EDITORIAL
Es bien sabido por ustedes, nuestros lectores, que la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca goza de celebrar actos cuya estela consiste en guardar y reavivar la memoria. Eso es lo que han hecho Juan Pascoe y el Taller Martín Pescador, por eso arrancamos este número invitándoles a unirse, próximamente, a estos festejos. De igual manera, con el programa Seguimos Leyendo y desde la Dirección General, nos emocionamos por el egreso de una generación más de personas entregadas al fomento de la Literatura Infantil y Juvenil.
En este mismo camino, Adabi de México refrenda su compromiso con la memoria documental eclesiástica en el estado de Michoacán; Adabi Oaxaca y la Biblioteca de Investigación Juan de Córdova muestran los trabajos de conservación sobre el Lienzo de Ihuitlán; el Museo Textil de Oaxaca aprovecha la virtualidad para conectar a una comunidad con su patrimonio; mientras tanto, el Centro Cultural San Pablo nos recuerda, por medio del patronazgo de San Miguel Arcángel, los trabajos de conservación en las comunidades auspiciadas bajo este patrono.
También la BIJC presenta la exposición sobre Enrique de Schleyer y su Plano del Ingenio de la Concepción. En este mismo rubro la Coordinación de Comunicación hace una crónica de la muestra “Los perros de Dios en Antequera”; Andares del Arte Popular reseña la exhibición “De cantera es Antequera”; por su parte, el Museo Diablos Rojos comenta la exposición “Un jonrón de arte y significado”.
El Museo de la Filatelia de Oaxaca y el Museo Infantil de Oaxaca continúan sus esfuerzos por compartir, a partir de muy diversas actividades, el arte, el patrimonio y la cultura con las infancias, al tiempo en que la BS Canteras se dedica a las adolescencias. Por otro lado, la Librería Grañén Porrúa revela su capacidad de convocatoria hacia diversos públicos.
De la mano de La Brigada de la Coordinación de Medio Ambiente, aprendemos cómo el acto de cultivar un huerto podría transformar nuestras vidas. Otra forma de apreciar nuestro entorno es la que nos muestra el programa FAHHO Itinerante con la visita a la cueva de Guilá Naquitz. Finalmente, Guerreros de Oaxaca hace un recuento de su trayectoria en la temporada regular 2026.
Así, entre la memoria y el presente, el patrimonio y la creación, seguimos construyendo espacios para compartir, aprender y celebrar aquello que nos une. Deseamos que este recorrido por las actividades de la FAHHO les invite, una vez más, a formar parte de ellas.