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Evocan con voz y piano al compositor mexicano más importante del siglo XIX

• Armando Merino y Silvia Rizo hicieron vibrar el Claustro del Centro Cultural San Pablo con

obras de Johannes Brahms, Richard Strauss y Ricardo Castro

Concierto

Oaxaca,Oax.-El amor fue el común denominador que guió, la noche del pasado viernes, el

concierto que ofrecieron la soprano Silvia Rizo y el pianista Armando Merino en el Claustro

del Centro Cultural San Pablo. Una secuencia musical con obras del siglo XIX empapó el recital

que duró más de una hora. Así, Johannes Brahms, Richard Strauss y Ricardo Castro fueron los

compositores evocados en voz y piano.

El programa abrió con la ejecución de dos piezas de Brahms, entre las cuales se escuchó Von

ewiger Liebe (Del Amor Eterno), una escena de dos enamorados que caminan agarrados de la

mano por la noche, donde la poesía describe la oscuridad del bosque. Ellos platican sobre su amor,

que es secreto. Él dice que este sentimiento no terminará y ella señala que será eterno.

Haciendo un homenaje a Strauss y Castro, en el 150 aniversario de sus natalicios, la voz y piano

de Rizo y Merino, respectivamente, hicieron sonar obras de estos compositores por el resto del

encuentro musical. Entre las composiciones interpretadas se escucharon: Ich trage meine minne,

Morgen y Cäcilie; además de Je t’aime, Chanson d’automne y Je veux t’oublierk, por mencionar

algunas.

Cabe mencionar, que el pianista detalló al público la diferencia entre Strauss y Castro, ambos

compositores tomaron el amor como fuente de inspiración. En el caso de Richard Strauss, él habla

de este sentimiento como una situación correspondida y positiva; a diferencia de Ricardo Castro,

quien canta al amor mal logrado, al desamor.

Asimismo, realizó una breve explicación sobre la música que se creaba en el siglo XIX, donde las

composiciones se hacían para apreciarse en las casas, situación que no le restaba calidad a las

piezas. Se requería de buena música y voces educadas que proyectaran el sentir de las letras, que

por lo general eran en francés, ante la influencia que existía en México de este idioma, durante

esa época.

Entre sus intervenciones musicales, el pianista Armando Merino relató que Ricardo Castro nació

en Durango y fue el compositor más importante del siglo XIX en México, y como dato destacó que

Castro escribió 12 canciones para piano en francés y sólo una en español.

Después de agradecer la presencia de los melómanos, que a pesar de la lluvia llegó al Centro

Cultural San Pablo, el Maestro Merino dijo satisfecho que Oaxaca se caracteriza por tener un

público receptivo y ávido de este tipo de eventos. Para cerrar la velada en el antiguo edificio se

escuchó la pieza No me casó de Ricardo Castro, única composición en español del compositor

mexicano, donde de una forma simpática se relata una historia de desamor.

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