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EL RETO DEL FLAMINGO

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Agustín Castillo

El trayecto San Quintín–Ensenada será un momento imborrable en la vida de Víctor Bojórquez. Fue durante ese traslado cuando el telefóno sonó para recibir una noticia que esperaba, aunque nunca imaginó que tan pronto, ser el mánager de los Diablos Rojos del México.

Antes del nombramiento, “El Flamingo” se encontraba diriginendo de manera destacada a los Marineros, sucursal del equipo en la Liga Norte de México, mientras que la Pandilla Roja no podía reponerse de un mal inicio de temporada.

El nombre de Víctor Bojórquez ya había salido a la luz como un candidato para tomar las riendas del primer equipo, desde que Miguel Ojeda salió para comenzar una carrera como estratega en Estados Unidos, aunque fi nalmente la decisión recayó en José Luis Sandoval.

Con una trayectoria intachable como jugador y una preparación de varios años como coach, Bojórquez recibió la confi anza de la directiva roja para tomar la enorme responsabilidad de evitar que el equipo se alejara de su postemporada 34 de manera consecutiva.

El nuevo reto para el sinaloense es de alguna forma la continuación de una constante en su vida, salir adelante cuando las condiciones son adversas y el margen de error se reduce al mínimo. Así lo explica: “Desde mis años como jugador estuve acostumbrado a luchar contra todo. Siempre estuve rodeado de compañeros con capacidades más grandes que las mías, y eso me obligaba a nivelar la balanza con absoluta entrega y disciplina. Hoy trato de inyectarle eso a mis jugadores, que se atrevan explotar todo su talento en cada jugada”.

“El Flamingo” no va solo en la aventura, además de un batallón de 30 jugadores y un amplio equipo de coaches, su esposa Lilí y sus tres hijos representan el gran soporte cuando las cosas se complican, y su equipo favorito para festejar los grandes triunfos. La relación con su familia es tan abierta que su segundo hijo lo mantiene al tanto de situaciones que han cobrado mucha relevancia. “El mayor es muy serio y reservado. El más pequeño lo único que quiere es mantenerse entretenido. Ángel es quien me sigue a todos lados y todo el tiempo me está haciendo preguntas de lo que observa durante los juegos. Ya son varias ocasiones que me sorprende su claridad para interpretar acciones que podrían ser insignifi cantes para un afi cionado que asiste o ve los juegos todos los días”.

Víctor Bojórquez representa todo lo que los Diablos Rojos desean proyectar. Su opinión y comportamiento como jugador contribuyeron a la cosecha de campeonatos, triunfos y récords de gran magnitud, además de que cuando puso fin a su carrera como deportista de alto rendimiento, su curiosidad y capacidad de aprendizaje le han permitido expresar de la manera correcta los secretos del éxito a sus pupilos. Sabe que no es uno más, pero sus jugadores entienden que sus medallas no han sido obra de la casualidad ni de improvisación.

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