero seguro los complementará de una forma única.

La construcción de la memoria audiovisual de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca es una labor que se realiza de manera cotidiana y poco a poquito. Es un “rodaje”, usando la jerga cinematográfica, constante y sin descanso, que sólo puede ser realizado por un equipo entusiasta y profesional. La sucesión de eventos es muy variada y comprende desde la construcción monumental del Archivo General del Estado de Oaxaca, hasta la celebración del triunfo del equipo de beisbol, los Guerreros de Oaxaca, e incluye museografías de exposiciones diversas y documentales sobre la entregada labor de los artesanos oaxaqueños, entre otros. Nuestra misión es ir más allá de un simple “registro” de los hechos. Nosotros buscamos historias y, sobre todo, personajes que las protagonicen. Es un archivo histórico hecho de historias, que habla de quiénes somos a través de quiénes son los demás. Porque no olvidamos nunca el lado humano, lo privilegiamos. Todo esto sucede en una tierra fotogénica: Oaxaca. 

Así que como en la Coordinación de Comunicación de la FAHHO siempre estamos rodando…. Listos, cámara, ¡acción!

Busca nuestras transmisiones en vivo y síguenos en redes sociales y en nuestro canal de YouTube.

EN LA BÓVEDA MUNDIAL DEL ÁRTICO

Sabemos que es ideal que exista un registro digital de la memoria que resguardan nuestras instituciones. Sin embargo, se puede perder con el paso del tiempo si no tomamos las medidas de protección y una estrategia de preservación para tenerlo accesible en el futuro. 

Existen distintos soportes digitales de fácil acceso en los cuales nos hemos apoyado, no obstante, su tiempo de vida es limitado, ya sea por su fragilidad, constantes actualizaciones o migraciones, o bien por la vulnerabilidad que representan los mismos. En aras de mantener disponibles estos respaldos, son realizadas constantes migraciones de un soporte a otro, lo que incrementa tanto el riesgo de pérdida de información como los altos costos que implica su traslado. 

Preservar la información digital más valiosa para su acceso en el futuro es la filosofía de Piql. Se sustenta en una tecnología para el resguardo a largo plazo de información digital irremplazable. Es un proyecto de manufactura noruega apoyado por la Unión Europea que utiliza la película de 35 mm, comúnmente pensada para su uso en la industria cinematográfica, que ha recobrado terreno como soporte de preservación a largo plazo, por su durabilidad, su capacidad de almacenamiento y su fácil acceso. Esta solución también ofrece una opción de resguardo completamente confiable y segura: el Archivo Mundial del Ártico. Situado en Svalbard, Noruega, la ciudad más al norte del mundo, donde existe una mina especialmente adaptada con el propósito de proteger no sólo el almacenamiento congelado de semillas, si no también los documentos más importantes de la humanidad.

El Archivo Mundial del Ártico se inauguró en marzo de 2017 con el ingreso de rollos creados para el Archivo General de la Nación y el Archivo Nacional de Brasil. Documentos como Sentimientos de la nación, las Constituciones de 1857 y 1917, y algunos códices se encuentran ahora protegidos en una de las regiones más seguras del planeta, lejos de la intervención humana y los conflictos bélicos. 

El pasado mes de febrero, Apoyo al Desarrollo de Archivos y Bibliotecas de México, A.C. (ADABI) y el Archivo Fotográfico Manuel Ramos por parte de nuestro país, así como la Biblioteca del Vaticano y el Museo Nacional de Noruega realizaron un depósito con archivos digitalizados de incalculable valor. 

