Boletín FAHHO Digital No. 17 (Ago 2022)

Proyecto Madre Toh

Xally Méndez / Bulmaro Reyes

El mundo está lleno de barro y su uso, en todas las civilizaciones, ha sido importante: el barro forma parte de la creación de todas las sociedades. En Europa, Asia, África y América, el arte de la alfarería dio frutos como vasijas, platos, tazas, ánforas, etcétera, y poseían el mismo valor en todas las culturas, siendo utilizadas cotidianamente para el almacenamiento de agua y la preparación de alimentos.

El barro mismo nos indica que su uso no tendrá fin, su utilidad a lo largo de la historia de la humanidad seguirá presente, y la creatividad de cada persona, esa vocación de llamar a la belleza como un fenómeno de arte y color, radica en la magia de transformar un material simple y sencillo en algo imperecedero.

A continuación, Xally Méndez López nos comparte su experiencia con su proyecto, Madre Toh.

Mi primer acercamiento con el barro fue durante el primer año de universidad. En ese momento el barro no era mi material predilecto, sino solo un medio para desarrollar habilidades manuales y visuales en cuanto a perspectiva y destreza. Nunca me llamó la atención entrar a los talleres de cerámica, nunca escuché sobre las cualidades del material ni sabía que existían distintas temperaturas para quemar. En ese momento el barro era solo un recurso para volverme escultora. Pero al salir de la universidad y del sistema de talleres y ejercicios, me enfrenté a la falta de un espacio de trabajo, lo único que tenía era el patio trasero de la casa de mis padres, su entera disposición y mis pretensiones artísticas.

Después, durante algunos meses de 2015 y 2016, tuve la fortuna de vivir en una isla que pertenece a Dinamarca en medio del mar Báltico. Estudié en una escuela de artes y oficios y conocí a las personas que me motivaron, por medio de su práctica y convicción por el oficio, a dedicarme de lleno a la cerámica, cambiando y madurando mi visión y objetivos profesionales.

Cuando regresé a México, en 2017, hice una visita a Oaxaca, y desde entonces, gracias a personas visionarias, grandes maestros y gente dispuesta a ensuciarse las manos con lodo, es que el estudio, exploración, práctica e investigación por la cerámica se volvió parte de mi vida diaria.

Juntos creamos un taller de cerámica y aprendimos que, además de prestar atención al barro como material, se tiene que observar al equipo para que no haya duda de que todos reman hacia el mismo rumbo.

El Proyecto Madre Toh inicia en octubre de 2021, y elegimos al barro como instrumento protagónico en la orquesta, siempre esperando que este también nos permita elegirlo.

*Te invitamos a que visites Andares del Arte Popular y admires las increíbles piezas de este taller que está despegando y creciendo en comunidad, te esperamos en Independencia 1003, pregunta por el Proyecto Madre Toh.


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