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CONOCER LA HISTORIA DE TEHUANTEPEC POR MEDIO DE SU PATRIMONIO

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Haydee Cruz

Tras los sismos de septiembre del año pasado en la región del Istmo, el exconvento de Santo Domingo Tehuantepec sufrió graves afectaciones. Por esa razón, la Fundación Alfredo Harp Helú, comenzó en noviembre la elaboración del proyecto de restauración de este monumento histórico. En el mes de marzo, en colaboración con el Instituto Nacional de Antropología e Historia, inició la elaboración del proyecto de intervención de los aplanados y de la pintura mural del inmueble, a cargo de la restauradora de la sede INAH Oaxaca, Fernanda Martínez Camacho, a quien entrevistamos para saber más sobre este proceso.

¿En qué momento del proyecto están?

Estamos todavía en la etapa de diagnóstico. Un equipo de restauradores estamos trabajando haciendo calas y levantamientos del deterioro que tienen todos los aplanados y la pintura mural, para poder determinar cuáles van a ser las acciones que vamos a realizar durante el tiempo que durará el proyecto de restauración.

¿En cuántas etapas está dividido el proyecto?

Estamos pensando en dividir el proyecto en dos etapas. Ésta que es la primera etapa de retrospección y de investigación para la elaboración del proyecto, y ya después viene la etapa propiamente de la obra de restauración, que se va a empatar con la obra arquitectónica de restauración del edificio. La obra de restauración de bienes muebles se va a enfocar prácticamente en lo que son los aplanados y la pintura mural de todo el edificio, mientras que la obra arquitectónica va a solucionar problemas estructurales del inmueble, como las grietas y todas las afectaciones que tuvieron por el sismo.

De las etapas, ¿cuánto tiempo lleva el diagnóstico y cuánto la intervención?

El diagnóstico aproximadamente nos va a llevar de dos a tres meses de trabajo, para poder realizar el proyecto, y la obra se va a llevar aproximadamente dos años. Realmente es poco, comparado con la cantidad de deterioros y daños que tenemos en el edificio. El diagnóstico es justo obtener la información que necesitamos para empezar a plantear la propuesta, para saber exactamente qué es lo que vamos hacer, cómo y en qué lugares.

¿Cuál es la importancia de restaurar el exconvento de Santo Domingo Tehuantepec?

Es un edificio sumamente importante para la región, y no solamente para la región sino para todo el estado de Oaxaca, porque fue el último convento antes de la ruta hacia Chiapas y Guatemala. Era una ruta bastante importante y es un convento también muy antiguo, se fundó aproximadamente en 1536; está documentada la primera llegada de los religiosos a esta región, y a partir de ahí se empezó a construir. Entonces se considera que el convento se construyó en los siglos XVI y XVII, tiene una antigüedad bastante grande. Pero además es un edificio que no ha tenido una intervención de restauración previa, esto qué quiere decir, que prácticamente se encuentra intacto, todavía tiene mucha información histórica dentro de sus mismos materiales y su conformación, que nos puede ayudar a entender cómo construyeron los conventos los dominicos.

¿Puede decirnos más acerca de la pintura mural que encontraron?

Hasta ahora llevamos más de cuatrocientas calas estratigráficas. Hemos encontrado, por ejemplo, la capa pictórica, la previa, que consideramos puede ser de finales del XVI o de principios del XVII. Tenemos decoraciones con santos, con personajes, tenemos estrellas, flores de lis en las bóvedas y una cenefa en la parte alta de los muros, donde empieza el arranque de las bóvedas. Estamos encontrando otra capa pictórica con una cenefa, pero es una cenefa pintada a mano alzada, color negro, que tiene plantas y animales que parecen ser propios de la región, lo cual parece un hecho muy interesante realmente, que de repente haya habido una decoración posterior.

Cuando se decide cuál capa es la que va a quedar, ¿cuál es el siguiente procedimiento?

Lo que hacemos es utilizar sistemas operativos que nosotros llamamos restauradores, que son técnicas que hacen que se diferencien los colores nuevos que nosotros estamos ahora integrando, de los colores originales, para que cuando una persona llegue, diga: “¡Ah!, esto era lo antiguo y esto es lo que vino a poner el restaurador”, pero a cierta distancia todo se ve como una unidad.

¿Qué importancia tiene su labor?

Yo creo que es una labor muy importante, más allá de que se vea bien o que se vean completas o bonitas las figuras, de lo que se trata es recuperar la historia material, la parte tan- gente de los materiales históricos. El edificio nos está hablando de las ocupaciones y las modificaciones que ha tenido. En este diagnóstico profundo que estamos haciendo, nos estamos dando cuenta de que muchas de las grietas que se abrieron se originaron en sismos anteriores. Con la información que nos da el edificio y con las fuentes escritas, podemos conocer su historia. Yo creo que ésa es la parte más valiosa, es un inmueble que nos está platicando la historia del pueblo de Tehuantepec, que quizá no está escrita perfectamente en los libros, pero en el edificio la podemos ver.

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