La información digitalizada y resguardada por ADABI con la tecnología de Piql contiene los libros de coro de la Catedral de Puebla –de gran valor litúrgico, artístico y musical para México–. Además fueron seleccionadas algunas cartillas en lenguas indígenas –utilizadas para la alfabetización de los pueblos originarios, consideradas el primer modelo didáctico para la enseñanza del español– o los graduales Dominicale y Sanctorale de Soyaltepec, dos joyas bibliográficas de la Mixteca alta de Oaxaca consideradas como las obras musicales impresas más bellas de la época virreinal, por sus grabados y por la aplicación de distintas tintas con técnicas indígenas para su impresión. Instrumentos de consulta de archivos civiles y eclesiásticos, resultado del rescate integral de documentos para la labor de preservación, también fueron incluidos y ahora estarán disponibles para el uso de generaciones venideras. El Catálogo Colectivo de Fondos Bibliográficos Antiguos de México –que recolecta más de 188 104 libros de 54 bibliotecas– también es parte de la información que resguarda el rollo Piql de ADABI, así como ocho números de la publicación, Adabi punto de encuentro, se encuentran ya en el Polo Norte. El acervo que la asociación ha generado a lo largo de quince años en pro del rescate del patrimonio documental y bibliográfico de México y su preservación a largo plazo es de suma importancia para la creación de consciencia con relación a la preservación de la memoria histórica. La apuesta de Piql México y Labo es una apuesta por la conservación del patrimonio de una sociedad, para que las próximas generaciones tengan presente el camino recorrido por quienes los precedieron. 

INTERVENCIÓN: ÍNDIGO

Intervención: Índigo es un performance que fue realizado por primera vez en las calles de Brooklyn en Nueva York por Laura Anderson Barbata en colaboración con Chris Walker, The Brooklyn Jumbies y Jarana Beat. La procesión comenzó en la prefectura de policía del barrio de Bushwick y terminó en la zona habitada por artistas en el mismo barrio en Brooklyn. El performance consistió en la ocupación del espacio público por personajes vestidos en textiles de color índigo –tinte natural antiguo usado en rituales de protección, poder y espiritualidad–. Los indumentos fueron inspirados por la danza de los Zancudos de Oaxaca y la de los Diablos en la costa afro-mexicana de Guerrero. La primera se realiza anualmente y en ellas se pide protección, bendiciones y milagros. La segunda recuerda a todos los afrodescendientes, y en su ejercicio reivindica su lugar en sociedad.

El color índigo en la actualidad es usado por casi todos los cuerpos policiales en el mundo, siendo asociado a la protección; pero también a la represión. En este sentido el tránsito que realiza Intervención: Índigo de la prefectura de la policía al barrio de los artistas en Estados Unidos no solo representa un desplazamiento físico sino también uno de sentido. En este nuevo ritual se le devuelven al índigo sus características protectoras y espirituales en el terreno de lo artístico. Este giro de sentido con dimensión ritual incorpora en un momento mágico a los personajes en sociedad. Al mismo tiempo recuerda y reivindica a las culturas afroamericanas que se apropian simbólicamente del espacio público, usando el color que los reprime para protegerse.

Intervención: Índigo llama a la acción, a la re-ocupación del espacio público y a la memoria de la violencia que las comunidades afroamericanas han sufrido no solo en Estados Unidos, sino en el resto del mundo. Esta acción presentada por primera vez en Oaxaca dentro de las salas del MTO, busca recordar esta intervención pública en México que, además de generar la reivindicación de las culturas afroamericanas, crea una memoria viva, un espacio poético donde el movimiento de los cuerpos es libre de ocupar un terreno protegido, mágico y transformador. 

LA ENSEÑANZA DE LENGUAS EN LA BIJC

México es un país multilingüe y multicultural, se encuentra dentro de los diez países con mayor número de lenguas. Esta diversidad, además delas responsabilidades políticas que implica su conservación y protección, ofrece a la sociedad mexicana la oportunidad de disfrutar de ella como potencial de desarrollo social. En los estados del sur del país se concentra el mayor número de lenguas originarias, como es el caso de Oaxaca y Chiapas. Sin embargo, por las políticas lingüísticas que el Estado mexicano ha aplicado, se vive un preocupante detrimento de la diversidad cultural y lingüística, que se traduce en el desplazamiento de las lenguas indígenas por el español. Esto es cada vez más notorio en las comunidades de todo México.

Con el propósito de promover la diversidad lingüística en Oaxaca, la Biblioteca de Investigación Juan de Córdova, en coordinación con los profesores de lenguas voluntarios, ha sumado esfuerzos para conformar un espacio de enseñanza de lenguas al público adulto interesado. La enseñanza de estas lenguas se considera una de las estrategias que promueve su fortalecimiento y revitalización, además de promover la interculturalidad en la diversidad, al hacer accesibles a los aprendices nuevos modelos culturales que permiten resolver los problemas personales y cotidianos de la vida.

