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CONCIERTO DE GALA EN JALATLACO

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Don Alfredo Harp y la Dra. María Isabel Grañén fueron los invitados de honor; estuvieron también presentes el antropólogo Omar Vázquez Herrera, delegado del Centro INAH Oaxaca, e Ignacio Toscano, subdirector de la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca.

Cecilia Winter

El viernes 10 de febrero, el IOHIO ofreció un concierto de gala en el templo de San Matías Jalatlaco con el motivo de reconocer a las personas e instituciones que apoyaron al proyecto de la restauración del órgano histórico en 2016. Los participantes incluyeron a los organistas Tonatiuh González, Ricardo Rodys, Joel Vásquez y Cecilia Winter; el guitarrista Alberto Revilla; el bajo cantante Felipe Espinosa y el percusionista Valentín Hernández. Cientos de personas asistieron al evento y pudieron apreciar la actividad de los músicos en el coro a través de la proyección del concierto en dos pantallas.

Don Alfredo Harp y la Dra. María Isabel Grañén fueron los invitados de honor; estuvieron también presentes el antropólogo Omar Vázquez Herrera, delegado del Centro INAH Oaxaca, e Ignacio Toscano, subdirector de la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca. Antes del concierto subieron al coro para admirar el hermoso órgano y escuchar una explicación sobre el proceso de la restauración de la caja por Eric González Castellanos y del órgano mecánico sonoro por David Antonio Reyes en representación del Taller Gerhard Grenzing.

Posteriormente se develó una placa de reconocimiento que muestra la imagen del órgano y la siguiente inscripción:

“El órgano tubular del templo de San Matías Jalatlaco fue construido en el año de 1866 por el maestro organero oaxaqueño Pedro Nibra. Cuenta con siete registros de sonido, 392 tubos y un teclado de 56 notas; mide 4.46 m de alto y 2.00 m de ancho. Está profusamente decorada de estilo neoclásico y la caja fue pintada de color azul en el año 1880.

El órgano fue restaurado en 2015 y 2016 gracias al particular interés del Sr. Alfredo Harp Helú en los órganos históricos mexicanos y al financiamiento de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca A.C. Se contó además con el apoyo del Comité Pro-Órgano del Barrio de Jalatlaco, del Pbro. Francisco Reyes Ochoa, párroco de San Matías y Vicario General del Arzobispado de Antequera Oaxaca, y de los Amigos del Instituto de Órganos Históricos de Oaxaca A.C. (IOHIO). El proyecto fue gestionado y organizado por el IOHIO y la restauración fue llevada a cabo por el Taller de Organería Gerhard Grenzing (España) y la empresa Usanza (Oaxaca).

El órgano ya restaurado fue bendecido en una misa celebrada el 16 de julio de 2016 para conmemorar el 150 aniversario de la terminación de su construcción.

Oaxaca de Juárez, Oaxaca, febrero de 2017”.

Este órgano es el único dentro del grupo de instrumentos oaxaqueños restaurados que fue construido en el siglo XIX; todos los demás son del siglo XVIII. Cuenta con características típicas de la época: un teclado más largo (56 en lugar de 45 notas) y un temperamento casi igual en lugar de mesotónico, lo que ofrece la posibilidad de tocar en todas las tonalidades (en los órganos del siglo XVIII hay que evitar algunas tonalidades porque suenan desafinadas). De hecho, en este concierto se pudo presentar por primer vez en un órgano oaxaqueño una pieza en la tonalidad de la bemol mayor (el aria “Gia il Sole de Gange” de Alessandro Scarlatti), imposible en los otros órganos (por ejemplo, el de Tlacochahuaya de ca.1730).

Este programa abarcó música de los siglo XVI-XX, incluyendo música antigua clásica, el Fandango de Boccherini (órgano y guitarra) y un arreglo de El Bolero de Ravel (órgano y tarola). Culminó con la famosa Toccata y fuga en re menor de J.S. Bach, tocado por el organista oaxaqueño Tonatiuh González con la ayuda de Cecilia Winter; agregó las notas correspondientes al pedal, ya que los órganos oaxaqueños son del estilo español y no cuentan con pedales como los instrumentos alemanes.

Después del concierto y de la calurosa recepción del público se realizó la convivencia en el atrio del templo, organizada por el barrio de Jalatlaco para agradecer el apoyo de la familia Harp. La fiesta fue amenizada por una banda local que tocó otro tipo de música de lo que se escuchó el concierto, además de mezcal, tamales y bailes típicos con las chinas oaxaqueñas del barrio en los que participó don Alfredo. Este concierto sirvió como ejemplo de cómo el IOHIO ha podido resaltar las cualidades sonoras del órgano con un repertorio bien seleccionado, y para celebrar la entusiasta participación de la comunidad.

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