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BIBLIOTECA MÓVIL 3 MIXTECA

Nuestra labor no podría llevarse a cabo sin el apoyo de los comités de padres de familia, profesores y las autoridades municipales. Afortunadamente en casi todas las comunidades se ha hecho patente no sólo el apoyo sino también el cariño y la solidaridad de su gente.

Nuestra labor no podría llevarse a cabo sin el apoyo de los comités de padres de familia, profesores y las autoridades municipales. Afortunadamente en casi todas las comunidades se ha hecho patente no sólo el apoyo sino también el cariño y la solidaridad de su gente.

Edgar Adrián Olmedo Méndez
Andares por el Ñuu Savi
(País de la Lluvia)

Había un país lejano, muy lejano de aquí,
que pertenecía a un país que no es país sino
muchos países. Uno de estos países no conocía
su nombre porque la historia le inventó
uno. Un día, a alguien se le ocurrió escarbar
y escuchó que la raíz decía: Savi, lavi, davi.
Entonces, se dio cuenta de que esta raíz venía
desde, hace seis mil años, y ésta empezó
cuando los hombres y mujeres comenzaron a
imitar a la lluvia y comprendieron su importancia,
no como dios sino como fuerza de la
naturaleza. En ese entonces, había un respeto
hacia el alrededor y hacia ellos mismos.
Kalu Tatyisavi

Recorremos por 22 días el Ñuu Savi (País de la Lluvia), la Mixteca, todo un país por su extensión; un país lleno de contrastes, de historias que nos hablan de sus raíces, de su gente, de sus fiestas, de sus artesanías, de sus bellos templos, pero también de miseria, de desigualdad, de migración, de abandono y de lucha.

En este recorrido somos dos promotores a bordo de la biblioteca móvil, pero lo cierto es que vamos muy bien acompañados, pues vienen con nosotros los mejores escritores e ilustradores de la literatura infantil y juvenil de todos los tiempos y de todo el mundo; nos acompañan los mejores poetas, cuentistas y novelistas. Nuestra labor consiste en lograr que los niños, jóvenes y adultos de esta bella región se encuentren con todos estos autores, conozcan y disfruten sus historias.

Visitamos las escuelas, parques y corredores municipales, nuestra principal estrategia es la lectura en voz alta y por eso nos llaman los Cuentacuentos. Somos bien conocidos en las comunidades que visitamos pues las bibliotecas móviles comenzaron a recorrerlas desde finales del 2014 —ya son casi tres años— y en este tiempo los niños y jóvenes, principalmente, han descubierto historias de todo tipo y de todo el mundo, historias divertidas, de suspenso, de romance, de terror, historias que les han emocionado y que sin duda les han hecho pasar un rato agradable.

Nuestra labor no podría llevarse a cabo sin el apoyo de los comités de padres de familia, profesores y las autoridades municipales. Afortunadamente en casi todas las comunidades se ha hecho patente no sólo el apoyo sino también el cariño y la solidaridad de su gente.

Si bien es cierto que 22 días de cada mes nos separamos de nuestra familia y amigos es sólo para ir al encuentro de otras familias y otros amigos y reunirnos en torno de unos amigos en común: los libros.

Durante estos 22 días que la mixteca nos adopta hemos podido darnos cuenta que su riqueza cultural y la identidad de su gente se están perdiendo víctima de la “igualación” que provoca la cultura del consumo, que en palabras de Eduardo Galeano: “nos obliga a todos a contemplarnos en un espejo único”. Es entonces que valoramos más nuestra labor pues sabemos que la lectura y la escritura son poderosas aliadas en la lucha por la preservación de esas riquezas.

En nuestros andares disfrutamos trabajar especialmente en las comunidades que conservan vigente el uso de su lengua materna, el bello canto de los niños cuando conversan en Tu’un Ñuu Savi “la palabra del País de la Lluvia” es fascinante, pero somos testigos también de la exclusión que sufre la mayoría de estas poblaciones, y de sus consecuencias: la pobreza y el hambre, que padecen sobre todo los más pequeños y entonces los convocamos, les leemos, les compartimos libros, jugamos con ellos, reímos con ellos y mientras esto dura logramos que se olviden de su penosa realidad.

Los más pequeños disfrutan mucho los cuentos, les leemos historias de princesas que luchan contra dragones, de niños “devoradores” de libros, de niños astutos que enfrentan con gran valentía a peligrosos enemigos, todas estas historias les encantan, pero las que más les gustan son las de terror. ¡Ah, cómo piden historias de terror! Todos quieren escuchar historias de miedo y entonces leemos con ellos, Barba azul, El cuarto prohibido, Alguien en la ventana, leyendas de terror y después de las lecturas ellos nos comparten historias más terribles todavía; historias verdaderas que suceden en sus comunidades, en sus familias; historias que erizan la piel, historias de niños mixtecos que son llevados por sus mayores a la Ciudad de México a pedir dinero en los cruceros, de familias enteras que abandonan su tierra para ir a trabajar como jornaleros agrícolas a los estados del norte del país; historias de niñas que son obligadas a casarse con hombres mayores. Y nos asustan.

Comprendemos que nuestra labor apenas empieza, pues conocemos bien los beneficios que la lectura por placer proporciona, sabemos que aún falta mucho por hacer, pero afortunadamente no somos los únicos: existen otras personas y organizaciones comprometidas con el fomento a la lectura. Con algunas de ellas ya unimos esfuerzos y compartimos experiencias con la mira puesta en el objetivo común.

Los 22 días en la mixteca se pasan volando y apenas bajamos a la ciudad de Oaxaca ya queremos regresar al País de la Lluvia, de las Nubes, de las Palabras, de las Historias, al País de los Niños, al País de la Esperanza.

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