Desde el año 2012, en la Biblioteca de Investigación Juan de Córdova se han impartido clases de ayuuk, zapoteco, chino y mixteco dirigidas a público adulto. El último de estos esfuerzos sucedió durante el periodo de verano 2018 (julio-septiembre), fechas en las que se impartió mixteco a público infantil como segunda lengua. En este curso los niños aprendieron a saludar, a presentarse, a presentar a los que viven en su casa, así como pedir de comer, de beber y dar las gracias en un contexto familiar. De esta manera se les dio la oportunidad de aprender el mixteco en un entorno comunicativo natural y lúdico. Aunado a esto, el taller desarrolló actividades tanto en el Centro Cultural San Pablo como en el espacio privado del hogar. Las madres de familia y abuelas de los alumnos ayudaron a desarrollar las actividades en un ambiente familiar. Así se adquiere la lengua en su contexto natural de transmisión. Aunque el tiempo de enseñanza fue corto, las madres de familia lograron ver en sus hijos los resultados de aprender el mixteco como segunda lengua. A través de los siguientes testimonios se puede dar cuenta del interés y evaluación de los padres:

“Ayer que salimos al súper me dio mucho orgullo ver a mi hijo contar en mixteco. Mi hijo, al aprender el mixteco, lo hizo de modo muy familiar porque en la casa nos dice koba’an sakua, ‘buenas tardes’, kova’adin, ‘buenos días’. Va con sus abuelos y sus primos y lo dice muy bien, lo asimila en su uso. El que mi hijo aprenda el mixteco es una oportunidad de amar nuestras culturas” (madre de familia, 10-09-2018). 

“Yo soy de la Mixteca, y que mis hijos aprendan el mixteco es una forma de conservar la identidad en los niños. Para mí es importante que aprendan el mixteco porque colaboramos a que la lengua no se pierda, es importante porque nosotros tenemos una ascendencia mixteca. Ellos no van porque yo los inscribí, sino porque les gusta y lo están haciendo propio” (madre de familia, 11-09-2018). 

De esta manera se busca difundir la importancia que tienen las lenguas como elemento identitario, creando espacios de uso para aprender una segunda lengua, además de contribuir a la revitalización y al fortalecimiento de ésta.

DONACIÓN DEL ACERVO DE LUIS FERNANDO MOGUEL

Luis Fernández del Campo Moguel nació el 14 de enero de 1926. Vivió en una época de muchos contrastes y tuvo la dicha de ver la transformación de Oaxaca del siglo XX al siglo XXI. Hijo de Luis Fernández del Campo Mejía y Beatriz Moguel de La Rosa, mi abuelo Luis fue adoptado por don José Zorrilla Tejada y doña Consuelo Guergué. Ellos no tuvieron familia, así que fue el único hijo de la pareja, pero le permitieron conservar los apellidos de sus padres biológicos. Ellos no sólo lo adoptaron legalmente, sino que realmente lo quisieron como a un verdadero hijo. Tenían gran calidad humana, además de una posición económica muy desahogada ya que don José era dueño de varias productoras de café, la compañía de luz y fuerza, las fábricas de hilados y tejidos San José y Vista hermosa; la Sra. Consuelo Guergué era dueña de la hacienda Tlanichico y varios bienes inmuebles.

Así, el abuelo tuvo oportunidad de recibir una esmerada educación, se recibió de actuario. Tiempo después, se fue a trabajar a la hacienda Tlanichico, y, con arduo trabajo, logró hacer de la hacienda una propiedad muy rentable porque producía panela, tenía vacas lecheras, muchas hectáreas sembradas de caña de azúcar y un trapiche; cosechaban frijol, maíz, chile y tenían, además, cerca de un millón de matas de maguey. Pero llegó la época del agrarismo, y, al tratar de defender la hacienda, perdió todo su efectivo.

