Boletín FAHHO Digital No. 60 (Mar 2026)

El legado documental de Severo Martínez Peláez de la BUAP

Nicolás Chávez

La tarde se fue acomodando lentamente en el horizonte poblano mientras en el auditorio de la Casa del Libro “Gilberto Bosques Saldívar”, de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), daba inicio la ceremonia de entrega del Inventario del Fondo Personal Severo Martínez Peláez al Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego”. No era un acto protocolario más: se trataba, a la vez, de un momento de cierre y apertura, en el que la memoria de un historiador fundamental para Centroamérica encontraba un nuevo cauce institucional y público. El acto significó la conclusión de un proceso especializado de organización archivística y la integración de este acervo al patrimonio documental de la BUAP para su resguardo y futura consulta académica.

La doctora Coralia Gutiérrez, profesora e investigadora del Instituto, abrió el encuentro con un mensaje de bienvenida en el que destacó la relevancia histórica y cultural del fondo documental. Subrayó que la entrega del inventario no solo representa un cierre administrativo, sino la consolidación de un trabajo colectivo orientado a preservar la memoria intelectual de uno de los historiadores más influyentes de América Latina. Reconoció, además, la presencia de las hijas de Severo Martínez Peláez, a quienes señaló como custodias morales de su legado.

En su intervención, el director del Instituto, doctor Guiseppe Lo Brutto, resaltó que el fondo constituye una fuente indispensable para la investigación histórica y la formación de nuevas generaciones de estudiantes y académicos. Recordó la trascendencia de La patria del criollo: ensayo de interpretación de la realidad colonial guatemalteca, escrito en 1970, como obra fundamental de la historiografía latinoamericana, y agradeció el acompañamiento de Adabi, así como el compromiso y la gestión de la doctora Gutiérrez en este proyecto.

La semblanza de Severo Martínez Peláez, compartida por la doctora Gutiérrez, situó su trayectoria en el contexto de la Guatemala posterior a 1954, su exilio en México y su formación en la UNAM bajo la influencia de historiadores como Edmundo O’Gorman y Silvio Zavala. Asimismo, destacó su perfil como intelectual crítico, su compromiso político y su contribución al desarrollo de una historiografía rigurosa y socialmente comprometida en la entonces Universidad Autónoma de Puebla, donde fue figura clave en la consolidación del posgrado en Historia.

En representación de Verónica Loera y Chávez, directora de Adabi, Fabiola Monroy subrayó que la preservación documental es un compromiso social y una condición para el ejercicio de la memoria: “Una cuestión de amor, voluntad, memoria y visión”, dijo. Recordó que Adabi cuenta con casi 23 años de trabajo en archivos históricos y bibliotecas de libro antiguo, con una presencia constante en Puebla y otras regiones del país. Enfatizó que los archivos organizados permiten transformar documentos dispersos en conocimiento accesible y que esta labor se inscribe en el marco de la Ley General de Archivos, la cual obliga a las instituciones públicas a contar con sistemas archivísticos funcionales.

El componente técnico del proyecto fue detallado por la maestra Elisa Garzón, coordinadora de Adabi en Puebla. Explicó que el proceso inició con un diagnóstico en agosto de 2024 y sedesarrolló operativamente entre septiembre y noviembre de 2025.

Las fases del trabajo incluyeron la estabilización y limpieza de documentos; aplicación y ajuste de un cuadro de clasificación que organizó el fondo en tres grandes ámbitos: docencia, investigación y vida sindical; ordenación alfabética y cronológica de expedientes; elaboración de guardas y contenedores a la medida, además de cajas AG-12 para expedientes; descripción archivística conforme a la norma ISAD(G) en una base de datos.

Como resultado, el Fondo Personal quedó instalado en 14 cajas, con materiales fechados entre 1967 y 1991, integrados en 359 expedientes, más dos cajas anexas con fichas bibliográficas y publicaciones periódicas. El inventario entregado constituye un instrumento básico de control y consulta para investigaciones futuras que permitirá, en una etapa posterior, elaborar guías y catálogos con un grado de detalle mayor.

La maestra Maricruz Calderón, responsable de la elaboración de un índice preliminar del fondo, compartió hallazgos significativos derivados de la revisión documental, entre ellos correspondencia de estudiantes, informes académicos elaborados por Martínez Peláez, solicitudes del libro Motines de indios. La violencia colonial en Centroamérica y Chiapas, provenientes de instituciones como el IPN y comunidades de Chiapas; además de listas de asistencia con anotaciones personales. Estos materiales dan cuenta del compromiso pedagógico del investigador y de su cercana relación con sus alumnos.

Durante la ceremonia se reconoció el trabajo de los analistas Mario Talavera y Steigh Ramírez, así como el acompañamiento permanente de la doctora Coralia Gutiérrez y Maricruz Calderón en las distintas etapas del proyecto.

El acto concluyó con la entrega oficial del inventario impreso y digital al maestro Félix Arenas, coordinador de la Unidad Bibliográfica, Hemerográfica y Documental del Instituto. Con este acto,el Fondo Personal Severo Martínez Peláez quedó oficialmente integrado al acervo de la BUAP para su resguardo institucional y consulta pública.


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