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AMIGOS COTIDIANOS

La obra de la exposición Amigos Cotidiano es el producto de la amplia trayectoria de Alma Hernández Bennetts, una artista que pone de manifiesto una sólida formación.

La obra de la exposición Amigos Cotidiano es el producto de la amplia trayectoria de Alma Hernández Bennetts, una artista que pone de manifiesto una sólida formación.

Hiram Villalobos Audiffred

La obra de la exposición Amigos Cotidiano es el producto de la amplia trayectoria de Alma Hernández Bennetts, una artista que pone de manifiesto una sólida formación, tanto como historiadora del arte como artista plástica, en todo el proceso creativo: desde el dibujo y el diseño, hasta la materialización de la idea y la expresión de la figura. Todo ello como resultado de una búsqueda artística como escultora en todas las técnicas y materiales, pasando de la piedra y la madera, el metal y el papel maché, hasta llegar a la tela. Esta última, el modelado de las telas y el fino trazo de las puntadas, es la que le ha permitido desarrollar su elaborado diseño.

Su dominio de la técnica, a veces imperceptible para nuestros ojos profanos en este arte, nos permite sentir el volumen y la textura, y emocionarnos con el movimiento y la gestualidad de sus muñecas, animales y monstruos. Aby Warburg, reconocido historiador del arte, afirmaba, en relación con el arte y la imagen, que “Dios está en el detalle”, es decir, que la originalidad creativa está en los detalles, lo que queda presente, y por mucho, en las piezas de Hernández Bennetts: desde la calidad de los materiales, el escrupuloso ritmo de las puntadas o los patrones geométricos de sus tapetes de fieltro, hasta los accesorios y estuches de sus muñecos.

La escultura, desde el discurso del arte occidental, que ha transitado en los últimos siglos desde su relación con la arquitectura y el paisaje, y acompañado con su otro dispositivo formal, el pedestal, en las últimas décadas se presenta fuera de sus espacios cotidianos, la plaza o el museo, y se acerca más a las personas: se baja de su pedestal. Es por ello que la obra que Alma Hernández Bennetts presentó en el Museo Textil no sólo busca su asociación con la técnica y el espacio, sino la interacción con las personas, con los niños, en su percepción sensible, esperando que esos “amigos cotidianos” los sigan a casa para que, en lugar de situarlos en un espacio concreto para su contemplación, los acompañen y puedan crear e imaginar nuevos espacios.

Aunque en un primer momento identifiquemos esta exposición con la primera infancia, las piezas nos invitan, a niños y adultos, a jugar y percibir ese mundo imaginario. La artista, a fin de cuentas, nos muestra que existen otras posibilidades de escultura, de arte textil, y de repensar los muñecos, y que el público espectador, o el que los adquiere, puede seguir reinventando.

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