En 1931, un temblor sacudió la ciudad y Oaxaca prácticamente se acabó. Mi papá era muy pequeño cuando esto sucedió, y le tocó vivir una infancia con muchos pesares, pues el trabajo escaseaba, su papá buscaba el sustento vendiendo medicinas y mi abuela daba clases de piano para salir adelante.

Oaxaca no tenía carretera, la única comunicación con la capital era un tren de vía angosta. En este tren llegaban los vehículos que circulaban en Oaxaca; cuando llegaba uno, todos iban a ver el nuevo coche al ferrocarril. Fue así como mi abuelo empezó un pequeño negocio de refacciones, y tomó la distribución de los aceites Texaco. Toda la gente decía que estaba loco porque tenía una refaccionaria en donde no había coches y vendía aceites en donde no había motores. Empezó a vender aceite a las minas, pero de refacciones no vendía nada. Estalló la guerra y los americanos vieron el peligro latente de que les bombardearan Panamá. Les urgía una vía alterna, que resultó ser el Istmo de Tehuantepec. Ahí empezó la transformación de Oaxaca, con la carretera internacional y el campo aéreo de ciudad Ixtepec. La carretera trajo consigo la necesidad de refacciones, así que mi abuelo se dedicó a hacer pedidos de importación de refacciones. Un año después empezaron a llegar los pedidos, y la gente de todos lados buscaba refacciones. Así fue como salieron adelante.

En 1950, mi papá se hizo cargo de la empresa y tuvo siempre una visión amplia del mundo y de la vida. Eso lo ayudó a impulsar la empresa, incluso fundó otra en donde fabricaban cilindros de motor. Llegó a crecer tanto que vendía a nivel nacional. También fundó el periódico El Camionero, que se distribuía mensualmente en todas las plazas en donde vendía sus productos.

Es difícil describir a mi papá. Fue un hombre exitoso en todo lo que emprendía. Era perseverante y amaba todo lo que hacía. Bohemio por afición, compositor, escritor y poeta, orgulloso de su tierra, de carácter recio, exigente consigo mismo y con los demás, honesto, un ejemplo a seguir para todos aquellos que tuvimos la suerte de conocerlo y ser parte de su vida. Vivió 88 años intensamente y nunca olvidó agradecer a Dios cada minuto de su existencia. Por su inmenso amor a Oaxaca, siempre quiso compartir el legado de su abuelo para que todos tuvieran la oportunidad de disfrutarlo y qué mejor que la Biblioteca de Investigación Juan de Córdova para resguardar los textos que se entregaron el 15 de agosto de 2018. 

HACER NOCHE: CROSSING NIGHT

Del 4 de noviembre al 5 de febrero, diversos espacios artísticos y culturales de Oaxaca recibirán exposiciones y residencias dentro del ciclo llamado “Hacer noche”. La iniciativa a gran escala conjunta el trabajo de diversas instituciones y espacios culturales para ofrecer al público una experiencia de acercamiento a los vínculos históricos con el sur de África. 

Esta serie de exhibiciones busca mostrar las prácticas artísticas de África austral y reunirlas con el contexto cultural mexicano, presentando obras de más de treinta artistas africanos en el Centro Cultural Santo Domingo, Centro Cultural San Pablo, Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo, Centro de las Artes de San Agustín, Museo de Arte Prehispánico Rufino Tamayo y el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca. 

El Centro Cultural San Pablo participará en “Hacer noche” recibiendo exhibiciones. Además, entre el 5 y el 9 de noviembre brindará sede a las conferencias magistrales de diversos especialistas:

  • Dra. Tamar Garb, titular de la cátedra Durning Lawrence del Departamento de Historia del Arte de el University College London.
  • Dr. Chika Okeke-Agulu, profesor del Departamento de Arte y Arqueología de la Universidad de Princeton en Estados Unidos.
  • Dr. Salah Hassan, editor en jefe y fundador de la revista Nka, así como miembro de la mesa directiva de la revista Atlántica.
  • Dr. Aaron Rosenberg, profesor del Centro de Estudios de Asia y África de El Colegio de México, especialista en cultura e historia de África oriental. 
  • Dra. Neelika Jaywardane, miembro fundador del colectivo digital Africa Is Not A Country.
  • Mtra. Paula Nascimento, curadora del Pabellón de Angola durante la 55ª edición de la Bienal de Venecia, que resultó ganador del León de Oro en el certamen. 
  • Sean O’Toole, corresponsal de las revistas Artforum y Frieze para el continente africano.
  • Dr. Ilán Semo, profesor del Departamento de Historia de la Universidad Iberoamericana.
  • Kabelo Maltsie, directora de la Red de Artes Visuales de Sudáfrica. 

