Canciones para crecer

Desde antes de nacer, los bebés ya habitan un mundo de gran riqueza sonora. Reconocen voces, perciben ritmos y encuentran calma en aquello que les resulta familiar. La música, en este sentido, no es solo un acompañamiento, sino una de las primeras formas de crear vínculos. Sin embargo, entre tantos sonidos disponibles, surge una pregunta: ¿cuál es la música más adecuada para nuestros bebés?
La música es una herramienta indispensable durante la primera infancia, ya que aporta entusiasmo y bienestar desde los primeros meses de embarazo. Es fundamental que cada mamá y cada bebé puedan escucharla desde su primer instante juntos. Estos sonidos iniciales serán los mismos que, al nacer, le brindarán calma y seguridad al bebé cuando llegue a un mundo completamente nuevo.
Algunos expertos, como el Dr. Ibrahim Baltagi, recomiendan optar por piezas clásicas o de arrullo en esta primera etapa. Él sugiere acercar al vientre de mamá música lenta, suave y repetitiva; melodías que desaceleren los latidos del corazón del bebé y le ayuden, más adelante, a establecer rutinas de sueño y a acompañar momentos de llanto.
Por otro lado, los estímulos musicales impulsan el desarrollo de ciertas habilidades. Cuando el bebé escucha desde el vientre el canto de mamá, comienza a estimularse su sentido del oído. Aprende a identificar su voz y la de papá al responder, poco a poco, a esos estímulos con sus movimientos. Al nacer, el canto le proporciona tranquilidad porque es un sonido que reconoce al instante. No importa si no tenemos una gran voz, lo verdaderamente significativo es que ese sonido está cargado de amor, ritmo y cercanía.

En esta etapa también se fortalece la adquisición del lenguaje. A mayor exposición a canciones con palabras repetitivas y sencillas, mayor será la probabilidad de que el bebé desarrolle sus primeras palabras en el momento correspondiente. Incluso el movimiento que acompaña a estas canciones cumple una función, pues contribuye al desarrollo psicomotriz, favoreciendo la conciencia espacial y el reconocimiento de las partes del cuerpo. Pero, entonces, ¿qué podemos cantarles y cómo elegimos las opciones más adecuadas para su edad?
La música puede convertirse en una hermosa puerta para guiar a nuestros bebés en su exploración del mundo. Antes de centrarnos en el género musical o en alguna canción específica, podemos partir de un tema que despierte su interés. Por ejemplo, si durante la primavera notamos curiosidad por los insectos, esta puede ser una gran oportunidad para descubrir propuestas musicales relacionadas con ese tema. Una búsqueda sencilla en una plataforma de contenido musical, como “insectos para bebés”, abre la puerta a un universo amplio de artistas, géneros y melodías, del cual también surgen nuevas posibilidades de estimulación sensorial.
No obstante, se recomienda priorizar plataformas en las que el bebé no tenga acceso a pantallas. Cuando madres, padres o personas cuidadoras mantienen el control sobre el uso de los dispositivos electrónicos para escuchar música, se evita la sobreestimulación sensorial. Asimismo, es importante escuchar el contenido antes de presentarlo a los bebés. De esta manera, se toma una decisión consciente sobre aquello que se desea compartir. La pregunta es si favorece el desarrollo auditivo y del lenguaje, si aporta a la formación de valores o ayuda a mostrar, de una manera más didáctica y amorosa, el entorno al que se están adaptando.
En el Museo Infantil de Oaxaca, el trabajo con sonidos y canciones ocupa un lugar central dentro de los talleres dirigidos a la primera infancia. Somos conscientes de su importancia y del valor que tiene en el desarrollo del lenguaje, la creación de vínculos afectivos, la creatividad, la socialización y el juego entre pares.
A lo largo de los más de 36 talleres que he creado en el MIO, he tenido la oportunidad de descubrir artistas mexicanos y de otras partes del mundo que enriquecen mi labor, haciéndola más emocionante, profesional y comprometida. Las listas de reproducción que elaboramos mes con mes no solo responden a una necesidad dentro de los talleres, sino que también representan una invitación a adentrarnos en un mundo lleno de imaginación y juego: un espacio donde podemos estimular los sentidos, apapachar, cantar e incluso convertirnos en personajes que dan vida a las historias que la música nos cuenta.
Si este mundo sonoro para la primera infancia te emociona tanto como a mí, te invito a escuchar nuestras playlists en Spotify por medio del siguiente enlace y a permitirte descubrir, junto con tu bebé, nuevas formas de encontrarse, escucharse y acompañarse desde la música: https://open.spotify.com/playlist/3DCVE8WaKW7MOqgz9EuT9e?si=Bmoaf08oRtK33dFUweJMHA