Boletín FAHHO Digital No. 48 (Mar 2025)

Nelson Barrera, el Almirante Bélico

Gerardo Salazar
Nelson Barrera. Fotografías: Acervo de Guerreros de Oaxaca

Con 29 años en la Liga Mexicana de Beisbol, Guerreros de Oaxaca cuenta con un pelotero que, en poco tiempo, se convirtió en un emblema de la organización. Hablamos del carmelita Nelson Enrique Barrera Romellón, un jugador que se ganó el corazón de la afición oaxaqueña al defender los colores bélicos con su gran bate, defensiva, corazón y entrega en cada uno de los encuentros.

En 1977, cuando tenía 17 años, Barrera Romellón comenzó su carrera en la LMB jugando con los Diablos Rojos, con quienes alcanzó números tan importantes que lo llevaron a firmar con la organización de los White Sox de Chicago en el mejor beisbol del mundo. Después de militar por una sola temporada en la sucursal AA de esta organización, regresó a México con los escarlata para continuar su gran aporte al equipo.

En 1996, con la llegada de Guerreros al beisbol de verano, la directiva zapoteca buscaba un jugador clutch, con un poder y un liderazgo capaces de llevar a un equipo en expansión a visibilizar un mejor futuro. Un futuro que, por supuesto, alcanzaron con el Almirante Nelson Barrera Romellón, quien, en su primer año con los Guerreros de Oaxaca, tuvo grandes momentos con el bate y en la defensiva, siendo de los mejores peloteros del manager Alfredo Zurdo Ortiz.

Para la temporada 1998, la directiva bélica anunció la incorporación de Nelson Barrera como managger y jugador de los Guerreros, lo cual daba doble responsabilidad al carmelita. Barrera, en ese entonces de 40 años, bateó para un .321 de porcentaje con 125 imparables, 31 dobles, 1 triple, 15 cuadrangulares y 110 carreras producidas, además de llevar a los bélicos a su primer playoffs al culminar en tercer lugar de la entonces Zona Centro con 68 victorias y 50 derrotas.

En sus primeras eliminatorias, Guerreros venció a los Diablos Rojos del México (4-2), para después enfrentarse y eliminar a los Sultanes de Monterrey (4-3) y, entonces, medirse con los Acereros de Monclova (4-0) para así acreditarse su primer campeonato en el beisbol de verano.

Así, la tribu bélica celebraba por primera ocasión un campeonato frente a toda su afición, un suceso que abarrotó el Estadio Eduardo Vasconcelos en todos los encuentros de postemporada: Nelson era ya un emblema importante de los Guerreros y alguien muy querido en todo el estado de Oaxaca.

Una de sus hazañas personales en el circuito de verano fue alcanzar y superar a Héctor Espino, quien era el pelotero con más cuadrangulares en la historia de la LMB. Barrera lo superó en el año 2001 y consiguió llegar a los 455 vuelacercas de por vida, siendo actualmente el máximo jonronero en el circuito. Esta es una cifra que parece difícil de superar.

Además, culminó con un total de 1927 carreras producidas, 2937 imparables, 464 hits dobles, 13 grand slams, entre otros. Barrera salió de Guerreros en el 2001 y regresó a los Diablos Rojos del México en la temporada 2002, pero culminó la misma con los Piratas de Campeche donde se mantuvo como dirigente de los filibusteros.

Desafortunadamente, el 14 de julio de 2002 Barrera perdió la vida en un accidente en su casa en Campeche, desde ese momento, la directiva de los Guerreros de Oaxaca decidió retirar el #16 en honor al Almirante.

Por muchos años, los equipos de Diablos Rojos del México y Guerreros de Oaxaca se han disputado el trofeo Nelson Barrera Romellón —creado en honor de quien fuera pieza importante en ambas organizaciones—, al cual es acreedor el equipo con más victorias en la serie anual.

Actualmente, los restos de Nelson Barrera descansan en Ciudad del Carmen, Campeche. Asimismo, los Piratas de Campeche tienen una estatua en su honor a las afueras del Estadio Nelson Barrera Romellón en la ciudad de Campeche.


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