Todas las actividades y exposiciones serán gratuitas y de acceso libre. Te invitamos a participar en esta iniciativa de Idris Naim A.C. y el Instituto Nacional de Bellas Artes de México, en conjunto con la Fundación Alfredo Harp Helú, la A4 Art Foundation de Sudáfrica, la Asociación de Amigos del IAGO y la Secretaría de las Culturas y las Artes del Estado de Oaxaca.

CINCO AÑOS EN EL PAÍS DE LAS NUBES

Cuando me toca dar una visita guiada en el Museo Textil de Oaxaca, mi parte favorita es cuando llegamos al enorme mapa que entregó CONABIO (Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad) en 2014, en celebración por la publicación conjunta realizada con el MTO en 2013. No importa el origen o la formación de quienes nos visitan, siempre quedan fascinados con el trabajo laborioso, denso, con información sobre el textil, la geografía, la lingüística y la historia natural, presentada en una forma gráfica e inmediatamente atractiva. Las dos caras del cartel titulado “Hilos del país de las nubes” siempre provocan conversaciones fascinantes con los visitantes, charlas que van desde el arte, las lenguas, el diseño, la diversidad biológica, los sistemas de mercado, la apropiación cultural y muchos temas más. Cada visita es diferente, y me sigue sorprendiendo cómo el cartel continúa ofreciendo elementos que sirven para ilustrar cada discusión. Aún cuando no se realiza una visita guiada por el museo, el cartel se ha convertido en una parada obligada para cada visitante, igual de icónico que el muro del patio principal. Incluso he visto a personas tomándose una selfie con el mapa, como si éste fuera una estrella famosa.

El cartel refleja innumerables horas de trabajo de muchas personas, pero principalmente es un testigo del conocimiento del doctor Alejandro de Ávila –curador y asesor del MTO y director del Jardín Etnobotánico–, adquirido a través de una vida dedicada a  la investigación, una labor de amor. El mapa fue un trabajo en conjunto entre CONABIO y el MTO, financiado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. A cinco años de su publicación, este mapa ha sido distribuido en una gran parte del estado, encontrando lugar en los salones de escuelas rurales, en los hogares de artistas indígenas, en las actividades de promotores culturales y en los ayuntamientos de autoridades municipales. En las visitas al campo que ha realizado el MTO, este cartel sirve como una herramienta invaluable para abrir diálogos entre las comunidades y la institución, compartiendo conocimientos y enriqueciendo a ambas partes. En una ocasión, recuerdo haber caminado por la selva montañosa de la Sierra Sur durante media hora para llegar a la familia de las últimas tejedoras de una agencia bucólica, todo el tiempo cargando el cartel sobre mi espalda. Al llegar, aunque no hablamos una lengua en común, pude comunicar la razón de la visita a través de las imágenes, en particular la foto del huipil que era como los que tejían sus ancestros. En todos los sentidos, este cartel es nuestra carta de presentación. 

En cada instancia, el mapa ha servido para inspirar nuevas reflexiones sobre la importancia de los textiles de Oaxaca y en algunos casos, promover acciones concretas de rescate y/o innovación. También ha jugado un rol importante para fomentar relaciones entre el MTO y las/los artistas textiles del estado, de quienes hemos aprendido mucho en estos años. En algunos casos melancólicos, hemos conocido a las últimas tejedoras ancianas de una tradición textil; en otros hemos conocido sólo a sus descendientes, comprobando la desaparición de su herencia en la actualidad. Otras situaciones han sido inspiradoras, pues hemos conocido esfuerzos locales que están luchando orgullosamente por restablecer su herencia textil en la vida cotidiana. En otros casos sorprendentes, hemos visitado pueblos que nos reclaman por no estar incluidos en el mapa, pues preservan una vigorosa producción de textiles desconocida tanto por investigadores como por el saber popular. En el marco del décimo aniversario del MTO y del quinto aniversario del cartel, es indudable que este mapa continuará abriendo nuevas brechas en el país de las nubes.

