Entre libros y árboles: sembrando conciencias

En la BS Biblioteca Infantil de Oaxaca, los libros no son los únicos que cuentan grandes historias; nuestro jardín también tiene mucho que decir: es un refugio generoso para quienes buscan la calma de una lectura; es el aula verde donde niñas y niños desafían sus mentes en las clases de ajedrez o en alguno de los muchos talleres que se realizan bajo las frondas frescas de los árboles; es también un punto de encuentro donde las familias se reúnen en torno a un juego de mesa o para comer un refrigerio; ha sido el escenario de múltiples conciertos, narraciones y eventos donde convocamos a las familias usuarias del espacio. Incluso ha sido un rincón romántico donde parejas han encontrado, entre el canto de las aves y las risas de los niños, el amor.
Así mismo, es un hogar vibrante. Entre sus ramas y raíces habitan insectos, lagartijas, aves, mamíferos y otras cuantas especies que encuentran en este refugio de la ciudad un lugar seguro para existir. La magia del jardín radica en quienes lo habitamos, por eso, además de ser un espacio dedicado al conocimiento y la lectura, en la BS tenemos un interés particular en abordar temas que impactan a la comunidad y al medio ambiente. Creemos que este tipo de aprendizajes no solo ocurre entre libros, sino también en los espacios que habitamos y cuidamos día a día.
Como parte de sus acciones a favor del medio ambiente, el equipo de la BS, junto con el biólogo Matías Domínguez, ha puesto manos a la obra y ha iniciado un proyecto enfocado en el manejo responsable de los residuos orgánicos que se generan en el propio jardín de la biblioteca. Gracias a la amplitud de nuestras áreas verdes y las diversas especies de árboles que en ellas habitan, se produce una significativa cantidad de materia prima aprovechable: hojarasca. Regulada por factores climáticos y bióticos y un proceso de compostaje sostenible, la hojarasca influye en la calidad del suelo y el ciclo de sus nutrientes.
Mediante pequeñas intervenciones, el equipo está integrando nuevos conocimientos a su formación para transformar las hojas secas y los residuos orgánicos en nutrientes útiles y disponibles para los árboles de la BS, con el objetivo de mejorar las condiciones del suelo, fomentar mayor infiltración de agua y fortalecer la salud de los árboles. En específico, estamos trabajando sobre el compostaje tradicional, la elaboración de microorganismos de montaña (MM) y lombricomposta, técnicas agroecológicas que ayudarán a enriquecer el suelo con nutrientes naturales que favorezcan el crecimiento, aumento, producción y vida del arbolado. Esto, a partir del fortalecimiento de su sistema inmune para que puedan resistir enfermedades y plagas. Este proyecto, que se encuentra en su primera etapa de desarrollo, no solo busca mejorar las condiciones de nuestras áreas verdes, sino también contribuir a la formación de nuevas experiencias para todos los facilitadores, quienes podrán acercar estas prácticas a las infancias y sus familias como parte de una educación ambiental respetuosa, contemplativa y activa, que cuida, valora y se compromete con todas las formas de vida. En este sentido, el jardín de la BS se convierte en un espacio para reconocer y conectar con la naturaleza como parte de la vida cotidiana.
Estamos seguros de que acciones que podrían parecer pequeñas, como recolectar hojas, preparar composta o airear la tierra, pueden generar cambios significativos cuando se realizan con un sentido de conciencia ambiental y mucha constancia. Los procesos en la naturaleza no son rápidos, pasan por un sinfín de pruebas y aprendizajes que nos van mostrando su propio ritmo. Desde la biblioteca, entendemos que cada acción cuenta, que transformar residuos en vida es una manera de sembrar conciencia en la comunidad que nos visita todos los días. Cuidar este jardín es un acto de cariño colectivo. Te invitamos a disfrutarlo con respeto, a observar con detenimiento, a protegerlo y mantenerlo limpio: al cuidar el jardín, también cuidamos el futuro de las infancias y les enseñamos pequeñas acciones que podemos replicar desde nuestros propios territorios.