Boletín FAHHO Digital No. 61 (Abr 2026)

Romper los esquemas creando comunidad

Raquel Elfega López
Actividades dentro de los talleres dirigidos a la comunidad de artistas textiles

Por medio de los talleres dirigidos a los artistas, el Museo Textil de Oaxaca se ha configurado como un punto de encuentro donde se comparten conocimientos y técnicas textiles, pero también —entre risas e historias familiares y de la vida cotidiana— se consolida una red de apoyo y trabajo en equipo; se afianza una comunidad de artistas cuya diferencia generacional no hace más que tenderse la mano y motivarse unos a otros.

Rocío Vidal y Guillermo Vargas, dos maestros que acompañan a los artistas del museo en la creación de sus piezas, los invitan a salir de su zona de confort, a romper esquemas utilizando la asimetría, y a probar colores y texturas con los que no acostumbraban a trabajar. Felipa Velasco, artista de Santa María Cuquila, Tlaxiaco, menciona lo siguiente sobre su experiencia:

Es una revolución en mi cabeza, porque cuando me dicen que haga algo, voy directamente al telar y pienso cómo le voy a hacer. Somos quince mujeres; dije que era mi oportunidad de innovar. No pensaba encontrarme con la asimetría, creí que solo íbamos a combinar colores. Voy a llegar a transmitirle eso a mis compañeras.

Uno de los principales recursos que se ejercitan en estos talleres es la observación. Horacio Mendoza, artista de Teotitlán del Valle, comparte los resultados de los ejercicios que realizó combinando colores primarios con secundarios: “Este color que obtuve es un verde oscuro, parecido a la hoja de rosita de cacao, y este negro grisáceo parece el cielo de noche. Por este ejercicio tuve que pararme y observar”. Así, los artistas se motivan a buscar otros colores y texturas en la naturaleza, dentro de su propia comunidad, para integrarlos a sus piezas.

Las herramientas que los maestros les brindan a los artistas les permiten experimentar con otras formas y superar lo que ellos mismos consideraban un reto. Denisse Cajero, bordadora de Santiago Jamiltepec, analiza su paso por los talleres:

Yo estaba en mi zona de confort hasta que me puse a pensar cómo iba a romper esas líneas, entonces empecé a trabajar en lo curvo y serpenteante. Ahora ya sé cómo denominar cada cosa que hago. Antes hacía flores para rellenar y ahora puedo crear motivos a escala, [antes] quería algo fácil, todo recto.

Fotografías: Acervo del Museo Textil de Oaxaca

Estos espacios han incentivado a los artistas a reflexionar sobre su trabajo, así como a aprender a asumir tareas que anteriormente no realizaban en sus talleres, o que delegaban a otras personas. Dice Fermina Ruíz, artista de Teotitlán del Valle:

A mí [la composición] me está costando mucho. Me dedico más al tinte, a los colores; me acostumbré mucho a tener un patrón de lo que yo hago, siempre me ha costado, pero desde el momento en que dijeron que teníamos el taller nadie quería venir, mis hijos ya están grandes y no pensaba lograrlo.

Con una sonrisa, Fermina muestra el boceto de un camino de mesa en el que finalmente pudo plasmar los ejercicios y conceptos trabajados en el taller.

Los talleres también han representado una oportunidad para que los artistas desarrollen propuestas novedosas mediante las cuales se preserva la tradición textil de sus comunidades de origen. Este es el caso de Sinhué Ascona, bordador de San Juan Guichicovi, quien señala:

A mí siempre me ha gustado hacer cosas diferentes; ya hago algo novedoso, cadenilla en prendas de hombre, pero con el taller se me presentó otra forma de seguir creando; se abren posibilidades y tú decides hacia dónde ir, pueden salir cosas bonitas siempre desde donde venimos, con muchas aún por pensar para plasmarlas.

Con la exploración de estas nuevas posibilidades y la búsqueda de la convivencia de la moda con lo artesanal, Marco Antonio López, artista de Santo Domingo Tomaltepec, se pregunta: “¿Por qué no crear nosotros las mismas tendencias? Tenemos el poder para generar nuevas tendencias sin perder la originalidad”. De esta manera se pone de manifiesto que las piezas que crean son de alto valor, pues además de trabajar con materiales de calidad plasman una parte de sus historias colectivas y personales.

Fotografías: Acervo del Museo Textil de Oaxaca

Los maestros Rocío y Guillermo exhortan a los artistas a apreciar lo que se está haciendo tanto en Oaxaca como en otras partes del mundo e inspirarse en ello. Es por eso que uno de los referentes para este grupo ha sido Gabino Méndez, artista de Villa de Mitla, quien ofreció una visita guiada por medio de su exposición “Presencia-ausencia”, además de entablar un diálogo enriquecedor entre ellos. Al respecto, Cory Hernández, tejedor de San Baltazar Guelavila, expresa:

Los maestros nos han ayudado a nombrar lo que ya trabajamos en nuestras piezas para cuando nos pregunten. También encontré inspiración en el maestro Gabino. Estoy en mi búsqueda y lo voy a aplicar en mi taller. El maestro Gabino logró su búsqueda, te abre el panorama e inspira a seguir creciendo.

Sin duda, salir de lo que los artistas consideran su zona de confort ha sido un reto que han abordado con entusiasmo y solidarizándose los unos con los otros, compartiendo sus experiencias y conocimientos, reconociendo que cada una de sus propuestas va más allá de lo individual, además de complementarse como un gran equipo. Como menciona Yamileth López, bordadora de La Ventosa, Juchitán: “Siempre hay algo que admirar de los propios compañeros. El taller me invitó a buscar las similitudes de mi cultura con la cultura de los demás”.

En octubre de 2026, en el 5° Encuentro de Textiles Mesoamericanos (TEXTIM), conoceremos las piezas que los artistas trabajaron en estos talleres, y la manera en que han logrado materializar sus conocimientos, sus historias de vida, así como el intercambio de ideas que se gesta en estos encuentros generados por el Museo Textil de Oaxaca.


Lo sentimos, la página que buscas no existe.

¡Muchas Gracias!
En breve nos pondremos en contacto contigo.