LORENZO BECERRIL, FOTÓGRAFO DE LOS FERROCARRILES MEXICANOS

Hasta hace poco tiempo el fotógrafo mexicano Lorenzo Becerril Sánchez Barquera (Tula, Hidalgo 1839-Veracruz 1899) había sido considerado solamente un importante retratista de estudio. Es a partir de una investigación reciente que se descubrió la faceta de este artista como fotógrafo de exteriores. Con un inventario de tres mil imágenes distintas de las llamadas “vistas mexicanas”, sobresalen singulares registros de los ferrocarriles mexicanos. Es, sin lugar a dudas, el fotógrafo mexicano del siglo XIX con el más amplio catálogo fotográfico a la venta, compilado en su Álbum fotográfico mexicano. La producción de Lorenzo Becerril es semejante a las de famosos artistas extranjeros como Alfred Briquet y William Henry Jackson. 

Situados en el tema del ferrocarril, es evidente la existencia de semejanzas entre la producción de los fotógrafos extranjeros y la de Lorenzo Becerril, pero también de peculiaridades que son importantes de resaltar. 

La presencia humana en sus fotografías. En el siglo XIX, de manera general, la frase “imágenes del ferrocarril” significaba estaciones, locomotoras y, sobre todo, grandes puentes. Con esta idea en mente, algunos fotógrafos lograron tomas en las que no aparece persona alguna. Otros colocaron intencionalmente a sus ayudantes para que la pequeñez de la referencia humana contrastara con la grandiosidad de las obras materiales o del equipo ferroviario. También hubo artistas que no pudieron evitar la presencia de trabajadores, curiosos o, en el caso de grandes eventos, la multitud que se mostraba gozosa alrededor de los trenes. Como contraste, Becerril no pretendió controlar la presencia de las personas. En sus imágenes los sujetos no fingen trabajar para salir en la foto, sino que trabajan en el momento en que se hizo la toma; no han sido acomodados como referencia de los puentes, sino que posan gustosos en el lugar que ocupan. En particular las mujeres dejan de ser elementos pintorescos de las fotografías y, aunque lejos de la cámara, aparecen en los registros.

La cercanía con sujetos diversos. México ha sido siempre un país con grandes desigualdades sociales. En las fotografías del ferrocarril esas desigualdades se pueden percibir en la forma en que los operadores de cámara acomodan a las personas al hacer sus tomas fotográficas; incluso, en caso de que existan sujetos de diversos estratos sociales, en las imágenes aparecen “ordenados” por jerarquías. Podemos decir que la mayoría de las fotos insisten en la desigualdad; en cambio las imágenes que generó Becerril, aunque no escapan totalmente de este discurso, muestran una cercanía con la diversidad de sujetos alrededor de las instalaciones ferroviarias. 

La variedad de las compañías. Una característica de los fotógrafos extranjeros es que centraron su atención en las grandes líneas ferroviarias; en cambio, Lorenzo Becerril, además de hacer esos registros de las grandes empresas, incluyó diferentes ferrocarriles regionales, locales y hasta los que servían en minas y otras instalaciones industriales, muchos de ellos de los llamados de “tracción de sangre”; es decir, los que se movían con la fuerza de mulas y caballos. Todo para construir su monumental proyecto de vistas: Álbum fotográfico mexicano.

El registro de aspectos “no convenientes” del ferrocarril. Casi todos los fotógrafos decidieron registrar al ferrocarril como una serie de instalaciones “modernas” en un contexto atrasado. Esa es la razón por la que insisten en hacer tantas tomas fotográficas de los puentes de hierro, cuando los construidos con este material eran menos que los de madera. Para poner un ejemplo concreto diremos que, en 1873, el ferrocarril de Veracruz tenía 158 puentes de diversas dimensiones en su línea, la mayoría de esos puentes estaban construidos de madera y solamente unos cuantos fueron elaborados con hierro como material base. Sin embargo, las fotografías que sobreviven del Ferrocarril Mexicano y que se han publicado muestran precisamente esos puentes “modernos”. En cambio, en las fotografías de Becerril podemos contemplar la diversidad de puentes y a sus constructores. 

