Palabras y más palabras

Fue una palabra incipiente con la que comenzamos a relacionarnos con el mundo en el que fuimos invitados a vivir.
Con palabras que jugaban a serlo, empezamos a nombrar cada elemento, cada espacio, cada persona a la que le abrimos o cerramos la puerta de nuestra realidad más íntima.
Palabras. Cuánto no se ha dicho sobre ellas (paradójicamente):
Si tan solo tengo palabras y palabras
para decir mi angustia, mi sed de eternidad,
y las palabras no son más que espejos
desolados
que no pueden su imagen reflejar…
Elías Nandino
No me gaste las palabras,
no me cambie el significado,
mire que lo que yo quiero
lo tengo bastante claro…
Mario Benedetti
Uno puede llorar con la palabra
“excusado” si tiene ganas de llorar…
Jaime Sabines
Palabras y más palabras.
Con palabras hemos tenido las discusiones más sonadas y gracias a ellas también hemos construido las conversaciones más significativas en nuestras vidas.
También con palabras recreamos las historias que ya pasaron e imaginamos y formulamos aquellas que nos ayudan a darle sentido a nuestras vidas (por poco escribía “aquellas historias que nunca pasaron”… pero en realidad, ¿pasan… o no pasan esas historias que nosotros u otros imaginaron?)
Esta realidad intrigante está relacionada con lo que aquí celebramos. Porque durante casi un año varias personas han estado descubriendo, reconfigurando y dotando de un nuevo sentido esas realidades que solo pueden ser posibles a través de ese santuario de palabras que llamamos “Literatura”.
Ellas y ellos han sido acompañados a llevar luz a las zonas más recónditas del mundo de la Literatura Infantil y Juvenil, han osado conocer y penetrar sus secretos, se han atrevido a concebir caminos en los que, como el flautista de Hamelin, generen magnetismos infalibles para llevar a niños y jóvenes a mundos de los que ya no querrán volver. O mejor aún, a partir de los cuales esos mismos niños y jóvenes puedan formular sus propios espacios dentro del fascinante mundo de la palabra escrita.
Celebremos esa constancia que nos trajo a este día; y es que, gracias a ella, su relación con las palabras adquiere una realidad diferente.
El hecho de haber concluído este tramo de su camino personal llamado Diplomado Internacional en Promoción de la Literatura Infantil y Juvenil, no puede más que proporcionarnos una profunda alegría en diferentes vertientes: nos da alegría por el trabajo bueno que se hace entre dos entidades como la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca y la Universidad La Salle Oaxaca; nos entusiasma por la labor de los docentes entregados a una tarea que cada vez es de mayor y apremiante necesidad para niños y jóvenes; y nos encanta la idea de que más y más personas se acerquen a la Literatura Infantil y Juvenil con ojos nuevos, azorados de todos los derroteros que se pueden alcanzar a través de ella.
Dos buenas palabras para este acontecimiento: Enhorabuena, felicidades.
Y ahora sí, no más palabras.