Todo lo que se pueda

Como una especie de regalo de graduación del destino —y tal vez de vocación— don Alfredo Harp Helú se ganó la lotería la misma semana que hizo su examen profesional. Con ello tuvo la oportunidad de entrar a la casa de bolsa para iniciar una trayectoria muy fructífera en la institución. Aunque confesó al público que no era muy aficionado a jugar a la lotería, lo hacía porque era una manera de apoyar las necesidades de la gente cuando la Lotería Nacional era “para la asistencia pública”. Tiempo después crearía su propio mecanismo de apoyo a México: la Fundación Alfredo Harp Helú (FAHH).
En 2026 la FAHH celebra su trigésimo quinto aniversario y, para homenajear el inicio de una trayectoria que ha tocado muchas vidas en México, el pasado viernes 23 de enero se develó un billete conmemorativo de la Lotería Nacional alusivo a este hecho. Para introducir el billete del Sorteo Mayor 4000, la directora general de la institución, Olivia Salomón, dirigió, en primera instancia, unas palabras al público reunido en el auditorio de la institución que preside, ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad de México. El discurso estuvo centrado en los conceptos de generosidad, compromiso, convicción, pero, sobre todo, en los de visión y constancia; cada uno de ellos da cuenta de la “forma clara y coherente de ejercer la filantropía” por parte de don Alfredo Harp, mediante la fundación que lleva su nombre. La maestra Salomón afirmó que los billetes de lotería tienen como finalidad visibilizar trayectorias, reconocer esfuerzos y “conmemorar historias que han contribuido al desarrollo de México”, por lo que, gracias a este billete, es posible reconocer esa filantropía que no ha sido momentánea ni casual, sino producto de una visión y una convicción profundas: creer en México y trabajar cada día con disciplina, constancia y ética para transformar el éxito en un compromiso.

La directora general de la Lotería también hizo alusión a los diversos programas que la FAHH tiene como líneas de acción, los cuales responden a la lógica de su creador y presidente: invertir en las personas, pensar a largo plazo y actuar con responsabilidad para construir un futuro; ideas representadas en 3600000 cachitos impresos para este Sorteo Mayor.
Por su parte, don Alfredo Harp Helú aseguró que una de las ideas capitales en su vida es creer que “la mejor inversión está en México”, en lo que es posible hacer en ámbitos como la educación, el deporte y la cultura. Por lo que hizo hincapié en las diversas áreas de atención de la Fundación, citando como ejemplos el impulso a los deportes, la construcción de estadios, los programas de promoción de la lectura mediante bibliotecas móviles, así como el apoyo a la astronomía y a los archivos, además de los recursos invertidos en becas para estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México y del Instituto Politécnico Nacional, por mencionar a las instituciones más apoyadas.
“Todo lo que se pueda” es la respuesta de don Alfredo a la pregunta sobre qué quiere hacer. Por eso se levanta cada día con la misma convicción: hacer lo mejor para conseguir hacer de México “el mejor país del mundo”, mediante el trabajo unido de todos.