Grandes viaductos y puentes de madera, uso festivo de los ferrocarriles, presencia de mujeres en los lugares de trabajo, entre otros temas, nos legó Lorenzo Becerril en sus fotografías. Estas imágenes están casi ausentes en la producción de otros fotógrafos. Esta es una buena razón para dar a conocer su obra y, sobre todo, para insistir en la necesidad de profundizar en la investigación de su vida y trabajo. Sirva esta exposición fotográfica para recuperar parte de la historia todavía incompleta sobre los productores de imágenes mexicanas.

Fotografía: Acervo del Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos

PRIMER ANIVERSARIO: ÁRBOL DE LIBROS

Sembramos un árbol, pusimos la semilla y empezó a crecer. Apenas tiene un año, pero ya se distingue. Falta mucho para que crezca fuerte y frondoso, para que se vean sus flores a lo lejos, que su sombra alcance a muchos; pero ya está plantado y ya se ve. Quienes habitan este árbol nos ayudan a cuidarlo, porque una manera de cuidar los árboles –además de regarlos con agua– es regarlos con atención, con amor, con abrazos, porque a los árboles como éste se les abraza de muchas maneras: leyendo bajo su sombra, visitándolo, jugando en él y con él sin maltratarlo, descubriendo todo lo que el árbol ofrece.

Nuestro árbol tiene un nombre, le hemos puesto BS Canteras, y ya dio sus primeros frutos. Lo festejamos con mucho cariño porque está cumpliendo un año. Este festejo es compartido con la gente que es su amiga, muchos de ellos vecinos de la zona de todas las edades, por eso decidimos celebrarlo con algunas historias que lo han habitado en este primer año.

Juanito empezó a venir con su mamá, papá y hermana, algunas veces su papá viene un rato, otras viene con su mamá; todavía no habla, no porque no pueda o no sepa, sino porque es más divertido pedirlo todo con balbuceos o, mejor aún, señalando las cosas. Juanito siempre trae puesta su gorra. Después de varias visitas, cuando su mamá deja su bolsa en el guarda objetos, él se quita su gorra y la entrega para que también la guarden. Pasa tiempo principalmente en la bebeteca y en la ludoteca, siempre viene de buenas, le señala a su mamá los libros que quiere leer y, cuando se van, con un ruidito muy lindo dice que quiere su “mjjmkj”. Les entregamos a ambos sus pertenencias y esperamos hasta su próxima visita.

Alan viene algunas mañanas, siempre vestido de blanco. Tiene algunas horas libres en la escuela y le gusta venir hasta acá a estudiar; cuando descansa aprovecha para leer uno o dos capítulos de alguna novela de la sala juvenil. Nos cuenta que le gusta estar aquí porque siente mucha paz, porque le encanta el lugar, los libros, el olor. Dice que quiere irse a otro lugar para aprender más y ser un gran médico. Le respondemos que seguro lo logrará. Lo dijimos no por atención, su manera de ser lector augura que así será.

Iris y su mamá son vecinas de la biblioteca. Nos visitan con frecuencia, no se pierden ningún taller. Al principio, Iris se inscribía a todos los talleres mientras su mamá esperaba pacientemente. Algunas veces la mamá se encontraba con alguna vecina y conversaban, otras leía algún libro de su interés. Ahora Iris se inscribe a casi todos los talleres y su mamá a los que le interesan. Cuando se marchan, que casi siempre es al cerrar, caminan abrazadas en el corredor que da a la puerta. 

Daniel viene al menos una vez por semana. Es fanático de las historietas, así que lee en la comicteca. Cuando ha pasado poco más de media hora desde su llegada, entra una joven más o menos de la misma edad de Daniel, pasa al área juvenil, busca la novela que está leyendo y sube las escaleras, escoge el área de cómic, se sienta pegadita a Daniel, leen cerca de media hora más y salen juntos. 

