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Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor y un símbolo.

Jorge Luis Borges

El paso del tiempo, aunque no lo parezca, es subjetivo y nos marca de diferentes maneras, ya sea por la fugacidad de la vida, por la búsqueda infinita o por algo más concreto como los logros obtenidos en ese transcurrir y los planes a futuro. Con este número, el Boletín FAHHO cumple tres años de existencia. Más que nada, lo que hay que celebrar es la continuidad de los proyectos y el surgimiento de otros que entonces no existían, porque el boletín fue concebido como un órgano de difusión de las actividades y frutos que logra día con día la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca. Es una manera de compartir con la sociedad lo que el equipo ha realizado.

En estos tres años se han dado a conocer los archivos clasificados y organizados, el patrimonio restaurado, los logros deportivos, las exposiciones, los invitados especiales que nos han compartido su conocimiento, el trabajo de fomento a la lectura y registro lingüístico en las comunidades, los servicios bibliotecarios, el apoyo a los artesanos —con la exposición de su obra, la venta de sus productos y los reconocimientos a su trabajo y habilidades—, los conciertos y actividades musicales, así como los esfuerzos para proteger el medio ambiente. Todo ello se convierte en símbolo de los intereses de la Fundación; en rumores y murmullos que se escuchan en el transitar de la vida y en el encuentro con los demás.

Y, hablando del tiempo, este número también festeja los 19 años del MUFI, los 14 de Adabi de México, los 50 años de la labor archivística del maestro Jorge Garibay, los 25 años que duró el rescate del Archivo de La Enseñanza en Chiapas, el Día Internacional de los Museos en las instituciones de la FAHHO, los 36 años como fotógrafa de Cecilia Salcedo, el Día Mundial del Medio Ambiente, los primeros días de Andares, los reconocimientos recibidos, así como otras tantas actividades que cotidianamente hacen posible que la FAHHO se enriquezca por su trabajo. Nos complace compartirlas con nuestros lectores.

Verónica Loera y Chávez