Una historia de transferencia de la tierra: de lo comunal al ejido

El pasado mes de junio, el equipo de Adabi Oaxaca organizó el archivo de la agencia de policía de Aquiles Serdán, perteneciente al municipio de Santa María Zacatepec. Su acervo es pequeño pero importante, y su documentación histórica comprende el periodo de 1936 a 1980. El contenido es valioso, pues nos permite visualizar un tema delicado como el de la posesión de la tierra en la región de la Costa Chica. También resulta relevante la reconfiguración territorial que atravesaron algunos municipios, suceso que los llevó tanto a la expansión como a la pérdida de territorio. Estos procesos nos permiten contextualizar las solicitudes de dotación de ejidos en el periodo posrevolucionario, así como la necesidad de acreditar la “categoría política” de determinados pueblos en esta área de Oaxaca. Tal es el caso de la agencia de Aquiles Serdán.
Conocer la fundación de la agencia significa remontarnos al pasado de su cabecera municipal. La comunidad de Zacatepec resguarda copias de dos lienzos originales que describen el origen de este pueblo. Gracias a ellos se sabe que la comunidad fue fundada en el periodo prehispánico por mixtecos de la Mixteca Alta. Los pictogramas justifican la posesión del territorio que habitan. Con la llegada de los españoles, las tierras costeras se convirtieron en agostaderos para ganado importado de Europa. Durante el virreinato, los europeos organizaron la trashumancia de ganado menor por una extensa ruta entre Puebla y la costa mixteca. Distintos grupos de pastores que se ocuparon de los rebaños se establecieron en estaciones a lo largo de esta ruta, algunas de las cuales se ubicaron en el territorio de Zacatepec y, en el transcurso de varios siglos, fundaron pueblos y ranchos. Hasta 1777 los jesuitas seguían arrendando tierras a este pueblo para establecer sus haciendas de ganado menor. Varios particulares se vieron beneficiados con las políticas liberales de las leyes de terrenos baldíos durante el porfiriato, de modo que, por medio de contratos, se apoderaron de comunidades completas arrendando tierras para el mismo fin y provocando conflictos con las comunidades.1
Después de la Revolución, la situación en Zacatepec cambió drásticamente. Durante la década de 1920, y como resultado de las nuevas leyes agrarias posrevolucionarias, las poblaciones mestizas y nahuas asentadas en los terrenos de este municipio comenzaron a pedir la dotación de tierras.2 Para ese momento, dentro de los asentamientos se encontraba San Miguel, el nombre que anteriormente tuvo la agencia de Aquiles Serdán. El expediente más antiguo del archivo es de 19363 y está relacionado con las primeras gestiones como comité ejecutivo agrario, identificándose como cuadrilla San Miguel Piñas, cuyo objetivo era solicitar la dotación de ejidos. El documento incluye un padrón de ciudadanos, así como la petición de un ingeniero agrónomo que los apoyara en el deslinde de sus terrenos para agilizar su expediente agrario. Estas diligencias provocaron la reacción defensiva del municipio, lo que generó represalias. Existen quejas contra esta autoridad por el hostigamiento al que fue sometida la cuadrilla. Otro reclamo se desprendía del hecho de que ganaderos de Putla arrendaban tierras a Zacatepec para sus ranchos, sin embargo, no se hacían cargo de la reparación de los graves daños que el ganado ocasionaba a las milpas de los campesinos de San Miguel, y la autoridad hacía caso omiso de esta problemática.

En 1940, la agencia continuaba solicitando la dotación.4 Los documentos nos permiten ver algunas de las vicisitudes por las que atravesaron en la búsqueda de la resolución presidencial. Por un lado, en 1945 la autoridad agraria argumentaba que por haber cambiado el nombre de la población al de Aquiles Serdán, en 1937, se había perdido su expediente agrario.5 Por otra parte, en 1952 no estaba definida su solicitud, es decir, no estaba claro si lo que requerían era dotación de ejidos o confirmación de tierras comunales, ya que estas pertenecían al municipio de Zacatepec.6 En consecuencia, optaron por gestionar la confirmación de terrenos comunales, no obstante, la autoridad les requería los títulos originales que ampararan la propiedad de la tierra, pero estos paraban en manos del municipio.
El problema del abigeato —robo de ganado— en la ruta del camino nacional Putla-Pinotepa ha sido recurrente. Esto encendió alarmas en las autoridades, por lo que en 1936 la comunidad de San Miguel Piñas dirigió un documento al presidente de la República exponiendo algunas de sus problemáticas. Entre ellas, cuestionaban si era una obligación prestar el servicio gratuito de policía que les exigía la cabecera. También, por esos años, el Departamento de Asuntos Agrarios instruía al presidente del comité ejecutivo agrario de la comunidad a recaudar fondos para comprar armas, incentivándolos a crear guardias rurales. En 1956 se constituyó formalmente una guardia rural7 ya bajo el nombre Aquiles Serdán.
El archivo histórico contiene algunos documentos que podrían conducir a nuevas investigaciones sobre la configuración de estas poblaciones.
1. Sebastián van Doesburg, Los lienzos de Santa María Zacatepec, Oaxaca: INPI, Biblioteca de Investigación Juan de Córdova, 2022, p. 24.
2. Sebastián van Doesburg…, p.28.
3. Archivo de la agencia de policía de Aquiles Serdán, Sección Gobierno, Serie Tierras, 1936, caja 2.
4. AAPAS, Sección Gobierno, Serie Tierras, 1940, caja 2.
5. AAPAS, Sección Gobierno, Serie Tierras, 1945, caja 2.
6. AAPAS, Sección Gobierno, Serie Tierras, 1950-1958, caja 2.
7. AAPAS, sección Gobierno, Serie Tierras, 1956, caja 2.