Cada vez que nos visitan Frida y su papá, Frida hace un recorrido por casi todas las salas y en cada una hace algo distinto: en la sala juvenil besa y abraza a la jirafa un montón de veces; en la sala infantil juega un rato en la computadoras con ayuda de su papá; en la bebeteca se quita los zapatos, va y viene de la ballenita literaria, leyendo una y otra vez los mismos libros y, por último, va a la ludoteca donde juega un ratito. Cuando su papá le dice que es hora de irse, entonces ella se enoja, llora patalea… Pero su padre, que conoce muchos trucos para calmarla, recoge sus cosas. Frida es ahora la que va detrás de él, quien saca una fruta que pone a la altura de la boca de la niña. Frida sigue la fruta hasta que la alcanza y se calma. Nunca nos dice adiós porque, aunque está más calmada, sigue enojada por irse. 

La BS Canteras abrió sus puertas el 11 de septiembre de 2017. A las 5 de la tarde con algunos minutos de ese mismo día recibimos a nuestros primeros usuarios, pero fue hasta el 21 de octubre del mismo año que hicimos un festejo de apertura, por tanto, el 21 de octubre de cada año será el “Día Grande” de nuestra biblioteca, como se acostumbra a llamarle en los pueblos a las festividades importantes. Agradecemos infinitamente a todas las personas que han hecho posible que la BS Canteras se habite de murmullos, de miradas, de talleres, conversaciones, juegos, música, mochilas, esperanza y luz. Con mucho cariño, admiración y respeto, el equipo de la BS Canteras les agradece su compañía en este primer año.

PATRIMONIO, HÁBITAT E IDENTIDAD

A un año del terremoto del 7 de septiembre de 2017, el cual afectó principalmente a la región del Istmo de Tehuantepec en el estado de Oaxaca, la Casa de la Ciudad, de la mano con ladoctora Elvira Schwanse, experta en sustentabilidad urbana, llevó a cabo el encuentro Patrimonio, Hábitat e Identidad, el cual reunió al Taller de Restauración de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca, al equipo de trabajo del Arq. Joao Caeiro, al Centro Operacional de Vivienda y Poblamiento (COPEVI), a la asociación civil Cooperación Comunitaria y al equipo de Arquitectos Artesanos para reflexionar sobre los avances en el proceso de reconstrucción de viviendas, no sólo en la región mencionada, sino en otras zonas del estado que también fueron afectadas por el siniestro. 

El encuentro se dividió en dos etapas realizadas el 7 de septiembre de 2018. En la primera etapa se llevó a cabo una mesa de trabajo con los distintos representantes de los despachos de arquitectura y asociaciones civiles participantes. Los objetivos, además de realizar una evaluación de los trabajos ejecutados desde sus equipos de trabajo, fueron: el intercambio de experiencias entre los diferentes proyectos, la creación de posibles alianzas y la identificación de buenas prácticas.

La segunda etapa consistió en una serie de conferencias y una mesa de debate abierta al público, en donde los representantes de las asociaciones explicaron sus esquemas de trabajo y se plantearon diversos temas como la autoconstrucción, la sanidad, el trabajo comunitario, las viviendas emergentes y el respeto a la identidad. El objetivo fue generar un diálogo y ahondar no sólo en aspectos técnicos, sino también en aspectos sociales y en construcción de alianzas.

En este encuentro se compartió una variedad de ideas relacionadas con el trabajo directo en las comunidades, y se obtuvieron opiniones relacionadas a las dificultades durante un año de trabajo. Se recopilaron los principales objetivos de cada una de las asociaciones, como la creación de estrategias de prevención, la revalorización de técnicas y valores tradicionales, y la generación de una buena organización comunitaria para el éxito de los proyectos. Es de destacar la importancia de incrementar las alianzas entre organizaciones que buscan la sensibilización ante los sucesos ocurridos.

Lo sentimos, la página que buscas no existe.

¡Muchas Gracias!
En breve nos pondremos en contacto contigo.